CRÓNICA

Dropkick Murphys en La Riviera
Dropkick Murphys, Frank Turner, La M.O.D.A.
09 de Febrero de 2013 por Diego J. Madrid 3564 lecturas

Con su nuevo trabajo "Signed and Sealed in Blood" los veteranos Dropkick Murphys se preparaban a recorrer el viejo continente, y como siempre incluía fechas en nuestro país. Además lo iban a hacer muy bien acompañados, por lo que la cita era ineludible.

La cada vez más consagrada banda burgalesa La Maravillosa Orquesta Del Alcohol (o La M.O.D.A. como también son conocidos) eran los encargados de abrir boca. Sabedores de la gran oportunidad que supone telonear a grupos de renombre y en una de las grandes salas de Madrid, salieron dispuestos a comerse el mundo. La sala presentaba ya una entrada mas que considerable y ellos arrancaban los primeros aplausos entre el público. Pese a ser una banda “joven” en esto de la música tienen ya un buen número de conciertos a sus espaldas y eso se empieza a notar en la comodidad que sienten sobre el escenario, y lo bien conjuntados que están pese a ser una banda tan numerosa. La media hora de la que dispusieron fue suficiente para repasar los dos Eps que han publicado con esa mezcla entre el rock y el folk. "Just sing loud", "Gasoline", "No Sleep 'til Glasgow" o las ya conocidas e incluso coreadas en algunas zonas de la sala "Masters of The World" y "Underground Blues" iban caldeando el ambiente, para finalizar con la versión deAC/DC "It's a long way to the top (If you wanna rock and roll)"
Sin duda aprovecharon su oportunidad, dejando un buen sabor de boca en su nuevo paso por la capital.

Tan solo quince minutos después y con rigurosa puntualidad británica saltaba al escenario Frank Turner. La verdad es que tener un telonero de tanta calidad es un lujo para los tiempos que corren.
 
Venía acompañado de su banda The Sleeping Souls, y desde un primer momento se metieron al público en el bolsillo. Con uno de los mejores sonidos que recuerdo en la Riviera sus grandes hits se sucedían, mientras un simpático y hablador Frank Turner se lo pasaba en grande y hacía que casi todos los allí presentes sintiéramos lo mismo.

"If ever I stray", "The road", "Peggy sang the blues" o "Reasons not to be an idiot" sonaban mientras eran coreados por los allí congregados. Si antes decíamos que La M.O.D.A. arrancaba los primeros aplausos, con Frank Turner los bailes y saltos inundaban la pista. Y eso que aun quedaba lo mejor por llegar. La movida "Four Simple Words" ponía la sala patas arribas, antes de acabar su actuación con "Photosynthesis", "Try this at home" y "I Still Believe" que ponía el cierre.

Era la primera vez que tocaba en Madrid pero no será la última como el mismo anunciaba, aunque esperemos que la próxima vez sea con ellos como show principal y más tiempo.

Y aun quedaba el plato fuerte de la noche. Bajo los ya clásicos gritos de Let's go Murphys, la espera se hacía mas llevadera mientras los fans con camisetas de los Celtics se multiplicaban.
Como se preveía "The Boys are Back", la primera canción de su último albúm, era la elegida para abrir el concierto, continuando con otra de las mejores del mismo, "Burn". Las avalanchas se sucedían en las primeras filas entre los coros del gentío. Y la cosa no había hecho mas que empezar. Venían con una baja en la formación. Ken Casey, bajista y una de las voces estaba ausente debido a que se encontraba actuando junto a Bruce Springsteen en algún evento benéfico. Para minimizar esa baja el incombustible Al Barr se ponía el mono de trabajo y no paraba quieto ni un momento, subiéndose a las vallas delanteras en numerosas ocasiones para deleite de los allí presentes. Incitaba a la gente y el setlist estaba pensado para ello, con "The Gang's all here", "Sunday Hardcore Matinee" o "The State of Massachusetts".
Pero a partir de ese punto se entró en un pequeño parón. Cierto es que la gente coreaba "1953" o volvía a encenderse con "Citizen C.I.A." pero ya no era lo mismo.
Así que para paliar la baja de Ken Casey, decidieron que para la parte final del set principal les ayudase uno de los hombres de la noche Frank Turner, cantando en las últimas cuatro canciones. Sin duda fue uno de los momentos cumbres de la noche, con su reciente éxito "Rose Tatto", seguida de "Irish Rover", "Worker's Song", para acabar cerrando con uno de sus mayores himnos: "I'm Shipping up to Boston".

"Barroom hero" retomaba la música para los bises. La tranquila "End of the Night" era la elegida para su ya famosa costumbre de subir a las chicas al escenario, dejando que luego suban también chicos en "Skinhead on the M.B.T.A." Y con numerosos fans en la tarima pusieron el cierre con dos versiones, la habitual "T.N.T." y "Alcohol" de Gang Green.

Unos Dropkicks más flojos de lo que suelen ser en directo, a los que flaco favor les hizo la ausencia de Casey y Frank Turner dejándoles el listón tan alto. Aún así cumplieron como siempre, gracias en parte a la gran cantidad de hits que poseen.

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