doom metal / stoner metal / stoner rock
 Windhand
Grief's Infernal Flower
ZONA-ZERO
74
2 VOTOS
80
+
Windhand Grief's Infernal Flower
Publicación:
Septiembre 2015
Sello:
Relapse Records
Productor:
Jack Endino
Género:
metal, pop-rock
Estilos:
stoner rock, stoner metal, doom metal

MEDIA

Tracklist

  • 01. Two Urns
  • 02. Forest Clouds
  • 03. Crypt Key
  • 04. Tanngrisnir
  • 05. Sparrow
  • 06. Hyperion
  • 07. Hesperus
  • 08. Kingfisher
  • 09. Aition

Miembros

  • Asechiah Bogdan: guitarra
  • Parker Chandler: bajo
  • Dorthia Cottrell: voz
  • Garrett Morris: guitarra
  • Ryan Wolfe: batería

Grupos relacionados

Análisis

por el 06 Oct 2015
949 lecturas
Parece que 365 días al año dan para un huevo de cosas, pero en caso de sufrir melomanía no está tan fácil. Más bien cada vez se convierte más en una pesadilla, porque es imposible dar abasto y escuchar las novedades musicales en su momento justo. Este invento llamado internet ha convertido nuestros sueños húmedos de vivir pegado a un temazo en algo muy real, tanto que a ratos es una pesadilla estresantemente maravillosa.

Uno de mis damnificados por la falta de tiempo hace dos años fue “Soma”, segundo disco que editó Windhand, y que al año siguiente se convirtió en uno de mis discos favoritos de ese 2013, pese a no aparecer en demasiados tops. No soy un entendido del doom ni del stoner que practican estos 5 chavales de Richmond, Virginia (Estados Unidos), pero aquello fue un gran descubrimiento. Este año, y de nuevo a través de Relapse, vuelven para dar más cera y con un disco más elaborado quizá, aunque con unas pautas a priori muy similares al anterior ya nombrado.

¿Y elaborado por qué? Pues para empezar, la producción ayuda a distinguir muchos más matices que antes. De repente he descubierto que la voz es femenina, que probablemente se hacía notar antes, pero había que afinar más el oído. Esta vez ayuda también ese corte precioso y fundamental que es “Sparrow”, un toque suave que complementa genial con el resto y que les diversifica un poco. Quizá podamos hablar de “kylesamiento” de su sonido, por el parecido en la evolución que tienen con sus compatriotas y vecinos de estilo Kylesa (vale, la voz femenina también ayuda).

En estos tiempos en los que vivimos obsesionados con sintetizar todo en pequeñas frases, mucha gente que oiga “Grief’s Infernal Power” dirá que las canciones se parecen mucho entre sí. En cierto modo es verdad, y además es otro de los puntos fuertes del disco: la cohesión que muestra en la hora y pico de duración es muy difícil de encontrar hoy en día. Todo empieza con dos temas largos y ascendentes que son de lo mejor del álbum, con riffs marcadísimos y duros, muy a lo “Soma”, para retroceder después y marcarse un stoner más lánguido en “Crypt Key”.

Como decíamos, “Sparrow” es el punto sobre el que orbita el resto. Dorthia Cottrell, vocalista del grupo, coge su guitarra acústica y nos canta una nana de amor, muerte y soledad, y dibuja un paisaje desanimado y congelado del que nunca se quiere salir, paradójicamente. Ojo con ella, que también ha empezado carrera en solitario. La segunda parte que espera es suficiente motivo para volver al sonido eléctrico, que no pesado, porque “Hyperion” no baja demasiado las revoluciones, pudiendo ser incluso single del disco, y eso que oscura sí es un rato. Y es que los guitarras Asechiah Bogdan y Garrett Morris son un seguro de vida y calidad para componer guitarrazos y también para hacerlos sonar como si de la peor de las agonías se tratara.

Pero qué sería el doom sin canciones de 15 minutos. Todo hay que decirlo, “Hesperus” y “Kingfisher”, aunque inspiradas, no alcanzan las cotas del resto, y por muy curioso que suene, “Grief’s Infernal Power” destaca más por las novedades en el grupo que por lo que ya sabíamos de ellos. Aun así, la gozada de escuchar estos riffs siniestros y arrastrados en el tiempo no nos la quita nadie.

Otra canción folkie, titulada “Aition”, despide este disco que ha hecho salir a Windhand de las catacumbas para respirar aire fresco, terreno que también consiguen conquistar, aunque sea sin mucho lustre. Como bien canta Dorthia al final del disco, mantendremos el fuego vivo por si alguna vez deciden volver a incendiarnos.


Lo Mejor: Los momentos acústicos de la vocalista y los riffs oscuros de los guitarras. Stoner-doom para todos los públicos.

Lo Peor: Han bajado un poco el nivel para buscar su sitio y su estilo propio.
 


COMENTARIOS

0 Comentarios

 

DISCOGRAFÍA

RockZone - Ya disponible el número de Septiembre