Opheliac
ZONA-ZERO
93
7 VOTOS
79
+
Emilie Autumn Opheliac
Publicación:
Enero 2009
Sello:
Trisol
Productor:
Emilie Autumn
Género:
otras tendencias

Tracklist

  • 01. Opheliac
  • 02. Swallow
  • 03. Liar
  • 04. Art Of Suicide
  • 05. I Want My Innocence Back
  • 06. Misery Loves Company
  • 07. God Help Me
  • 08. Shalott
  • 09. Gothic Lolita
  • 10. Dead Is The New Alive
  • 11. I Know Where You Sleep
  • 12. Let The Record Show
  • 13. Dominant
  • 14. 306
  • 15. Marry Me
  • 16. Bach: Largo For Violin
  • 17. Poem: How To Break A Heart
  • 18. Poem: Ghost
  • 19. Poem: At What Point Does A Shakespeare Say

Miembros

  • Emilie Autumn

Análisis

por el 12 Ene 2009
2165 lecturas
Más que un poco tarde, el segundo disco de Emilie Autumn, editado originalmente en 2006, nos ha llegado con un retraso fuera de lo habitual. Pero como se suele decir, nunca es tarde si la dicha es buena.

Emilie Autumn es una joven violinista norteamericana que ha pasado la mayor parte de su vida al amparo del conservatorio, donde perfeccionó su manejo del instrumento al tiempo que cultivaba el excelente gusto y elegancia propios de la música clásica. No obstante, sus inquietudes artísticas iban mucho más allá, demostrando una habilidad sobresaliente a la hora de escribir (literatura y música) y diseñar. Todo esto, sumado al incipiente gusto de la joven por otros estilos como el rock, la música y estilos góticos y sobretodo, a la nueva cultura japonesa, dieron como resultado en 1998 un debut discográfico que escapaba de todo convencionalismo. El primer trabajo de Emilie Autumn fue “On A Day…”, un disco de violín en el que reinterpretaba los clásicos y comenzaba apuntar maneras a la hora de explotar su figura con un bizarro estilo de esos que marcan tendencia. Pero donde realmente estalló el fenómeno Emilie Autumn fue en 2002 cuando consigue mezclar a la perfección su vertiente clásica, pop y gótica para lanzar “Enchant”, un más que notable disco lleno de sorpresas y que enseguida le proporcionó la atención de diversas multinacionales. Y a raíz de esto, tras su fichaje por la multinacional alemana Trisol, llegó al mercado el disco que nos ocupa, “Opheliac“.

Opheliac“ apareció en 2005, y aunque desde entonces han aparecido en el mercado numerosas ediciones, remasterizaciones, remezclas, singles y hasta otro disco de violín clásico + poesía (“Laced / Unlaced”, muy recomendable), se puede decir que hasta que en 2009 Emilie Autumn vuelva a editar nuevo disco, esta es su gran obra y el punto de partida más fiable.

Lo primero que llama la atención de “Opheliac“ (y de todo el material promocional que mueve), es la cuidada imagen de Emilie Autumn, mezcolanza del kawaii / gothic lolita japonés, el clasicimos victoriano y el gótico más elegante. Sin lugar a dudas, tanto el estilo como la figura de la joven americana le habrán abierto muchas puertas, pero por suerte para todos, su valor va mucho más allá de lo estético.

En cuanto uno comienza a escuchar “Opheliac“ se da cuenta de que está ante algo distinto, algo fuera de lo común. Hay un poco de pop, de rock gótico, de música clásica, de j-rok, de industrial, de new wave… pero mezclado de forma tan sutil que parece sonar a estilo único, a algo nuevo y a punto de explotar.

Cabe destacar la sutilidad y elegancia de todas las canciones, las cuales, se alejan de estructuras comerciales o pop pese a lo que pueda parecer. De esta forma nos encontramos con composiciones nada usuales como la histriónica “Liar” o “I Want My Innocence Back”, donde Emilie demuestra que además de ser una excelente compositora e interprete, tiene un amplio registro como cantante. Donde muchos se limitarían a explotar la dulce y en ocasiones operística voz de Emilie, ella va más allá repartiendo a lo largo de la canción (y esto se hace extensible a muchas otras de sus composiciones) un estilo más gutural, distorsionado y hasta molesto.

Pero donde a mi parecer tanto “Opheliac“ como Emilie Autumn ganan enteros es en aquellas canciones en las que aparece más el violín y la electrónica. Canciones como “Swallow”, “Dead Is the New Alive” o “Misery Loves Company”. En la primera, encontramos el que a bien seguro es el estribillo más pegadizo y comercial del disco, con una excelente melodía de violín secundada por los ritmos electrónicos y la faceta más dulce de la voz de Emilie. En el segundo caso, nos topamos con un tema mucho más suave y aterciopelado en clave minimalista donde Emilie Autumn aprovecha para dar muestra fehaciente de su virtuosismo vocal, alcanzando tonos agudos de lo más sorprendente. Eso sin olvidar una excelente seguidilla y un ritmo bastante pegadizo en su fondo. Finalmente, el tercer caso nos trae un tema más bailable y hasta épico en su tramo final, elegante y con grandes dosis de electrónica y clavicordio, recordando por momentos a los grandes grupos del visual japonés, a saber Malice Mizer o Moi Dix Mois.

