Web: www.cleave.at
Integrantes
Marian Plösch: voz, guitarra
Rainer Edler: bajo, piano
Bernhard Schatz: batería
Media
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Aunque la andadura de este joven trío austriaco llamado Cleave comenzó en el año 1999, no fue hasta años más tarde cuando empezaron a hacerse con un nombre en su país gracias a los EPs “Savoir Vivre” y “Mind Dysplasia”.
Sin embargo, el “éxito” no les llegaría hasta el 2004 tras la edición de su última referencia: su primer larga duración “Pluvious Tomorrows” en donde se daban cita una serie de ingredientes como pianos, saxófonos, estructuras de rock progresivo o algún que otro elementos atmosféricos, y que les han ayudado ha introducirse en otros países europeos como sería el caso de España. Aquí su relación con los componentes de Skunk D.F. les ha dado la posibilidad de participar en el recopilatorio “Metal Alternativo Vol.2” y donde vendrán acompañados junto con otras bandas como la ya citada Skunk D.F. u otras como Terroristars, Xkrude o Martir. Además también acompañaran a Skunk D.F. en dos fechas de estos de su próxima gira, concretamente el 10 de Junio en Vic (Barcelona) y el 11 de Junio en Sedaví (Valencia).
Por último, la banda tiene previsto poner en su web algunas de las demos que formarán parte de su próximo disco y que esperan tener terminado para la primavera del 2006.
DISCOGRAFIA
Pluvious Tomorrows [2004]
De nada más y nada menos que de Austria viene este joven grupo formado por Marian Plösch (voz, guitarra), Rainer Edler (bajo, piano) y Bernhard Schatz (batería) que debutó el pasado año en su puesta de largo con este “Pluvious Tomorrows” y que cuenta como principal aliciente con la voz de su vocalista, que se encarga de llevar casi todo el peso de las canciones al más puro estilo de Jeff Buckley o del cantante de Nihil en su último disco, aunque con alguna que otra similitud también a Brandon Boyd, como en “Metamorphosis I”, e incluso con Enrique de Elecktra (su parecido con éste en “Unify It” es más que evidente). De esta forma, Marian es capaz de dejar en un segundo plano al apartado musical gracias a su capacidad para poder jugar con varios registros vocales diferentes en una misma canción, ya sea susurrando ya sea hasta gritando. De todas formas, y como contrapartida, al ser tan largo el disco (ni más ni menos que casi sesenta y cinco minutos repartidos en catorce canciones), se echa en falta en determinados momentos algún que otro arreglo más de cuerda sobretodo, problema que en ocasiones se ve solventado mediante la inclusión de pianos (“Metamorphosis II”) o de un saxofón (“Winged Hybrid”). Aun así, un buen debut que deja entrever un futuro prometedor para Cleave.
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