Atlas
ZONA-ZERO
78
6 VOTOS
84
+
Catorce Atlas
Publicación:
Marzo 2014
Sello:
Madhatter Records
Productor:
Catorce y Raúl Pérez
Género:
pop-rock, nacional
Estilos:
alternative rock

Tracklist

  • 01. Iconoclasta
  • 02. El Tiempo del Fuego
  • 03. En esta Noche
  • 04. Libres
  • 05. Marzo
  • 06. Caminantes
  • 07. Los Días Grises (con Lou Diletti)
  • 08. Las Pequeñas Distancias
  • 09. Naves en Llamas (con Kantz)
  • 10. Batalla

Miembros

  • Jaime Ladrón de Guevara Lozano: voz, guitarra
  • José Miguel Ocón Espinar: bajo
  • Antonio Salas Pérez: batería

Análisis

por el 18 Jul 2014
5292 lecturas
“Somos dos tíos muy grandes y uno más pequeño, tocando música para gente triste. No tenemos Vans, tattoos ni dilataciones”: así se presenta en su Bandcamp el trío gadillano (afincado en Sevilla pero procedente de distintos puntos de Cádiz) Catorce. Y antes de mi primera toma de contacto con su material me veo reflejado tan al dedillo en la descripción que me es imposible no empatizar con ellos, no quererles al menos un poquito.

Escuchando “Atlas”, su álbum debut, queda claro que uno de los mayores méritos de la banda ha sido saber esperar, ir pasito a pasito, dejar macerar su música en dos interesantes EPs (“La teoría del segundo” [2009] y “Frónesis” [2010]) para, siete años después de su formación, entregar un largo consistente, disfrutable y a todas luces perdurable. Desde el diseño, a cargo de Víctor García-Tapia (de Sing & Design estudio, además de exguitarrista de Toundra y actualmente en Minor Empires), pasando por la composición de los temas (más intrincados de lo que puede parecer en una primera escucha) y rematando con la grabación en el reputado estudio La Mina (Orthodox, Santo Rostro, Blooming Látigo o MonkeyPriest, entre muchos otros) con una pequeña ayuda de sus amigos (David Bernabé, Fernando Moreira y Raúl Pérez colaboran con la banda en labores de producción), se nota el cariño y el afán por hacer bien las cosas, por ofrecer una obra carnosa y llena de jugo, cincuenta y dos minutos de los que deberían sentirse más que satisfechos. 

El álbum se abre con la potente “Iconoclasta”, en la que, sobre la superficie de una roca de grunge estilizado y metálico, se aprecia una clara influencia de Tenpel (no es de extrañar que Juan A. Soler, 'Kantz', cantante de los madrileños, preste su voz en “Naves en llamas”, el noveno corte del álbum). Le sigue un tema clave, “El tiempo del fuego”, con ese carismático “¡Que se haga! ¡Que se haga! ¡El fuego! ¡El fuego!” gritado a coro, una oda al poder purificador de las llamas, el fuego como punto final y a la vez principio de un nuevo orden. Aquí se abre una vena de la que mana a chorros la épica cotidiana del emo (oigo el rastro de los geniales Sunny Day Real Estate y otras luminarias de los inicios del género) y una veta progresiva, plasmada en sutiles cambios llevados con soltura por un trío muy diestro con sus respectivos instrumentos. A estas alturas también queda claro el peso que unos textos muy trabajados y metafóricos tienen en las composiciones.

El estribillo de la más sosegada “En esta noche”, en el que se puede flotar a pesar de la distorsión subyacente, se clava a conciencia en las meninges y brinda una inmejorable oportunidad para cantar voz en cuello. Después de la intensa “Libres”, donde se alude a la muerte de Atlas, el gigante sobre cuyos hombros reposaba la Tierra según la mitología griega, llega una “Marzo” a pelo con voz y guitarra acústica que marca el final de la primera mitad del álbum y nos deja unos versos magníficos acerca de la necesidad de olvidar y crecer para superar etapas complicadas y dolorosas: “Quizá no queden viajes por hacer, quizá el recuerdo borre toda la sed; podría hablarte de todo lo que hice bien, pero no quiero volver, no quiero volver”, que en la sentida voz de Jaime se convierte en el momento de mayor calado emocional de "Atlas".

Tal vez la segunda mitad de la grabación, más densa y con menos ganchos melódicos (en definitiva, más exigente con el oyente), acuse una cierta repetición de esquemas que de todos modos no lastra un conjunto merecedor del notable. En ella destacan la hipnótica “Los días grises", que incluye el tenso recitado de Lou Diletti, y la citada “Naves en llamas”, que, plagada de interesantes cambios melódicos, transcurre a un tempo a ratos más rápido, explota en un estribillo expansivo y desemboca en un final épico perfecto. Remata la grabación “Batalla”, con el teclado de Arturo Prada (de sus conciudadanos Carving Colours), que también aporta arreglos y aparece en “En esta noche” y “Naves en llamas”.

En conclusión: aunque sé de buena tinta que dos tercios de la banda han traicionado su ideario y se han comprado unas Vans de oferta (eso sí, siguen sin tattoos ni dilataciones), me da igual. Oyendo discos hechos tan de corazón, tan salidos de las entrañas, se puede perdonar (casi) todo.


Lo Mejor: “El tiempo del fuego”, “Marzo", “En esta noche”, los textos, el uso del castellano.

Lo Peor: Que no haya una “escena” lo suficientemente grande que se interese por este disco.
 


COMENTARIOS

4 Comentarios

  • 87 Muy Bueno
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    Nicolás García
    De lo mejorcito que hay ahora mismo... un buen relevo y mucho que decir en el futuro!
  • 80 Bueno
    USER_AVATAR
    Annihilator
    Grandísimo debut !! lo he quemado a base de bien :-)
  • 70 Bueno

    meneillos
    muy bueno, gracias por la recomendación
  • 80 Bueno


    Genial disco, brillante crítica!!
 

DISCOGRAFÍA

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