Y por si todo esto fuese poco, Emilie Autumn añade varios cortes a modo de bonus track en los que nos deleita recitando poemas propios tenuemente musicalizados.

Emilie Autumn lleva ya más de tres años subiendo y ganando adeptos por todo el mundo. Aquí, en España, justo acaba de empezar (y desde aquí agradecemos a la gente de Trisol que nos hayan escogido como medio promocional en este país), pero en octubre ya tuvimos una buena oportunidad de ver sus virtudes en directo y a bien seguro esto irá a más. Y sino que se lo pregunten a personajes de la talle y peso de Billy Corgan, Courtney Love, Tory Amos o Kate Bush, quienes ya se han rendido a sus encantos.

En definitiva, “Opheliac“ es un discazo que amarás u odiarás, pero que tiene tantísimas virtudes que un simple artículo de prensa se queda pequeño. Además su reciente publicación en España es una inmejorable oportunidad de esperarlo hasta que este año aparezca su nuevo disco (que vendrá acompañado por un libro de 300 páginas).


Lo Mejor: La variedad de estilos en los que se inspira. Las melodías de violín y electrónicas. La diversidad de registros de voz que posee Emilie Autumn.

Lo Peor: Que tanta explotación de su físico e imagen pueda hacer que algunos menosprecien su música.
 


COMENTARIOS

4 Comentarios

  • 85 Muy Bueno

    Pee-Wee
    Me parece un disco sensacional ... ya la primera cancion (Opheliac) demuestra por donde van a ir los tiros. Yo lo definiria como un industrial victoriano, un disco lleno de rococó por los cuatro costados, con atmosferas realmente magicas, y todo regado del talentazo que posee la señorita Emilie
  • 85 Muy Bueno

    axlgarcibis
    A mi me encanto cuando lo escuche hace ya dos años.
  • 40 Malo
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    Wirrak
    me baje el disco por curiosidad despues de leer este analisis y debo decir que me parece exagerado, y mucho. la sensacion que me ha dejado el disco es la misma que me dejaria comerme una chocolatina mars empanada, frita y con mostaza encima. quiero decir con esto que me parece que la mayoria de los elementos presentes en este album no pegan ni con cola. solo salvo la voz, aunque a veces se me hace algo repetitiva he de reconocer que hay buenas melodias y que la tia canta muy bien. pero lo demas, me resulta un patiburrillo bastante tedioso. y lo digo sobre todo por las bases programadas que son sencillamente insoportables. me desesperan, no pegan con el resto de la musica, es como si estuviera escuchando dos canciones distintas al mismo tiempo respecto a los arreglos de cuerda, nada que objetar pero desde luego no me parecen sobresalientes, he escuchado trabajos mejores. quiza lo mejor sea los pianos, pero digo lo mismo, no me sorprenden. quiza el hecho de que haya producido ella misma el disco sea la explicacion. creo que con una persona al lado que aproveche todo el talento que no dudo que tenga, su musica crecera, porque me da que ella sola se lia. sera todo lo original que querais , pero la mezcla me resulta bastante infumable. una pena, porque materia prima se nota que hay
  • 100 Excelente
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    seaofsin
    Una puntualización: el EP de poesía y violín se llama "Laced/Unlaced" y no "Leashed/Unleashed". Este disco es uno de los que ha supuesto un mayor impacto para mí tanto por la originalidad de la propuesta, la calidad de la música, el virtuosismo tanto vocal como instrumental y la incorporación de instrumentos como el clavicordio. Todo esto mezclado con bases electrónicas muy bien cuidadas. Si hay que ponerle una pequeña pega a sus canciones es que quizá se hagan un poquito largas por la repetición un poco insistente del estribillo, pero cuando éste es bueno, poco importa la verdad. Tuve la oportunidad de verla en directo el pasado mes de octubre y decir que la teatralidad de su número así como su interpretación y manera de cantar/tocar violín/tocar clavicordio mientras canta deja sin respiración. Probablemente ha sido el show que mayor impacto visual ha ofrecido de todos los que he visto en mi vida. Como anécdota para terminar de hablar en su favor querría decir lo atenta que fue con todos sus fans al terminar el concierto, donde era ella la que se acercaba a darte un par de besos cuando le pedías que firmara un disco.
 

DISCOGRAFÍA

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