alternative rock / progressive rock / symphonic rock
 Muse
The 2nd Law
ZONA-ZERO
20
64 VOTOS
52
+
Muse The 2nd Law
Publicación:
Septiembre 2012
Sello:
Helium 3
Productor:
Muse
Género:
pop-rock
Estilos:
alternative rock, symphonic rock

MEDIA

Tracklist

  • 01. Supremacy
  • 02. Madness
  • 03. Panic Station
  • 04. Prelude
  • 05. Survival
  • 06. Follow Me
  • 07. Animals
  • 08. Explorers
  • 09. Big Freeze
  • 10. Save Me
  • 11. Liquid State
  • 12. The 2nd Law: Unsustainable
  • 13. The 2nd Law: Isolated System

Miembros

  • Matthew Bellamy: voz, guitarra, teclados, sintes
  • Christopher Wolstenholme: bajo, coros
  • Dominic Howard: batería, percusión, sintes

Análisis

por el 23 Oct 2012
8157 lecturas
“Una economía basada en un crecimiento sin fin es insostenible” anuncia la voz de una presentadora de informativos apocalípticos en “The 2nd Law: Unsustainable”, una de las canciones semi-instrumentales que intentan condensar el espíritu y la denuncia del sexto disco de estudio de Muse. Pues bien, no estaría mal que Matt Bellamy y los suyos se aplicasen el cuento, porque "The 2nd Law" no es un disco que se sostenga mucho. Soy de los que creía, o creo, que Muse eran, o son, unos de los valores más importantes del rock del nuevo siglo, si no el que más. Pues bien, con este disco editado en el fatídico 2012 se me está cayendo un mito y creo que no soy el único. Las razones: Muse parecen estar perdiendo el talento de componer y dar forma a buenas canciones. Su economía hoy por hoy surtida de números más gordos se traduce en la búsqueda de un crecimiento sin fin, en tocar en más estadios, hacer shows más grandes, y querer llegar a más gente tocando todavía más palos de los que tocaban anteriormente. Sin embargo la calidad se ha resentido y en ocasiones parece que a los propios ingleses les mole trolear a todo fan que no diese con ellos a raíz de la saga Crepúsculo. ¿Existe realmente una necesidad real de crear tal tipo de engendros? Ni de coña. Muse llenaron Wembley dos noches seguidas con “Black Holes and Revelations”, es decir, empezaron a ser una banda de rock de estadios sin haber dejado de sacar discos muy buenos. “The Resistance”, varios peldaños por debajo de sus anteriores obras, podría haber sido contado como un tropiezo, pero con “The 2nd Law” han querido hurgar en todo aquello que tiraba para atrás en aquel álbum. Si hace un lustro Muse eran el grupo que le cantaba al fin del mundo, ahora dan ganas de enviarles todas las profecías mayas una detrás de la otra.

Odio adoptar la pose esta de “tios, vosotros antes molabais”, pero está empezando a ser verdad. Porque el problema no es que a Muse ahora les haya dado por experimentar: eso es bueno y lo han hecho siempre. ¿No fueron en su dia “Citizen Erased” o “New Born” experimentos progresivos? ¿Acaso no bebe “Muscle Museum” de la musica griega ni “Uno” del tango? ¿No fue “Time is running out” una canción con intenciones claramente comerciales? ¿No es “Knights of Cydonia” una mezcla tan desternillante como potente y eficaz? Así podríamos seguir con la mayoría de cortes de sus cuatro primeros discos, así que el problema no es la experimentación en sí, sino que los resultados no están a la altura. “Supremacy” posiblemente sea el ejemplo más alarmante. Concebida según el propio Bellamy para elevar la épica hacia niveles absurdos, supone un auténtico gatillazo compositivo al que le han echado encima todos los elementos propios de la música épica para ver si conseguían tapar algo. Repasemos la lista: guitarras grandilocuentes: presentes; sección de cuerdas: presentes; falsetes: presentes; sección de vientos: presentes; ritmos marciales: presentes; melodías mesiánicas: presentes... de acuerdo, lo tenemos todo, así que ¿qué falla? la base. La canción se sustenta sobre un riff de jam cañera que ya tocaban en 2004 (¿en serio que no son capaces de sacar algo del nivel ocho años después?) y se ve ralentizada por una buena melodía mal llevada. El peso de la explosión de la canción recae todo en un simple falsete que llega a quedar ridículo; la parte central, que debería llevarte a otro nivel, te deja exactamente donde estabas, pues el solo de guitarra no se desvía en absoluto de la melodía recitada en el minuto anterior; y el final, es cañero y explosivo sobre el papel, pero apenas produce ninguna sensación en la práctica. Triste impotencia.

