Si Bush (estamos hablando del grupo de música, no de un político con aspiraciones imperialistas) se merece el reconocimiento por algo, es por haber sido la primera banda post-grunge de origen británico capaz de acceder a lo más alto de las listas americanas, tan poco favorables para la mayor parte de los artistas de las islas. El grupo formado por el carismático Gavin Rossdale puede presumir de tener una de las carreras musicales más prestigiosas del mundo post-Nirvana, gracias en buena parte al talento musical y comercial de sus cuatro componentes que a través de sus pesadas guitarras, voces rasgadas y sufridas y ritmos extremos y dinámicos han sabido ganarse un puesto de honor dentro de la música moderna.
Aunque ya llevan más de dos años de silencio, su nombre sigue escuchándose en buena parte de los medios especializados gracias al éxito que supuso su hasta ahora último disco de estudio “Golden State” (2002), el cual no cuenta con hits de la magnitud de “Little Things” (incluido en su disco “Sixteen Stone” de 1994), pero sí con una importante colección de temazos con pegada, bien compuestos y que cumplen a rajatabla con las reglas no escritas del post-grunge, lo que les ha llevado a seguir en pie de guerra a pesar del tirón que tienen nuevas bandas como Staind, Godsmack, Fuel, 3 Doors Down o 12 Stones.
En “Golden State” siguen sonando los mismos elementos que convirtieron a Bush en un grupo de masas, aunque tal vez el largo tiempo que la banda se tomó para la grabación del mismo les haya permitido perfeccionar su sonido, porque si hay algo innegable es que la producción y la edición técnica de este trabajo es impecable. La voz de Rossdale suena mejor que nunca, los riffs son más abrasivos que en cualquiera de sus anteriores producciones, el bajo realiza una labor realmente encomiable y la batería de Robin James Goodridge realiza algunas de las mejores líneas que jamás ha tocado, como por ejemplo la que escuchamos en “Speed Kills”.
Como ya dije antes, no hay ningún tema que sea un super-hit, pero sí que resultan todos ellos entretenidos e interesantes, con buenas melodías y mejores fragmentos guitarreros que se hacen querer conforme más se escucha “Golden State”. Un buen ejemplo de ello sería el primer tema del disco, “Solutions”, el cual cuenta con excelentes riffs arrastrados y una línea de bajo envolvente y muy efectiva. Tampoco se quedan atrás otros temas del disco como la “Float”, una inspirada composición repleta de dolor y melancolía, convirtiéndose de ese modo en uno de los mejores temas sentimentales de Bush.
Siguiendo con la labor de destacar temas, encontramos un poco de todo, como la pesada, lenta y roquera “Superman” o con “Fugitive”, una canción repleta de guitarras distorsionadas al más puro estilo Nirvana, repleta de cambios de ritmo y que aún así, resulta de las más adictivas de todo el disco. Sin lugar a dudas, Bush han sabido coger lo mejor del grunge puro y sazonarlo con la mayor pesadez de guitarras del post-grunge, hecho que demuestra el grupo tema tras tema, aunque tal vez aquí radique también su mayor defecto: la falta de renovación. Vale, el sonido se ha perfeccionado, pero sigue sonando igual que sus anteriores trabajos. Además, a pesar de ser una banda líder y con muchos años de experiencia, Bush sigue sonando excesivamente familiar, y las comparaciones con otros grandes del grunge no resulta nada complicada. A pesar de esto, “Golden State” sigue siendo un gran álbum, repleto de buenas canciones, fuerza, sentimiento y actitud.
Lo Mejor: El disco más inspirado de la banda. Muy compacto y homogéneo.
Lo Peor: No innova para nada.
|
| Zona-Zero |
Miembros |
| 80 |
61 |
| Estadísticas |
|
| 1 |    | | 2 |   | | 3 |    | | 4 |    | | 5 |   | | 6 |    | | 7 |    | | 8 |    | | 9 |    | | 10 |   | | Total Votos: 15 | |
|