Still Giving
ZONA-ZERO
80
2 VOTOS
78
+
The Smokers Still Giving
Publicación:
Abril 2008
Sello:
Lengua Armada
Productor:
Sergio Cascales, Javier Medina
Género:
pop-rock

Tracklist

  • 01. This Is Rock ‘N’ Roll
  • 02. Out Of Control
  • 03. Going Down
  • 04. Time
  • 05. Rock Star
  • 06. Blind Man
  • 07. The Talent
  • 08. Blast The Radio
  • 09. Desires
  • 10. Far Away

Miembros

  • Gaspar Gil (voz y guitarra rítmica)
  • José A. Seoante (bajo)
  • Javier Molina (guitarra)
  • David Ramos (batería)

Análisis

por el 16 Abr 2008
1022 lecturas
The Smokers no engañan ni tratan de engañar a nadie. Lo suyo es devoción pura por los sonidos añejos de los 60 y los 70, el glam, el rock and roll, el southern rock y el sleazy, pero fundamentalmente por el hard-rock ochentero de base americana (sobre todo del área de Los Ángeles), y tal entusiasmo lo plasman de manera plausible en este “Still Giving”, un trabajo que destila fuerza, elegancia y energía. Con las pinceladas apuntadas, uno puede hacerse una idea de por dónde van los tiros: actitud, riffs frenéticos, estribillos para cantar con el puño en alto, coros pegadizos y rock, mucho rock, empapado de las variantes anteriormente citadas.

El cuarteto de Estepona, formado por Gaspar Gil (guitarra, voz y coros), Javier Molina (guitarra solista, coros y talk box), José A. Seoane (bajo y coros) y David Ramos (batería y percusiones) nos entrega con “Still Giving” su segunda referencia, de nuevo con Lengua Armada, tras “Giving Up” (2004). El disco fue producido, grabado, mezclado y masterizado, por Sergio Cascales y el guitarrista del grupo Javier “Lobo” Molina, quienes han conseguido un sonido impregnado de puro hard-rock que te recuerda inevitablemente a bourbon y whisky, a chicas, tatuajes, clubes llenos de humo y suciedad, es decir, al espíritu y la escena surgida alrededor del angelino barrio de Sunset Strip en la década de los ochenta aunque, como se ha indicado antes, añaden a sus composiciones otra serie de variables, siendo quizás la más palpable la derivada southern rock propio de bandas como Lynyrd Skynyrd o Black Crowes.

En relación a su anterior álbum, se nota que la banda ha madurado sobre todo a nivel de producción y composición (que no en sus coordenadas de partida), ofreciendo una serie de temas directos y bien estructurados que entran a la primera. El trabajo se abre con un corte, titulado precisamente “This Is Rock and Roll”, que define a la perfección la dirección que lleva la banda y su actitud ante la música. Las influencias de bandas como los L.A Guns, Motley Crue o los Guns n' Roses más enérgicos son palpables a lo largo de todo el disco en piezas como “Out Of Control”, “Blast The Radio”, “Desires”, “The Talent” , “Rock Star” o “Blindman”, donde la voz de Gaspar adopta unos matices muy propios de los registros más graves de Mr. Axel Rose. Por otra parte, las sonoridades propias del rock sureño se advierten en temas como “Time”, con unos coros excelentemente trabajados, o “Rock Star”, corte con claras reminiscencias setenteras. El disco se cierra con “Far Away”, un tema más sentimental y pausado, pero sin salirse de los postulados rockeros que definen el sonido de The Smokers. Donde quizás sí se echa en falta una mayor evolución es en el apartado lírico, puesto que repiten una y otra vez los clichés propios del género.

Por tanto, estamos ante un trabajo que no defraudará a los seguidores del hard-rock clásico, una obra repleta de buenos riffs, líneas vocales, coros y una contundente base rítmica que se ajustan perfectamente a los cánones del estilo y que no busca ir más allá ni dar una vuelta de tuerca, sino simplemente facturar un disco repleto de buenas canciones y actitud rock and roll. Se les puede echar en cara la falta de asunción de riesgos y su repetición de esquemas, pero no creo que The Smokers hayan pretendido más de lo que plasman en este “Still Giving”, es decir, un notable disco de hard-rock de la vieja escuela, directo, vivo, con melodía y pasaporte internacional, pues no desmerece a la gran mayoría de obras del género que nos llegan últimamente desde fuera de nuestras fronteras.


Lo Mejor: La energía que desprende el disco, puro hard-rock ochentero hecho en el siglo XXI.

Lo Peor: Las letras caen una y otra vez en los tópicos más comunes del género.
 


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DISCOGRAFÍA

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