“Madness” seguramente sea uno de los mejores cortes del disco. Al menos es la más elegante. Es minimalista y está muy bien arreglada, con una pequeña guitarra aquí, unos coros allí... y además está muy bien cantada. Sin embargo, sus referencias son demasiado evidentes, con lo que este sonido elegante deja de ser sugerente. Es un cruce descarado entre “I want to break free” de Queen y “Faith” de George Michael, ya lo escribió la NME hace dos meses... pero es que tenía razón. Y en cierto sentido “Madness” nos pone sobre aviso de lo que vendrá: un conglomerado de influencias descaradas a la hora de dar forma a las canciones, y casi todas ellas británicas. Matt Bellamy manifestaba creo que en Q Magazine que veia su grupo como unos Monthy Python del rock... y puede que desde esta intención el disco no llegue a estar tan mal, pero dudo que envejezca tan bien. Le sigue “Panic Station”, la primera aventura de Muse dentro de la música funky. Es directa, tiene ritmo, pegadiza... bien. No es mal single y desde luego, para tales objetivos es mucho más resultona que la anterior. Y muy efectiva en las pistas de baile, así que mucha gente la considerará el 'temazo' del disco. Sin embargo también falla. ¿En qué? Bueno, pues según mi criterio de musero experimentado... falla en ser poco Muse. Es decir, cuando un grupo se adentra a un estilo que no es el suyo, lo mínimo que se le puede pedir es que conserve sus señas de identidad. Sin embargo Muse aquí han intentado borrarlas todo lo posible en lugar de conseguir una mezcla explosiva. La canción es funky, sí, pero funky de cliché. No sé si quisieron hacerla tal cual, si les ha salido así o si ya no saben cual es su propio terreno para llevarla hasta allí. Cuando sacaron esa chulada hortera llamada “Supermassive Black Hole”, al menos se les veía más convencidos. La canción era más rocosa, e incluso arrogante, pero mucho más seductora y potente que esta última. Bellamy está con muchas dudas en el estribillo, si bien en los versos es un espectáculo, y la guitarra queda en un segundo plano incluso en el solo, que por estructura recuerda a una versión poco inspirada e inofensiva del de la brillante “Hysteria”. Si suena algo a Muse, lo hace de forma descafeinada, porque han intentado alejarse todo lo posible.

Algo me dice que debería ignorar “Prelude”, pero no lo haré, porque además es sintomática. Se trata de una introducción a “Survival” que, la verdad, podría haber ido en la misma pista y la única consecuencia habría sido tener una pista menos en el tracklist y montar así la segunda canción más larga del disco. Además, no aporta absolutamente nada. No es como en “Absolution”, que tenia una “Intro” anecdótica, pero un “Interlude” brillante y realmente evocador de paisajes devastados, sinó que en esta ocasión es una ración totalmente gratuita de pompa orquestal. “Survival”, primer adelanto del disco, ha terminado siendo uno de los mejores temas. No es que la canción sea gran cosa, pero al menos Muse están algo más reconocibles. Buena base rítmica, buena linea de bajo, buena explosión (en todo su microuniverso de pompa, eso sí) y algunas de las mejores guitarras que ha grabado Bellamy en los últimos dos trabajos, aunque le pegue por sobar las escalas de Brian May. La canción tiene su punto cómico intencionado pero efectivo con esos coros operísticos y ese falsete final que de tan ridículo hasta resulta hasta simpático.

