MISCELÁNEA

Películas:
Noé
18 de Abril de 2014 por Lluis Puig 9949 lecturas
Título: Noé
Año: 2014
Género
: Fantástico, Aventuras, Drama
Dirección
: Darren Aronofsky
Guión
: Ari Handel, Darren Aronofsky
Reparto
: Rusell Crowe, Jennifer Connelly, Emma Watson, Anthony Hopkins, Ray Winstone, Nick Nolte, Logan Lerman.

Reformular la Biblia es un rollo, o al menos así lo es para cualquier director de cine. No hay manera de adaptar libremente el libro de marras sin levantar ampollas en algún sector. Y no necesariamente el sector más religioso. Mel Gibson estrenó en la semana santa de hace exactamente diez años (fíjate que casualidad) una película para la historia ¿sus principales críticos? los agnósticos y los judíos. Tiene guasa el asunto, porque ni desde la más absoluta devoción uno puede librarse de ser señalado a la hora de adaptar a Cristo. Vale que lo de los judíos es otro tema, ya que ese reducto de carroñeros lloricas bien llamados "lobby judío" levante la voz no debería hacer cuestionar la moral de nadie. Se quejan muy libremente de ser los malos en La pasión de Cristo pero después los ves alegremente relacionar en sus peliculas la maldad con la religión musulmana. Que quizás lo hacen bien, vete a saber, pero es totalmente hipócrita. En cualquier caso ya se ocuparon de sepultar en el ostracismo (controlan Hollywood entero, con el bueno de Spielberg a la cabeza) a uno de los mayores y más talentosos creadores del cine comercial moderno, o lo que es lo mismo, con Mel Gibson no quiere trabajar nadie. Su proyecto Vikings lleva cinco años en el limbo, y su productora Icon productions sigue en una calma tensa, haciendo chorraditas sin invertir mucho dinero, a la espera de que venga Mel con todo el cash que ganó en La Pasion de Cristo y Apocalypto para darnos una ostia en toda la cara con un festival épico-gore vikingo. 





Así que visto el panorama se podría decir que Darren Aronofsky es un tío valiente. Noé puede que no critique a cualquier religión conocida, al contrario, pero donde Darren corre un riesgo Mel lo tenía más fácil. El australiano producía, dirigía y co escribía, él era el amo. En cambio Aronofsky ha sido una marioneta difícil de controlar para una Paramount Pictures que ha presionado y mucho para que el director cediera en varias cosas. Y es que estamos hablando de que le han dado 130 millones a un director que aún habiendo estrenado seis películas no sabes aún por donde cogerlo. O al menos yo no puedo. Si os soy sincero no me ha entusiasmado nunca ninguna película suya, es más, a ratos me parece mediocre y hortera (¡esa tipografía al inicio de Noé!). Así que mejor me ahorraré hablar sobre la trayectoria de Aronofsky, porque no me gusta y porque no puedes sacar ninguna conclusión clara para entender mejor la película. 




Lo primero que diré sobre la película es que es diferente, no forma parte de nuestra cultura, y aún menos de nuestra manera de interpretar la Biblia. Difícilmente encontraremos en occidente algo parecido a Noé, para buscar similitudes hay que irse a Japón, concretamente al anime japonés. El principal motivo que me hace pensar esto es el tratado mitológico de la figura de Noé, de Dios y de la creación del universo. En Occidente siempre nos hemos esforzado para humanizar al máximo los personajes bíblicos, cogiendo con pinzas cualquier suceso paranormal que relate el libro. Lo importante para nosotros es darle veracidad al texto a partir de la realidad palpable, el objetivo es creernos el libro como un hecho histórico y si eso después nosotros mismos interpretamos las cosas extravagantes como simples moralejas que no requieren más importancia. Quizás hace 60 años la cosa no era tan así, pero en las últimas décadas se ha hecho un esfuerzo para minimizar la fantasía de la Biblia. Los mangas y los animes son lo opuesto, a estos les va la marcha, por dos razones: no son cristianos y no les da miedo quedar como estúpidos. Para ellos nuestra religión es una mitología tan divertida como lo puede ser la griega o vikinga. Lo descontextualizan todo y lo que es más importante, se quedan con la esencia y el mensaje. Es jodido pero a veces un japonés puede entender mejor nuestra religión que nosotros mismos, ellos la ven desde fuera y magnifican cosas que nosotros vemos normales. Sobretodo en lo referente al Génesis. Cualquiera que haya visto Evangelion sabrá de lo que hablo. O por poner otro ejemplo el mítico manga Bastard!!, una mezcla imposible erótico-medieval-evangélica, donde la justicia divina y el apocalipsis quedan mejor explicados que cualquier tratado occidental sobre el tema. El creador de anime japonés no rehuye de la fantasía, Troya de Wolfgang Petersen es una adaptación que en anime no podría existir. Cojones, ellos no se cortarían en meter a ApoloPoseidón y Atenea por todos lados, aunque se tratara de un drama bélico. 

