No se si otros analistas se verán alguna vez en la situación en la que me encuentro ahora mismo yo, aunque no me extrañaría lo más mínimo. Y es que, a estas alturas, inventar una introducción mínimamente original para la crítica de un disco de metalcore es bastante dificil, porque ya está practicamente todo dicho. Pero aun así, siguen apareciendo, mes tras mes, discos que ya no es que su estilo pueda cuadrarse dentro de los patrones del metalcore, sino que, como es el caso del debut de Invocation of Nehek, se limitan a repetir, incansablemente, lo que otras bandas han hecho ya con anterioridad.
Resulta dificil de creer, y a la vez, frustrante, que a lo largo de once cortes, se desarrollen tan pocas ideas originales. Tema tras tema, como montados sobre las notas, van acudiendo a la cabeza del oyente los nombres de otros grupos a los que Invocation of Nehek recuerda, digamos, más de lo que debería. Heaven Shall Burn, Born From Pain o Bleeding Through son solo algunos ejemplos. En total, once canciones sosas, sin chispa ni carisma, muy predecibles en sus desarrollos, que configuran un disco de debut, a todas luces, decepcionante y por completo prescindible, que coloca directamente a esta joven formación en la lista de grupos de relleno de un estilo que se ha saturado en un espacio de tiempo realmente corto.
Pero seamos justos. Aparte de sus carencias y limitaciones, también existen algunos elementos positivos. El encargado de la producción de este disco ha sido Ken Susi, actual guitarrista de Unearth, y quien tocaría ese mismo instrumento en la primera maqueta de Invocation of Nehek. Con él, el sonido conseguido en el disco es bastante potente y agresivo. Sin lugar a dudas, la intervención de este hombre a favor de esta banda de nombre inspirado en Warhammer ha sido determinante para que ésta saliese adelante y lanzase este disco.
Y así, mientras innumerables bandas de originales y atractivas propuestas luchan incesantemente por hacerse un hueco en el mundo de la música, la industria sigue apostando en exclusiva por los éxitos seguros y el dinero fácil, y los estilos que exprimen se llenan hasta desbordar de discos de usar y tirar, y grupos idénticos entre sí, como un vaso bajo un grifo abierto, repitiendo la jugada hasta que el vaso se llena. ¿Cuanto falta para que el vaso del metalcore reciba la gota que lo colme? Hagan sus apuestas, porque no parece que falte demasiado.
Lo Mejor: Una potente producción a cargo del guitarrista de Unearth.
Lo Peor: Un disco aburrido, predecible y carente de chispa.
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| Zona-Zero |
Miembros |
| 46 |
61 |
| Estadísticas |
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