Viendo algunos de sus giros melódicos, no sería de extrañar que “Follow Me” siguiera a justamente a “Survival” por puro tributo a Gloria Gaynor. Se trata de una canción cuyo primer minuto y medio me parece muy decente. La melodía vocal de Bellamy se mueve majestuosa entre los sonidos del latido de corazón de su hijo y una fina capa de electrónica, amagando una explosión que terminará llegando... de la peor de las formas posibles. Con pura pachanga chumba-chumba digna del peor imitador de David Ghetta haciendo dubstep. El cambio es tan radical y para mal que llega a ser fascinante. Una canción que necesita de mucho alcohol y mucha nocturnidad para ser procesada como Dios manda, pero vislumbro que como llegue a las discotecas este será un momento para bailar la conga. Un momento tan hortera, que a no ser que su hijo salga un auténtico choni, debería demandar a su padre al cumplir los 18 años por usar ruidos de sus latidos sin su consentimiento. A mi me daría vergüensa entrar en la Shempions comercial por una cansión así. El desbarajuste se intenta arreglar en “Animals”, uno de los momentos más dignos del disco, con un toque que recuerda a Radiohead y una melodia y unos arreglos que suenan a... Muse. Sin embargo no es una canción memorable, es de las que sirven para rellenar y descongestionar entre grandes temazos que esta vez no están presentes. A pesar de ello tiene su punto prescindible al final, cuando aparecen entre las distorsiones un montón de gritos propios de revueltas de indignados. Eso demuestra la actual incapacidad de los de Devon de 'sugerir' cosas simplemente con la música. No es necesario una canción protesta hacerla terminar con sonidos de protesta... con ser algo más cruda, agresiva, con una ironía más marcada bastaba. Tampoco se necesitaban latidos para dedicar una canción a su hijo, bastaba con que Bellamy sonase como un padre, ni tantos elementos funkys para hacer una canción funky, ni voces de ópera para hacer una canción grandilocuente. Pero Muse han perdido finura y capacidad de transmitir emociones sin echar mano de efectos horrendamente descarados. El disco será autoproducido, pero da la sensación de que Captain Obvious se ha puesto a los mandos de la mesa de mezclas.

“Explorers” podría haber sido una gran canción, y es posible que sea un éxito. Es la más larga y aunque sea el baladón, la verdad es que tiene el mejor estribillo del disco sin ninguna duda. Esa melodía infecciosa que canta “Free me from this world” está muy lograda, y en cierto modo, la interpretación vocal me recuerda por momentos a “Invincible”. Eso si, lo que es el grueso de la canción, podría haber estado mejor, o por lo menos, haber sido menos hortera. “Explorers” es un buen tema con kilos y kilos de purpurina y maquillaje encima. Recuerda al “You Never Walk Alone” que se canta en Anfield: imponente en estadio, pero la versión de estudio es un chasco importante que hace a que te preguntes a qué viene hacer de eso un himno. Más que sonar a un hombre alienado del mundo en el que vive, asistiendo a sus sucesos estupefacto como si fuese un explorador, suena a Elton John cabalgando unicornios en el fantástico mundo de los pastelitos de arcoíris. Y ante tal panorama, resulta imposible no apropiarse de la letra entonando un “I don't belong here, it was a mistaken imprisoning my soul, can you free me, free me from this world”.

Y después de esto llegamos a “The Big Freeze” y voy a soltarlo: U2. U2, U2, U2,U2,U2. Podría haberlo soltado en “Madness” unas cuantas veces, o en “Follow Me”, o hablando de rock de estadios... etc. Pero he preferido guardarlo todo hasta ahora porque no era cuestión de repetir comparación... pero es que la resistencia es inútil ante tal plagio estilístico. Desde las lineas de guitarra muy a lo The Edge hasta la forma de cantar muy a lo Bono, pasando por el sonido espacioso o ese ritmillo propio de sus últimos 'single', todo suena a los irlandeses. Es aquí donde Muse ya merecen todas las pedradas y donde el cúmulo de despropósitos se hace unsustainable. Nueve cortes, Muse rubrican que no quieren hacer rock de estadio sonando a Muse, sino que para eso Muse ya no quieren ser Muse, que quieren ser otra banda. No hay otra explicación. No es cuestión de reinventarse. Muse quieren ser Queen aunque Queen ya hayan sido y quieren ser U2 aunque U2 ya hayan sido y sigan siendo. Y quieren serlo para mal, repitiendo los errores de manera desafiante, no es que hayan hecho algo digno de discos como “The Joshua Tree” o “War”. El cómo es la canción en sí ya da igual, porque sobre ella planea algo mucho más cruel y negativo: la realidad de que un grupo que tenia una esencia ha dejado de creer en sí mismo, ha dejado de creer en que era capaz de aportar su propia marca en la historia del rock. Un mastodóntico complejo de inferioridad que se ha apoderado de ellos, agarrotando los dedos de Bellamy, ahora incapaz de conseguir guitarras profundas y lejos de lograr que el piano saque humo. Esas bazas que eran el mejor espectáculo de Muse en directo, más importantes que las pantallas, proyecciones, plataformas y actores que pudiesen llevar. La inspiración y el talento de Matt han sido devorados por el éxito... así que le toca el turno a Cris Wolsterholme.

