Registr.: Jan 19, 2008 Mensajes: 399 Ubicación: El país de los acantilados
Publicado: Sab Mar 15, 2008 1:47 pmAsunto: En el país de los acantilados
¿Qué es "En el país de los acantilados"?
Nada más y nada menos que un intento de novela. Sí, un intento. Porque el que escribe esto no pasa de amateur, y porque le cuesta acumular gotas de propósito día a día para ser constante en la escritura.
Viendo la difusión que tienen los blogs hoy en día, y cómo está cambiando la literatura (o más bien aceptando contribuciones y creciendo) gracias al mundo virtual, es hora de intentarlo. En la línea de muchas obras que se publicaban previamente por episodios en la propia prensa, cada una de las entradas corresponderá a un capítulo.
La verdad es que hay mucha ilusión en esto, y por eso, visitante, si te ha merecido la pena echar un ojo, si alguna frase te ha gustado, o si de alguna forma has sentido lo que pretendía transmitir, agradecería que lo difundieras de cualquier forma que se te ocurra. La licencia de la obra permite que se exponga en cualquier sitio, siempre y cuando se conserve mi nombre como autor y no haya ánimo de lucro, así que insisto, sois libres de difundirlo. ¿Quién sabe si acaba gustándole a mucha gente?
Pero bueno, no voy a entretenerte más. Bienvenid@ a esta experiencia. _________________
El sol me abofetea, y el olor a mar y puerto se me abrazan hasta pegarse a mi ropa. La brisa es algo especial, llenando mi espíritu de algo que no sabría explicar. No hay casi nubes en el horizonte. Y yo estoy pasmado.
Siempre llego temprano, aún no sé por qué. Cuando quedo con los demás, aunque no quiera verlos, aunque no me apetezca atender a la cita, prolongo la agonía. Sé de gente (mucha gente), que llega tarde, y lo hace con toda la intención del mundo. Pones cara de prisa, murmuras una disculpa, y te has ahorrado desde media hora hasta una hora de compañía poco grata. ¿Pero es tan obligatoria esa compañía, como para ir si no quieres? Eso es algo que no sé.
De todas formas, aquí, con el horizonte infinito delante, no puedo no querer ir. Miro hacia delante, y sólo está el mar. Como una promesa, una certeza. Al fin y al cabo, sabes a lo que acogerte. La gente llega tarde, pero el mar sigue ahí, con sus ciclos. La marea sube y baja puntualmente. Sabes lo que esperar. Sabes que no puedes nadar hasta alta mar a menos que quieras morir, y sabes que hay todo tipo de criaturas esperándote abajo, en esa inmensa profundidad que no puedes abarcar cuando, nadando, miras hacia abajo.
Sí, quiero ir. Esperamos a un barco, para movernos a otra isla del archipiélago, cambiar un poco de aires. Luchar contra el tedio, la apatía y todas esas cosas, con un cambio de escenario. Ahora parece que lo conseguiré. Porque, como ya he dicho, puedo confiar en el mar. Porque estoy (cosa rara en mí) de buen humor. Sería de tontos no estarlo.
Pasan unos niños corriendo al lado mío, jugando, quién sabe si celebrando su primer viaje en barco. La estampa no podría ser más bucólica, con todas esas almas abarrotando el puerto, las parejas cada una en su esquina, las familias sonriéndose ante el viaje que les espera. Y yo en medio, solo, esperando. Tranquilo, confiado. Estoy recordando todas las cosas que he vivido en un puerto. Y dándome cuenta de lo distintos que somos los isleños al resto de la gente. Porque ellos tienen las despedidas en las estaciones de autobús, o en las de tren, pero no tienen nada que ver con las nuestras. Las nuestras tienen el puerto, el mar que nos sobrevivirá, mirándonos, sintiendo lo que nosotros sentimos. Y cuando lloramos, nos abrazamos y decimos algo, las lágrimas caen al agua salada, sal de mi sal a la sal del mar. El ambiente es distinto. Es un romanticismo exclusivo. No se le puede comparar. Años antes pensaba lo mismo de los aeropuertos, del cielo que siempre está encima nuestro, de elevarse y perder en la tierra a la gente que amamos. Pero no. Son fríos, mecánicos, y darse un beso allí es condenarse al exhibicionismo. No existe ese código de honor de mirar hacia otro lado, de no arruinar la escena diciendo cualquier tontería por megafonía.
