Route 666
ZONA-ZERO
70
3 VOTOS
77
+
Helltrain Route 666
Publicación:
Diciembre 2004
Sello:
Nuclear Blast
Productor:
Daniel Bergstrand
Género:
metal

Tracklist

  • 01. Route 666
  • 02. The Helltrain Coven
  • 03. S.O.S.
  • 04. Afterglow
  • 05. Polizei
  • 06. Sleepless
  • 07. Tombstone
  • 08. King-Size
  • 09. Rot'n'roll
  • 10. Ratpack
  • 11. Helltrain

Miembros

  • Pierre Tornkvist
  • Oskar Karlsson
  • Patrik Tornkvist

Análisis

por el 01 Dic 2004
1413 lecturas
Hace unos años apareció en la escena musical americana un joven fornido llamado Andrew W. K., quien fusionando teclados y riffs de guitarra ochenteros y sonidos más actuales, propios del nü-metal, “inventó” un sonido al cual catalogó como party-metal. Rock fiestero, muy pegadizo, enérgico, trivial y más bien simplón. A pesar del éxito que obtuvieron sus dos discos, no muchas más bandas se lanzaron a hacer party-metal. Ha pasado algún tiempo hasta ver emerger una nueva banda que renuncia a la compleja técnica metálica para ofrecer algo mucho más directo y divertido. Son suecos y su nombre es Helltrain.

El sonido de Helltrain, al cual han etiquetado como death’n’rol (aquí cada uno se inventa un nombre), sigue los patrones antes mencionados y ya utilizados por Andrew W. K., a lo que además hay que añadir estructuras punk rock, estética goth y cierta afinidad hacia el death metal. Todo esto queda patente en cada una de las 11 canciones que forman “Route 666”, el disco de debut de Helltrain, o lo que es lo mismo, Pierre y Patrik Tornkvist y Oskar Karlsson.

Con el nombre del grupo y el del disco, uno fácilmente puede deducir que la temática y actitud del grupo irán enfocadas hacia lo oscuro, siniestro y mefistofélico. Bueno, no es falso, pero al igual que Andrew W. K. se reía en cierto modo del hard rock y el heavy, Helltrain hacen lo mismo con el black y el death metal. Se podría decir que “Route 666” es un disco para fiestas en las que predominen los siniestrillos y góticos. El sentido del humor es una constante dentro del disco, hecho que queda más que remarcado en “Route 666”, primer tema del disco y el que da nombre al trabajo y que se trata de una peculiar versión del “Highway To Hell”. En esta canción, entre otras lindezas, el estribillo reza: “I am the bastard son, evil inborn, satan in tip-top, from head to toe, just look at me sense my blitz, down riding route 666!”. Evidentemente, esta actitud irónica y cómica resultará un handicap para poder llegar hasta los más puristas del género, pero por el contrario, les acerca a aquellos metaleros que sepan reírse de sí mismos.

En cuanto al sonido, a parte de las influencias del ya mencionado Andrew W. K., podríamos citar bandas como Marcyful Fate, In Flames (no en vano el Goteborg Sound está muy presente en este disco), Entombed, Emperor, Kreator o Meshuggah mezcladas con The Ramones, Fugazi, Misfits, Social Distortion, Dead Kennedy’s o Suicidal Tendencies. Original y curioso como mínimo, ¿no?

Si bien la frescura del sonido y la inmediatez con la que la música de la banda engancha son factores muy positivos, hay otros que no lo son tanto. La simplicidad tomada del punk y la búsqueda de canciones bailables, provocan que todas las canciones se parezcan bastante entre sí, tanto en sonido como en estructura, a lo que hay que sumar que la voz gutural y agresiva (creo yo que en tono jocoso) de Pierre Torknvist no cambia de registro a lo largo de los 41 minutos que dura el cd. La similitud entre canciones queda patente por ejemplo al comparar “The Helltrain Coven” (pensada para las presentaciones en directo, teniendo varias reminiscencias a “Into The Coven” de Mercyful Fate) y “S.O.S.”, dos canciones frenéticas y extremadamente pegadizas con unos pasajes de teclados a cargo de Patrick Tornkvist realmente imperdibles, pero como contrapartida, resultan casi calcadas. Ambas empiezan con un potente riff de guitarra (que se mantendrá a lo largo de toda la canción, salvo en el estribillo), a lo que le siguen compases con reminiscencias en los teclados al pop de los 80 y finalmente llega el estribillo, mucho más melódico y machacón.

A pesar de siempre mantener un tono jovial, la lírica de las canciones recurre de vez en cuando a temas algo más comprometidos, desde la angustia vital (“S.O.S.” o “Afterglow” son ejemplos de ello) hasta acontecimientos sociales, como es el caso de “Polizei”, canción que toma como punto de partida las manifestaciones anti-globalización en Goteborg, donde los jóvenes se enfrentaron contra la policía a pedradas.

En resumen, “Route 666” es un disco que comparte la brutalidad del death metal, la simplicidad del punk, sonidos del pop de los ochenta, actitud black y lírica irónica y divertida. Un disco perfecto para ponerlo en una fiesta, pero con el que resultará muy difícil deleitarse en la técnica o relajarse simplemente escuchando. A destacar canciones como "Route 666", "The Helltrain Coven" o la final "Helltrain".


Lo Mejor: Original mezcla de sonidos. Muy directo y entretenido.

Lo Peor: Voz monótona y calidad técnica aprobada por los pelos. Canciones muy parecidas entre sí.
 


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DISCOGRAFÍA

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