ambient / soundtrack
 Cory Strand
Harry Potter & The Half-Blood Prince: A Reinterpretation
ZONA-ZERO
80
1 VOTO
80
+
Cory Strand Harry Potter & The Half-Blood Prince: A Reinterpretation
Publicación:
Septiembre 2013
Sello:
Altar Of Waste
Productor:
Cory Strand
Género:
otras tendencias
Estilos:
ambient, soundtrack

Tracklist

  • 01. Wizard Wheezes Rework
  • 02. Living Death Rework
  • 03. Into the Pensieve Rework
  • 04. Dumbledore's Speech Rework
  • 05. The Story Begins Rework
  • 06. Snape & the Unbreakable Vow Rework
  • 07. Opening Rework
  • 08. In Noctem Rework
  • 09. Ginny Rework
  • 10. When Ginny Kissed Harry Rework
  • 11. Slughorn's Confession Rework
  • 12. Of Love & War Rework
  • 13. Dumbledore's Foreboding Rework
  • 14. The Slug Party Rework
  • 15. Malfoy's Mission Rework
  • 16. Into the Rushes Rework
  • 17. Farewell Aragog Rework
  • 18. The Book Rework
  • 19. School Rework
  • 20. Ron's Victory Rework
  • 21. Harry & Hermione Rework
  • 22. Hermione
  • 23. Buried Memories
  • 24. The Drink of Despair Rework
  • 25. Journey to the Cave Rework
  • 26. Inferi in the Firestorm Rework
  • 27. The Killing of Dumbledore Rework
  • 28. Dumbledore's Farewell Rework
  • 29. The Academics of the Horcrux
  • 30. Sectumsempra
  • 31. Bellatrix
  • 32. The Weasley Stomp Rework
  • 33. The Killing of Dumbledore (HNW Version)
  • 34. The Friends Rework

Miembros

  • Cory Strand: drone, ambient y texturas

Análisis

por el 18 Oct 2013
930 lecturas
Cuando en la página de su propio sello, Altar Of Waste, Cory Strand afirmaba que ésta sería la obra por la que le gustaría que le recordaran.. ¿sabéis qué? Que no lo decía por decir. No pude reprimirme. Rápidamente, contacté con él y le propuse escribir esta reseña. Sabía que tenía que hacerlo: algo en mí estallaba ante la mera idea de llevar a cabo este empresa. Así que estas son mis desaliñadas reflexiones en torno a su obra.

Lo primero: Altar Of Waste es el canal expresivo para el arte de Cory Strand. No, no suelo hablar de sellos, pero en este caso particular tiene estrecha relación con la perspectiva desde que compone Cory. Su política como sello underground es bastante clásica. Si me apuráis, es clásica con gusto por los extremos: este mismo disco se editó en una lujosa edición con caja de madera de tan sólo cinco copias. No hay bandcamp, no hay snippets, no hay teasers, nada de lyric videos, no hay soundcloud. No probéis suerte con Google: simplemente, no va a funcionar. Sólo las propias reseñas de Cory o de los pocos y escogidos analistas de turno. Altar Of Waste es el taller de un artesano celoso por su trabajo. Si no podéis acceder a este disco, seguro que encontráis otras reinterpretaciones de bandas sonoras más asequibles. Y lo digo con conocimiento de causa: Cory es lo suficientemente prolífico como para que puedas encontrar muchos puntos comunes en sus trabajos. Repito: es un artesano. Moldea muchas veces la misma obra, variando los ornamentos y los matices. Evidentemente, en lo tocante a términos de duración (veinte cedés, unas veintidós horas de música), esta es su obra más enciclopédica (explicaré este término más adelante). No es música para todo el mundo, literalmente. Y eso le da un halo casi místico a su obra, en estos tiempos de accesibilidad e inmediatez. Marcad la casilla correspondiente al diez en actitud.