Decido entrar a la cafetería que hay al lado del embarcadero. No entiendo cómo puede ser un lugar tan poco luminoso, comparándose con el resto de los muelles. Dentro hay una máquina expendedora de bebidas, otra de comida (o algún sucedáneo artificial de comida), cuatro mesitas mal puestas con cuatro sillas mal puestas cada una, y la barra, donde un hombre mayor sonríe. Su piel está ya curtida por el paso del tiempo, y probablemente sea uno de esos pobres pescadores que han acabado pasándose al sector servicios. Donde más se le nota es en esa sonrisa, forzada, obligatoria. No tiene la malicia de la gente de la ciudad, pero tampoco es genuina. Parece que sea más política de empresa que otra cosa, sonreír siempre a la inmensidad, al vacío, y cuando su sonrisa choque con tu mirada, estará sonriéndote a ti, casi sin intención.
- Un café con leche, jefe.
Eso es lo que le digo, y me sorprendo a mí mismo. Jamás usaría lo de “jefe”, salvo con alguien así. ¿Es una especie de compasión? El hombre queda aturdido medio segundo, asiente con la cabeza, esos ojos pequeños que tiene mirándome, y se pone manos a la obra, conservando la sonrisa infinita.
Miro a ambos lados, y varias de las personas que estaba esperando han llegado ya. Están afuera, charlando, llenos de un ánimo que yo sólo puedo soñar con tener algún día. Pero me digo a mí mismo que no pasa nada, que sigo de buen humor, y que esta cafetería, muestra de días pasados y glorias ya muertas, no va a poder conmigo. Porque al menos está bueno el café, y eso ya es algo a tener en cuenta. No, no voy a caer en el desánimo porque ellos esperan verme sonriente. La sociedad espera nuestra sonrisa. Y cuando no la ve, pone cartas en el asunto. Se vuelca en nosotros, esperando que rápidamente dejemos de mostrarles que hay algo que no funciona. Porque si no, llegará un punto en el que ellos tampoco sonreirán. Poco a poco menos gente con sonrisa corporativa. ¿Y qué pasará entonces? La civilización se derrumbaría. Todas nuestras convenciones sociales se irían a la basura. Dejaríamos de ser un continente para convertirnos todos en islas con un solo habitante. No, no puedo ser un terrorista y amenazar al Estado de Derecho. No puedo dejar que me cacen en un momento en el que no sonrío. Se volcarán, y no servirá de nada. Porque no quiero que se vuelquen. Y entonces, cuando no sirva, me excluirán, como siempre hacen con los terroristas que no sonríen. Y lo entiendo, porque es eso, o asumir que nada funciona, que nada tiene sentido. Y poca gente puede vivir con eso.
Así que me bebo el café de una sentada, lo más rápido que puedo, esperando que haga efecto cuanto antes. Fuerzo los músculos de mi mandíbula, perezosos como son, y me preparo para, un día más, hacer la actuación de mi vida. Por favor, amigos, nomínenme a un Óscar, o al menos a un Goya. Lo hago lo mejor que puedo. Sonrío, salgo afuera. Abrazo, y una parte de mí se llena de felicidad y calor en alguno de esos abrazos.
Registr.: Jan 23, 2008 Mensajes: 767 Ubicación: Madrid Vs. El Toscal
Publicado: Dom Mar 16, 2008 1:07 amAsunto:
javi sabes que eres muy grande tío y que tienes un talento de la ostia escribiendo. muchísimo ánimo con este proyecto de verdad, y si necesitas cualquier cosa..., you know what i mean
respecto al texto, pues he decirte que me ha parecido cojonudo, y como no, me siento muy identificado con muchas cosas...hay una cosa que me llama especialmente la atención que me viene a la cabeza al leerlo y es que, gracias a el, me doy cuenta de que lo de lo isleños con el mar es bastante más serio de lo que pensaba eh. O sea, yo creía que al venirme a la península pues sí, iba a echar de menos la playa y tal y au, me olvidaría.
pero coño, cuanto más tiempo paso allí más me doy cuenta de que realmente si lo echo de menos. de hecho tu texto no ha hecho más que recordarme las tardes perdidas en la cafeta de nautica con los colegas haciendo como que estudiabamos...
bueno ya, perdón por aprovecharme de tu post con algo profundo, ahora postearé algún hola! y volveré a ser el de siempre...
Registr.: Dec 02, 2005 Mensajes: 2274 Ubicación: Between the end and where we lie...
Publicado: Dom Mar 16, 2008 11:16 pmAsunto:
Esperando el nuevo capítulo con impaciencia _________________ "Cuando el poder del amor sobrepase al amor al poder, el mundo conocerá la paz"
(James Marshall Hendrix)
Registr.: Jan 19, 2008 Mensajes: 399 Ubicación: El país de los acantilados
Publicado: Mie Mar 19, 2008 3:31 pmAsunto:
El siguiente capítulo ya está
Muchas gracias a todos por las opiniones. Kobra, has entendido perfectamente una de las cosas que quería mostrar, y eso me mola mucho.
