post-rock / post-hardcore / screamo / emo
 Pianos Become The Teeth
Keep You
ZONA-ZERO
67
4 VOTOS
74
+
Pianos Become The Teeth Keep You
Publicación:
Octubre 2014
Sello:
Epitaph Records
Productor:
Género:
punk-core, pop-rock
Estilos:
post-hardcore, screamo, emo, post-rock

Tracklist

  • 01. Ripple Water Shine
  • 02. April
  • 03. Lesions
  • 04. Old Jaw
  • 05. Repine
  • 06. Late Lives
  • 07. Enamor Me
  • 08. Traces
  • 09. The Queen
  • 10. Say Nothing

Miembros

  • Kyle Durfey: voz
  • Chad McDonald: guitarra
  • Mike York: guitarra
  • Zac Sewell: bajo
  • David Haik: batería

Análisis

por el 21 Nov 2014
6188 lecturas
Sería absurdo empezar a comentar "Keep You", el tercer álbum de esta banda de Baltimore, sin hacer referencia a su pasado. Pianos Become the Teeth ha sido durante algunos años el nombre más visible del screamo estadounidense gracias al acertado equilibrio entre el hardcore más desgarrador y las sonoridades del post-rock por un lado y su afiliación a Topshelf Records, el sello que está en el centro del revival emo que vivimos estos días, por otro. Eso sin olvidar su estrecha relación con las bandas de ese movimiento llamado The Wave que tanta atención recibió hace un par de años con Touché Amoré a la cabeza. Por todo ello sus dos primeros álbumes "Old Pride" y "The Lack Long After" alcanzaron una popularidad inusitada en su género.

Aunque ya no es ninguna novedad que los grupos vayan madurando su sonido hasta terrenos más accesibles con el paso del tiempo, lo que sorprende desde el principio de este tercer álbum es que el cambio parece ser más radical que progresivo. El vocalista Kyle Durfey ha abandonado casi por completo el resgistro gritado, las guitarras han dejado la distorsión en segundo plano para centrarse en melodías y atmósferas, la batería se ha relajado y el tempo rara vez se acelera. El resultado es que ya no queda prácticamente nada que vincule a Pianos Become the Teeth con su antigua escena y su nueva identidad les acerca más que nunca al discurso del post-rock, aunque conservando algo de la esencia emo.

El cambio es aún más acentuado porque "Keep You" se revela como un trabajo muy homogéneo, en el que ni siquiera dan licencia a su antiguo yo para mostrarse de vez en cuando. Como si hubieran tomado la decisión firme de domesticar su sonido y llevarla hasta sus últimas consecuencias. En esta huída faltan incluso los crescendos que caracterizaban a la mayoría de sus anteriores composiciones. Prácticamente estamos hablando de una banda completamente nueva.

La producción es amable, nítida, sin estridencias. Las canciones se construyen sobre un tempo sosegado que sirve de base para las atmósferas dibujadas por las guitarras a menudo a través de sutilezas, dejando aire para que la música respire con notas sostenidas. Un estilo que da sensación de desnudez, como cuando desmontas una tienda de campaña y te das cuenta de que solo son cuatro palos atados con una cuerda: los temas se sustentan en pocos elementos y la banda no tiene intención ninguna de ocultarlo añadiendo capas de sonido. Lo que oyes es lo que hay, lo que le da al álbum un toque íntimo muy interesante. La base perfecta para que Durfey cante con melancolía, ayudado de melodías de corte emo, sus letras sobre la pérdida y el abandono.

El único problema viene cuando pasan las canciones y la sorpresa por el cambio de estilo desaparece por completo. Una vez asimilamos que no hay vuelta atrás y dejamos de esperar gritos y clímax explosivos el disco cae en lo previsible y el interés de la escucha decrece. Las canciones parecen prepararnos para un gran final que nunca llega. Toda la personalidad de que el grupo ha sabido dotar al disco termina engullendo a los temas, a los que les cuesta mucho diferenciarse unos de otros precisamente por esa escasez de recursos que parecen haberse autoimpuesto.

Esto no es óbice para disfrutar de un disco que aun así ofrece muy buenos ejercicios en el plano del post-rock con voces de otros grupos como Moving Mountains. "Keep You" contiene grandes momentos localizados en temas como "Repine", quizá el más completo, que fue el primer single. "April", "Old Jaw", "Traces" o la final "Say Nothing" son canciones de gran factura, que destacarían aún más si el resto no se moviera en unas coordenadas tan cercanas. Y que conste que las demás no son prescindibles. Sencillamente al conjunto le falta algo de variedad y esto afecta a la hora de escuchar el disco completo.

Será interesante ver cómo se desarrollan ahora las cosas en lo referente al grupo, con nuevo y potente sello (Epitaph) y un cambio de registro que sin duda habrá dejado fuera de juego a sus antiguos fans pero que contiene el potencial para abrir nuevos mercados. Un cambio cuya mayor pega es precisamente la ruptura casi total con su pasado de tal manera que el grupo ha renunciado incluso a los recursos que tenían anteriormente para rematar los temas. En "Keep You", Pianos Become the Teeth parecen haberse autolimitado poniéndose líneas rojas que no debían cruzar si querían desmarcarse de lo que venían haciendo. Y lo han conseguido a costa de dejar un disco al que le falta variedad y algo de pegada de vez en cuando. Curioso sobre todo cuando solo hace unos meses dos de sus miembros grabaron junto a Geoff Rickly el segundo álbum de United Nations, que no dejaba títere con cabeza. Igual ahí se les quedó la energía.


Lo Mejor: El riesgo a la hora de desmarcarse por completo de su sonido anterior.

Lo Peor: El resultado es plano y previsible.
 


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DISCOGRAFÍA

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