Lo segundo: olvidaos del concepto de reinterpretación. Apenas quedan trazas de la versión original del compositor Nicholas Hooper. Sus composiciones se han dilatado y espaciado, hasta conseguir sonar como mazmorras cavadas en la roca de asteroides olvidados. Si no sois amantes de lo sutil, os pediría que dejáseis de leer ahora mismo. Porque salvo monumentales excepciones, como la incial "Wizard Wheezes Rework" o "The Story Begins Rework", el estilo demostrado aquí es un drone ambiental delicado incluso comparado conel titán Tim Hecker. Una versión cósmica y esquizofrénica en el detalle de la labor que llevan a cabo Stars Of The Lid. Como si Twin Peaks fuese una colonia escavada en la roca de Marte. Quizás debería abrir una brecha o punto de apertura más mediático: ¿habéis visto "Gravity", la película de Alfonso Cuarón? Entonces recordaréis la sobrecogedora sensación que otorga la banda sonora de Steven Price. Esa sensación de estar empapándote del Vacío a través de las diferentes gamas espectrales del silencio. El Vacío de Cory Strand es mayor, y probablemente epata más. Son sinfonías espaciales, en las que se sublima el Tiempo en pos del surgimiento de arquitecturas aurales: invisibles, pero perceptibles. Es una sensación de calma, un ritual meditativo que comienza y se sostiene gracias a un grano sonoro que se puede masticar. Un Silencio que se escurre entre tus dientes, inasible. En ocasiones, hay cierta mescolanza con algo de ruido blanco. De cualquier manera, es una experiencia conmovedora. Y bella. Muy bella.

Recordemos que ésto es el testamento sonoro de un artista. Y por ello ha de guardar espacio para todas sus facetas. Una especie de Arca de Noé aural. Y es que el artista ha recopilado unos pocos temas originales, no reinterpretaciojnes, para mostrar la cara más opuesta al drone ambiental de su paleta de sonidos. Ésa es la razón de que algunos pocos temas sean afines al HNW, uno de los grandes amores del compositor. "Sectumsempra" es una de las interpretaciones del black metal en clave de HNW más inspiradas que un servidor haya escuchado. Ha dado en el clavo, simple y llanamente. "The Killing Of Dumbledore (HNW version)" gustará a los fans de los primeros discos de Merzbow. Chico, acabas con el tímpano abrasado. Una delicia. Auténticas murallas chinas de terror sónico que, a un volumen moderado, me producen sensaciones vicarias del éxtasis religioso. Con todo, otra de las piezas originales, "Hermione", supone una vuelta de tuercaa la sutileza que invade la mayor parte de la obra. Hay que poner especial atención para saber lo que está pasando en este bello corte. Las vibraciones son tan, tan delicadas que uno no puede más que enternecerse. Qué contrastes más marcados, y qué dualidad la de este disco. 

Por extensión y por calidad, ésta la obra más faraónica del artista. Su pirámide, en la que se guarda todo el saber hacer que ha acumulado en esta vida. Por eso la considero una obra enclopédica: puedes acudir a ella, pero no puedes escuchártela entera. Yo, personalmente, suelo escucharme de dos a tres temas de media. Téngase en cuenta que la duración media por corte es de treinta y cinco minutos, y que se requiere el esfuerzo de una escucha profunda para sacar toda la enjundia a los temas. Me atormenta tener que ponerle una nota numérica a una obra de estas características. Por eso, voy a dar una nota objetiva que resuma sus valores: creo en la solidez, humildad y potencia que demuestra un esfuerzo notable. Se merece un musculoso ocho, que será un ochenta según el sistema de Zona-zero. Que ustedes lo disfruten.


Lo Mejor: El esfuerzo, anacrónico por mucho que me pese, de un romántico. La originalidad y libertad de la propuesta de un creador que lo mismo reinterpreta una banda sonora en clave de drone o el último single de Paris Hilton y Miley Cyrus en clave de HNW (literal).

Lo Peor: Que no compartas el concepto de artesano, y ésto te parezca muy exclusivo porque no aparezca en la portada de Itunes.
 


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