El reemplazo de un vocalista en una banda suele provocar un cambio importante en la personalidad de la misma. A fin de cuentas, a pesar de que cada cual pueda tener su forma de tocar o incluso de componer, es más sencillo que los instrumentos puedan mantenerse razonablemente dentro de un mismo estilo. Sin embargo, sustituir una voz parece algo mucho más importante y complicado, ya que la mayoría de las veces es cambiar la propia esencia del grupo. En ocasiones, ocurre incluso que con la llegada de un nuevo miembro al micrófono, todo el sonido se adapta y reajusta, dando lugar a un disco muy diferente al anterior. Esto es precisamente lo que ocurre en el tercer trabajo de Sirenia.
La salida de Henriette Bordvik, que dio paso a la incorporación de Monika Pedersen, supuso en el grupo una destacada revolución. No son pocas las diferencias que vemos entre este nuevo disco “Nine Destinies And A Downfall” y sus anteriores trabajos. Las principales: una mayor presencia de la voz femenina, hasta el punto de acaparar casi todo el protagonismo en este terreno; y un giro hacia un sonido más comercial, acercándose al ámbito de formaciones como Within Temptation, Leaves Eyes o Lacuna Coil.
“Nine Destinies And A Downfall” es, de esta manera, un disco de metal gótico al uso. Accesible, plagado de voces melódicas y con pocas sorpresas; algo que, como se puede apreciar, no está reñido con un gusto compositivo exquisito. Pierde cierto aire épico respecto a los discos anteriores, aunque conserva momentos brillantes en este aspecto, principalmente los protagonizados por la combinación de las dos voces elevadas a registros dignos de cantantes de ópera. Sin embargo, tiene mucho más cuerpo. Las canciones son más escuetas y más redondas. En definitiva están mejor sintetizadas.
Prácticamente los nueve temas que componen este nuevo trabajo tienen potencial de single, aunque algunos destacan sobre otros, como es el caso de “My Mind’s Eye” y, sobre todo, “Absent Without Leave”. También llaman la atención, por criterios de estilo, “Sundown” y “The Other Side”, con pequeñas pinceladas de industrial y power metal ideales para no perderse demasiado en la linealidad. La segunda de ellas además contiene uno de esos momentos operísticos anteriormente mencionados, fórmula que se repite también con gran intensidad en el estribillo de “Seven Keys And Nine Doors”.
En este caso es difícil hablar sobre si “Nine Destinies And A Downfall” es mejor o peor que sus predecesores. Aquí decir que es diferente no puede ser tomado como un tópico, y por tanto habrá quienes prefieran éste o los otros, e igualmente quienes indistintamente se queden con todos ellos. Lo que sí que queda claro es que Sirenia han sabido acoplarse a un sonido diferente con un disco en el que no se aprecia ninguna caída, y tan sólo un único destino. Y apunta claramente hacia arriba.
Lo Mejor: La adaptación a un nuevo sonido sin fisuras. La duración, muy ajustada, terminando el disco con el minutaje ideal.
Lo Peor: El cambio de estilo puede no convencer a los fans tradicionales.
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| Zona-Zero |
Miembros |
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78 |
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