post-hardcore / post-metal
 Memories Of A Dead Man
Ashes of Joy
ZONA-ZERO
70
2 VOTOS
70
+
Memories Of A Dead Man Ashes of Joy
Publicación:
Abril 2014
Sello:
Send The Wood Music / Season Of Mist
Productor:
Género:
metal, punk-core, otras tendencias
Estilos:
post-hardcore, post-metal

Tracklist

  • 01. Prelude (Solemn Requiem)
  • 02. Aurora
  • 03. Maelstrom Involution
  • 04. Melancholia
  • 05. Touched With Pensiveness
  • 06. Wounded Knee
  • 07. From Mud To Heaven
  • 08. La Nausee
  • 09. Draft Of The Second
  • 10. Going Out With The Whore's Saliva
  • 11. Erase My Eyes
  • 12. The Swan's March

Miembros

  • Ben Debrun
  • Pierre Duneau
  • Tony Garcia
  • Jef Ertle
  • Herle Osmont

Análisis

por el 05 Jun 2014
2155 lecturas
“La semana pasada tuve un sueño. Estaba durmiendo, me despertaba y encontraba un libro en la cama, entre las sábanas y la manta. Un libro que nunca había visto. Lo ojeaba y era mi autobiografía completa e inacabada, porque el autor había muerto escribiéndola.”

"Boy meets girl" (Leos Carax)


Con esa cita tan apropiada para el contexto de Memories of a Dead Man comenzamos a hablar de este grupo francés y de su tercer álbum, titulado “Ashes of Joy”, el cual ya desde el principio parece tratar de dejarnos huellas sobre su devenir, con las cenizas como efecto purificador y de disfrute, detalle bastante ambiguo para empezar.

Memories of a Dead Man se nutren de varios estilos musicales, sin ser la verticalidad ni mucho menos su objetivo principal. Asumido el tempo (lento pero cambiante) de sus canciones, las posibilidades por lo demás son infinitas. Tanto de cualquier estilo con un “post” de prefijo, como de otros mucho más puros y con poca tendencia a la flexibilidad. Desde la cadencia salvaje de Cult of Luna hasta el doom épico de My Dying Bride, pasando por una catarsis a medio camino entre el screamo (que tan gran escena tiene en Francia) y del death sueco de, por ejemplo, unos Dark Tranquillity.

Entrando ya en materia, podemos afirmar sin equivocarnos que en este capítulo de la historia de MOADM la intensidad, el desgarro y el abatimiento son los mayores protagonistas, lo que se traduce en temas extensos pero muy inmediatos, y que suenan a riffs descarnados y pesados, dejando paso a ciertos momentos más leves de voces limpias, que quedan casi como anecdóticos respiros dentro del conjunto de “Ashes of Joy”.

El contraste del que hemos hablado anteriormente se hace evidente en muchos momentos, con temas que enganchan más que otra cosa y que no invitan precisamente al recogimiento y la apatía (véase “Malestrom Involution” o “Wounded Knee“), con lo que queda patente que el aburrimiento no es uno de los defectos de este disco. Hay ausencia total de signos ególatras o narcisistas en cada uno de sus temas, que simplemente piden un mínimo de confianza y un oído que no se machaque a buscar etiquetas.

A partir de aquí, y en este caso sí, tomando la depresión, la tristeza y el letargo como hilo conductor, nos encontramos con las mayores apuestas de este disco en mi opinión: “Melancholia”, composición de diez minutos que sirve de oda del autor a lo que en la Grecia clásica se conocía como la depresión: “Melancholia, my sad love/with you I’m bound to fall.”

Y pese a que “Ashes of Joy” tiene sus mejores minutos en esa intensa depresión, también sorprenden cuando parecen desquitarse a la vez de las lágrimas y los “post“ para convertirse en, como ya dijimos al principio, un death melódico a lo sueco, pero que también recuerda sin duda a otros grupos de metal francés, como Hacride o Mistaken Element entre otros, que dan ya casi para una mini-escena con detalles denominación de origen de los galos.

Más adelante y casi como respuesta a “Melancholia”, el tema “La Nausée” se convierte en una constante subida hacia la redención que parece buscar su sonido hacia la parte final del disco, con temas más pacientes, más épicos (trompeta genialmente incluida y que incluso sabe a poco en el final de “Draft of the Second”); en definitiva, en la búsqueda de un final digno para un ser caído en desgracia. Desafortunadamente, este final se hace algo monótono y hace pensar que la hora de duración del disco no está justificada si nos ceñimos a estos últimos temas. Sólo “The Swan’s March” consigue poner un c’est fini digno y a la altura de la atmósfera opresiva y desconsolada de “Ashes of Joy”, con sus influencias de siempre (post-rock, post-metal) hablando por ellos mismos.


Lo Mejor: No se guían por etiquetas ni brújulas en su sonido, sólo por la intensidad.

Lo Peor: No son nada nuevo, pero este problema afecta a cada grupo underground del mundo. La portada no me parece acertada, pero es algo secundario.
 


COMENTARIOS

0 Comentarios

 

DISCOGRAFÍA

RockZone - Ya disponible el número de Septiembre