A lo que voy es que Darren Aronofsky ha hecho una película que si la calcara plano a plano un estudio de animación japonés colaría perfectamente. El principal ejemplo son los vigilantes. La sorpresa al  ver como Darren incorpora en la película a estos personajes no te la quita nadie. Argumentar si esto es una buena decisión o no es argumentar media película. La primera impresión al ver esta decisión es que se están cachondeando de ti, y es normal, porque en occidente no estamos acostumbrados a esto, repito. Nosotros necesitamos una explicación coherente de por qué el ángel caído es así, cualquier otro director se habría dado cuenta de que no hay manera buena de explicarlo y lo eliminaría del guión, pero Aronofsky sigue en sus trece. Nos parecerá que nos trata de estúpidos ("nos cuela esto a ver si nos lo tragamos"), pero yo no estoy deacuerdo, lo estúpido es intentar razonar lo inexplicable. Aronofsky nos trata como espectadores inteligentes porque sobreentiende que nosotros mismos sabremos donde empieza la adaptación bíblica y donde acaba el mensaje que da la propia Biblia. Por eso no se corta, no quiere ser verosímil, la fauna del arca es posterior a los dinosaurios, hay minerales lumínicos extraños y los humanos dominan tecnologías casi medievales. Es que no le queda otra, Noé siempre ha sido un relato fantástico e incoherente, lo mejor es agarrarse a la fantasía y dejarse llevar.




Es esa manera de abrazar la fantasía lo que crea la mejor virtud de Noé: su tono. Aquí también digo que es muy anime, tiene su lógica interna que al menos yo me creo. Me mete dentro de la película, me propone preguntas, me hace arquear una ceja de vez en cuando pero el tono es el buscado. Es una película malsana, apocalíptica y con una capacidad para influir en tus sensaciones a través de la dirección artística como solo los japos saben hacer. Para acabar con esto también me gustaría relacionar un recurso que normalmente en occidente lo planteamos totalmente al revés, yo lo llamaría "hormiguismo". Me refiero a la manera de filmar grandes muchedumbres, concretamente cuando son masacradas. En Japón muchas veces les gusta  abrir plano y mostrar a todo el mundo como hormiguitas, sin individuos que tengan importancia, si han de palmar 50 personas en un tris lo hacen, Studio Ghibli son muy cracks en esto. Es su manera de acongojar al espectador, reduciendo al ser humano a la mínima expresión, al simple número. En occidente en cambio filmamos siempre, casi sin excepción, como si estuviéramos dentro de la muchedumbre y a poder ser se corta plano y se enfoca a una niñita agarrada a su peluche, es nuestra manera totalmente opuesta de acongojar al público. La insistencia de Darren en estos detalles hacen que se casque planos para el recuerdo, como el de la gente agarrada a la cima de la última montaña no inundada.




Otra curiosidad que me gustaría alabar de la película es su capacidad de suspense en un guión que en principio no debería tener ningún giro. Incluso Aronofsky añade a otro personaje bíblico y la subtrama de otro que físicamente no sale pero que el propio Noé adapta para sí. El mensaje religioso es mucho más potente que el de la premisa bíblica y los secundarios, la trama dentro del Arca y el último acto de la película son un añadido que es pura inventiva, amén de la reformulación de la historia cuando ya llevamos hora y media, a partir de un monólogo de Rusell Crow en el que explica la creación del universo. Son esas cosas que de 10 veces 2 salen medianamente bien. Noé no es una gran película, pero merece ser reivindicada.


  


COMENTARIOS

2 Comentarios

  • #2
    USER_AVATARel 26 de Abril de 2014
    MrCalidad
    Pues a mí me gustó, no es que sea un peliculón, pero me gustó la forma de contar la historia...
  • #1
    USER_AVATARel 25 de Abril de 2014
    dinamita
    Aronofsky me ha decepcionado. La pelí es tan mala como la crítica de aqui encima.


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