Web: www.roboticempire.com
Integrantes
Jeff – Guitarra, Voz
Mike – Guitar, Voz
Justin – Bajo
Adam – Batería
Media
· www.PureVolume/PinkRazors
Aunque la banda de Richmond (Virginia) Pink Razors ya contaba con una demo de título “Scene Suicide” - editada en un principio de forma limitada en formato casete - antes de su fichaje por el excéntrico sello Robotic Empire en enero de 2005, no fue hasta entonces cuando comenzó su verdadera historia. En solo un mes, y aprovechando su concierto con Strike Anywhere el 3 de febrero de ese mismo año, la banda de pop-punk vio reeditada su demo pero ya con la categoría de EP gracias al lavado de imagen que sufrió. Su artwork fue rediseñado, su calidad de sonido fue elevada en una nueva masterización (llevada a cabo por Scott Hull) y se le incluyeron en forma de bonus tracks nuevos temas acústicos.
No paso mucho tiempo más hasta que empezaron a llamar la atención de público y prensa, no solo por su puesta en escena y calidad musical, sino también por la extrañeza de que una banda de tan calibre se encontrara en Robotic Empire, sello muy lejano a caracterizarse por fichajes de este estilo. Pero es que la mentalidad del cuarteto que forma Pink Razors dista mucho del que se podría presuponer de una banda de pop-punk, sino más bien hacia una vuelta a los orígenes del punk. Algo que se han encargado de corroborar con su nuevo lanzamiento “Waiting To Wash Up” editado el pasado 10 de enero. Quince nuevas canciones que están llamadas a generar más de un debate sobre esta prometedora banda.
DISCO DESTACADO
Waiting To Wash Up [2006]
¿Qué demonios hace un grupo de punk melódico que no le hace ascos al pop, como es el caso de Pink Razors, en un sello caracterizado por la completitud de sus grupos como Robotic Empire, cobijo de bandas como los post-metaleros Kayo Dot o los alocados Circle Takes The Square?. Quizás sean esas influencias por el punk de los años setenta que los relacionan más con los seguidores de bandas como Los Ramones o Zeke en lugar de otras como Simple Plan o Blink 182 y que tanto se ve reflejada en la duración de sus canciones (ninguna excede los dos minutos de duración). O quizás sean esos estribillos tan pegadizos que muestran en temas como “Sew It Seems” o “Disapproval Rating” y que difícilmente te sacaras de tu cabeza. O quien sabe si no será esa actitud tan pasota que demuestra el grupo hacia la industria musical en su sentido más empresarial.
El caso es que da igual, lo importante es que con su último disco, “Waiting To Wash Up”, este cuarteto se ha ganado por méritos propios el derecho a que le demos como mínimo una oportunidad. Aunque ya aviso que aquí no encontraras a una banda que vaya a marcar una época, simplemente a una banda que puede proporcionarte con su marchosa propuesta buenos momentos de diversión sin ningún tipo de pretensión extra. Lo cual en determinadas ocasiones ya es más que suficiente.
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DISCOGRAFIA
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