alternative rock / blues rock
 Mark Lanegan
Blues Funeral
ZONA-ZERO
83
9 VOTOS
81
+
Mark Lanegan Blues Funeral
Publicación:
Febrero 2012
Sello:
4AD
Productor:
Alain Johannes
Género:
pop-rock
Estilos:
alternative rock, blues rock

Tracklist

  • 01. The Gravedigger’s Song
  • 02. Bleeding Muddy Water
  • 03. Gray Goes Black
  • 04. St. Louis Elegy
  • 05. Riot In My House
  • 06. Ode To Sad Disco
  • 07. Phantasmagoria Blues
  • 08. Quiver Syndrome
  • 09. Harborview Hospital
  • 10. Leviathan
  • 11. Deep Black Vanishing Train
  • 12. Tiny Grain Of Truth

Miembros

  • Mark Lanegan: voz
  • Alain Johannes: guitarra, bajo, teclados, percusión, coros
  • Jack Irons: batería

Análisis

por el 14 Feb 2012
1736 lecturas
Si ocho años en casi todos los aspectos de la vida supone un largo espacio de tiempo, en el mundo de la música tal vez sea incluso más significativo. En ese periodo, hay grupos que, o bien se pueden permitir el lujo de no hacer nada, o bien dar rienda suelta a sus inquietudes artísticas. En el caso de Mark Lanegan, cualquiera que no le haya seguido la pista en los últimos tiempos con sus innumerables proyectos y colaboraciones (destacando principalmente The Gutter Twins con su amigo Greg Dulli, el tri-hop de Soulsavers y sus duetos con Isobell Campbell) podría pensar al escuchar “Blues Funeral” que ha sufrido una transformación de lo más radical, cuando ni mucho menos es así.

Ya en su último trabajo, "Bubblegum" (2004), se apreciaba el interés de jugar con elementos electrónicos, algo que exploró de manera brillante en los dos álbumes que realizó con Soulsavers. Pero hasta la fecha no había resultado tan evidente como aquí se nos presenta, llegando a una reinvención similar a la de su amiga PJ Harvey con su último disco.

A más de uno le van a pillar a contrapié los teclados y ritmos electrónicos de “Gray Goes Black” o la hermosa “Harborview Hospital”, una pieza que bien podrían haber firmado los U2 de la década los 90. Pero sin duda será “Ode To Sad Disco” la que levantará polémica entre sus seguidores más conservadores. Una pieza de seis minutos a ritmo discotequero que lo hace casi bailable. Pero ni con esas la esencia de una de las voces más místicas que dejó la época grunge se pierde. Las formas pueden ser diferentes, pero el fondo sigue siendo el mismo.

Por si alguien se está llevando las manos a la cabeza, apuntar que también hay espacio para el Lanegan más tradicional y al que más acostumbrados estamos, siendo un perfecto resumen de todo lo que ha hecho en la última década. Su voz profunda y llena de matices brilla con luz propia (o más bien oscuridad… según se mire) en la intima “Deep Black Vanishing Train” o en la rítmica “The Gravedigger’s Song” con el bajo y la batería cabalgando a todo trapo mientras él se toma su tiempo.

Las guitarras hacen acto de presencia con “Riot In My House” (colaboración de Josh Homme a las seis cuerdas de por medio) y “Quiver Syndrome” donde también hay hueco para unos teclados que acentúan aún más esa vena experimental que está presente a lo largo de todo el álbum. “Leviathan” sorprende con esa recta final en la que los coros se multiplican creando una sensación psicodélica muy a lo Pink Floyd de la época Syd Barrett. Y “Bleeding Muddy Water” se descubre como el gran tema del álbum, donde Mark nuevamente demuestra que es capaz de hipnotizar con su garganta y hacerte entrar en otra dimensión.

Como cada año, Lanegan vuelve a dejar otra descomunal muestra de su grandeza, reinventándose y aumentando su leyenda la altura de lo más grandes. El primer gran disco de 2012 ya está entre nosotros.


Lo Mejor: Su apertura hacia sonidos más electrónicos y que haya salidoa airoso del reto.

Lo Peor: Algunos no terminarán de entender esta "nueva" dirección en su música.
 


COMENTARIOS

1 Comentarios

  • 70 Bueno
    USER_AVATAR
    Pachi67
    El peor de sus discos en solitario. La electrónica le sienta como una patada en los huevos, no es que no lo acabemos de entender. Temas alargados al infinito y cantando encorsetado y sin vida ni emoción...
 

DISCOGRAFÍA

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