Si algo merece Cris es que se sea benevolente con sus canciones. Al fin y al cabo él no tiene la culpa por si solo y según ha explicado en varias entrevistas fueron Matt y Dominic los que lo animaron a sacar estas canciones de su habitación y ponerlas en el repertorio de “The 2nd Law”. Así que ha colocado dos canciones, una suave y otra fuerte, en las que ha terminado cantando. “Save Me” es bonita y está bien arreglada. Es onírica y tiene una buena idea de melodía vocal. Eso no se traduce en que sea una gran canción, peca de fallos de principiante como el no meterle un cambio de ritmo o de rumbo que lleve la canción en otra dimensión. El resto del grupo está correcto y él, como cantante, no lo hace mal. Cierto que hay autotune, que la voz está muy producida y todo esto, pero ha tenido cojones de hacerlo, porque la melodía, aunque sea una pastelada, no es en absoluto fácil de cantar. “Liquid State”, en cambio, es toda una troleada por parte de sus compañeros. Tiene una linea de base dura como una piedra, es rápida y rockera y... suena como si el grupo hubiese abandonado al bajista a su suerte. Dom se limita a cumplir y Matt Bellamy, que podría haberse pasado la canción haciendo florituras con la guitarra, pedales, kaos pads y otros... pues no, nada, como si no fuese con él. La canción, por supuesto, pierde y se queda en un quiero y no puedo demasiado simplón, propio de maqueta de grupo indie de garaje en lugar de grupo con miles de seguidores, estudios de grabación propios y giras mundiales.

Cierra "The 2nd Law" una suit homónima de dos canciones prácticamente instrumentales. “Unsustainable” es la famosa canción del dubstep de Muse y es un experimento interesante y bastante simple en el que se alterna una base de cuerdas y coros peliculeros con música de estilo dubstep interpretado por los miembros del grupo con sus instrumentos. En directo será una fiesta, seguro. Y en mi opinión contiene unos pocos segundos de mágia: justo en el puente, cuando la guitarra distorsionada, el bajo y la batería se juntan con la potente base de música clásica, el robot y el grito desgarrado de Matt, en este momento, la canción resulta creíble, y te puedes llegar a creer que el grupo está preocupado por una probable futura crisis energética. Sin embargo, en “Isolated System”, volvemos a ver unos Muse lejos de estar a la altura. A una base de piano repetitiva y que recuerda al “Tubular Bells” de Mike Oldfield en cutre, se le juntan voces de informativos, cuerdas y un ritmo de bombo digno de discoteca que deslucen un disco que, en su totalidad, lucir luce poco.

En definitiva, "The 2nd Law" es... un disco muy flojo, hortera, con casi nada de sentimiento y hecho con poco gusto. Entiendo que cuando se es una estrella del rock y se tiene la vida solucionada uno no tenga ganas de componer canciones tristes y que no tenga rabia que expresar. Pero eso no es excusa para hacerlo mal y perder el saber hacer. Porque pocas canciones de este disco, si es que hay alguna, podrán convertirse en una buena arma de directo. Personalmente, no veo aquí una “Plug in Baby”, una “Stockholm Syndrome” o una “Knights of Cydonia” que permita poner un estadio patas arriba, y eso es malo para un grupo que busca estadios. Además, pese a recuperar algo de groove respecto al “The Resistance”, Muse siguen demostrando que necesitan un productor como el comer, para darle más empaque, más coherencia, quitar mucho maquillaje y dirigir el talento de Bellamy a buen puerto. Porque The 2nd law es un disco que tira para atrás, y personalmente, cuando quiera degustar un festín variado de canciones de Muse, el del brócoli lo dejaré apartado.