Carton, tío, los capítulos son un poco cortos, por decisión propia. Creo que se adaptan mejor al formato blog, y como quiero hablar de muchas situaciones (con cierto nexo común), me parece que así ilustran mejor la tónica de cada una de ellas.
NoBig, al final te acabaré dedicando algo por tu fidelidad
A todos los demás que lo estáis siguiendo (que sé que los hay aunque no digan nada), gracias _________________
Registr.: Mar 27, 2004 Mensajes: 13491 Ubicación: Bilbao o, cibernáuticamente, en la sala de moderadores nazis
Publicado: Jue Mar 20, 2008 2:47 pmAsunto:
Cojonudo, me ha gustado mucho, me apunto el blog. Lo del mar es algo que entiendo perfectamente, supongo que a mí también me resultaría extraño vivir sin ver montañas y el verde de la vegetación, aunque quizás no hasta ese punto.
Un matiz, me parece que en este fragmento la repetición de la palabra "abajo" queda un poco brusca, aunque quizás sea algo más una manía personal:
"...hay todo tipo de criaturas esperándote abajo, en esa inmensa profundidad que no puedes abarcar cuando, nadando, miras hacia abajo." _________________
Registr.: Aug 02, 2006 Mensajes: 16419 Ubicación: República Dominicana
Publicado: Jue Mar 20, 2008 3:01 pmAsunto:
el mar es inspirador de poesia y buena literatura desde tiempos remotos, no hay nada tan hermoso como el mar y todo lo que el significa, sin ir mas lejos historias como la del viejo y el mar de Hemingway (no se si esta bien escrito) es de lo más emocionante que he leido nunca, ... los humanos podemos controlar la tierra incluso en las alturas, pero quien puede controlar el mar ????
Dr Aleman, no piensas editar libro??? _________________
Registr.: Jan 19, 2008 Mensajes: 399 Ubicación: El país de los acantilados
Publicado: Jue Mar 20, 2008 3:06 pmAsunto:
Sí, claro que pienso editar.
Pero una cosa es lo que piense yo, y otra, lo que piensen las editoriales. El tema del blog es un primer paso y quiero que sea una toma de contacto con ese mundo, además de que, en cierta forma, así me obligo más a escribir. Al fin y al cabo, no es lo mismo escribir una novela que narraciones más cortas (que es lo que he hecho siempre).
Si al terminar con el tema del blog veo que la cosa ha tenido buena acogida, no dudaré ni un solo segundo en patearme cada editorial que encuentre, pero de momento en lo único que pienso es en escribir. Y escribir. _________________
Registr.: Sep 11, 2005 Mensajes: 9410 Ubicación: Reus capital
Publicado: Jue Mar 20, 2008 3:08 pmAsunto:
Quiza no tenga mucho que ver con esto, pero hablando hace tiempo con mi hermano, me dijo que cuanto mas mayor se hacia, mas ganas tenia de vivir cerca del mar y que si se iba a vivir a otra ciudad tendria que tener la condicion "sine quanon" de ser una ciudad costera, con playa al lado. Me llamó la atencion sobremanera y me pregunto si el mar tiene algun tipo de poder hipnótico sobre las personas, si les evoca sentimientos de nostalgia o algo así
Tu que crees, Dr??? _________________
When I see, you cannot see
when I move, you move with me ...
Registr.: Jan 19, 2008 Mensajes: 399 Ubicación: El país de los acantilados
Publicado: Jue Mar 20, 2008 3:14 pmAsunto:
Hombre, tiene algo que ver con la novela. Aunque de momento la mayor temática que se ve es la del mar, hay más cosas, pero lo del mar sigue ahí.
Yo creo que no puedo responderte de forma subjetiva. De mis casi 23 años de vida unos 20 los habré pasado en una isla, así que puedes imaginarte la cantidad de situaciones que he vivido junto al mar y el efecto que puede tener en mí. Pero más allá de eso, sí que creo que en cierta medida es algo hipnótico. El propio sonido de las olas es relajante, y a casi todo el mundo le encanta ver fotos de costas.
Por ejemplo, para mí lo más cautivador es el tema del horizonte. Cuando estoy en una playa, o en un puerto (o ahora mismo mirando desde la ventana de mi casa, jaja), no puedo dejar de preguntarme qué hay más allá de ese mar. Para mí es como la promesa de algo, de nuevas situaciones, de toda una vida que queda por explorar... _________________
Registr.: Aug 02, 2006 Mensajes: 16419 Ubicación: República Dominicana
Publicado: Jue Mar 20, 2008 3:19 pmAsunto:
te entiendo Dr Aleman, entiendo que buscas que una editorial te financie tu publicacion, ... en mi caso lo hice por mi cuenta y la verdad es que no me salio tan caro y a los dos meses tenia amortizada la inversion, .... _________________
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