Lo Mejor: Siempre es bueno que un disco sea variado

Lo Peor: Esto apenas se sostiene por ningún sitio
 


COMENTARIOS

30 Comentarios

  • 25 Malo
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    Rulk_Talent
    Grandisimo analisis. Coincido en todo y creo que en algunas cosas ha sido hasta benevolo xDLo que mas vergüenza ajena me ha dado ha sido la cantidad de plagios. Pero lo de Big Freeze da hasta risa y Madness no se como no los han denunciado a ambas por plagio tan descarado. Animals pinta bien pero no acaba de explotar y el escandalo final no pinta nada en ese tema. En fin, a poco de que se lance Drones este creo que es y será su peor disco. Y con los años lo veremos como una mera anecdota. Yo incluso a veces me lo pongo y todo xD
  • 20 Horrible
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    Falcon
    MEH, aunque seguro que no sacan algo peor que esto.
  • 1 Horrible
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    PUXI
    Sigo pensando que estamos ante un descalabro histórico en esto que llamamos Rock. El anterior ya era malo, este es de juzgado. Coincido en que Cris es lo único que se salva. Save me es la mejor canción del álbum, bueno en realidad me gusta bastante, aún así de Muse tiene poco o nada.
  • 100 Excelente


    DISCAZO. Es increíble que el crítico le ponga un 2 y el público un 4. Uno espera encontrar gente con una mentalidad más abierta cuando se trata de Muse. Repito: ¡¡MUSE!! Coño, estamos hablando de un grupo que lleva toda la vida reinventándose y experimentando con TODO. ¿Qué esperabais? En fin...
  • 40 Malo

    PcPunk
    A mí me gusta el brócoli, pero el disco es un cacao sin cohesión ninguna. Esto de querer experimentar a saco tiene sus riesgos, y Muse han caido en todos ellos. Ahora bien, sigo pensando que son un grupazo y pueden volver a sacar discos imprescindibles.
  • 20 Horrible
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    Led
    Un bodrio como pocos he visto. Viniendo de quién viene, hasta da vergüenza ajena.
  • 1 Horrible

    sheiko_23
    La crítica, un 100, vaya papeleta para Gabriel tener que valorar algo así y hacerlo de una forma tan perfecta, estoy de acuerdo en TODO lo dicho. Basura de disco y decepción del año, por no decir del lustro.
  • 35 Malo

    pardo90
    la mejor crítica que he leído en mucho tiempo, si se pudiera puntuar al crítico le doy un 10.El disco por contra me ha parecido un insulto para los que hemos crecido con el origin y el absolution. No tengo ningún pudor en decir que The 2nd law es su peor álbum con preocupante diferencia.
  • 40 Malo

    JonNieve
    Decepcionante. Supremacy esta bien, y hay alguna buena idea por ahi suelta. Pero Big freeze es tan mala que se acaban los adjetivos.
  • 31 Malo
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    zegers
    Pee-Wee subiendo la media. El disco nos ha decepcionado a todos clarísimamente, aunque ya sabíamos que no iba a agradarnos.
  • 60 Mediocre
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    binladiya
    Joder, cómo os pasáis, a mi no me parece tan malo...Quizás sea porque me esperaba una mierda dubstep pinchada en un palo (después de la mierda aquella de adelanto) y las expectativas estaban muy bajas.
  • 5 Horrible
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    torso
    No se salva ni un maldito tema: Supremacy se queda a medias, Animals muestra lo que eran pero sin serlo, Big freeze apesta a U2...MALO DE COJONES.
  • 20 Horrible
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    SH-Cellsius
    No salvo ni una canción entera. Tan solo fragmentos, y eso viniendo de Muse, es triste. No hase falta disir nada más.
  • 46 Mediocre

    gugan
    Se nota que el que ha hecho la crítica entiende, aunque la verdad es a mi gusto hay 4 o 5 canciones que salvaría de este disco, pero sin duda LO PEOR que han sacado en su carrera! En fin, habrá que ver por donde tiran para el próximo disco...
  • 22 Malo


    No puedo creer que haya gente que piense que The Resistance es un mal disco... Este es horrendo como poco.
 

DISCOGRAFÍA

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