CRÓNICA

Eastpak Antidote Tour 2011
A Day To Remember, August Burns Red, The Ghost Inside, Living With Lions, Marvin
02 de Noviembre de 2011 por Oscar Lladó Sala Razzmatazz (Barcelona) 3581 lecturas

Un año más, la conocida marca de ropa Eastpak une fuerzas con The Agency Group, unos de los principales responsables de algunas de las mejores giras que pasan por Europa, para traernos de nuevo el Eastpak Antidote Tour. Un año más, dábamos por supuesto que nuestros escenarios iban a recibir a algunas de las mejores bandas de punk rock y hardcore del momento aún sin conocer el cartel, pero lo que no podíamos imaginar en un principio es que el line-up congregaría a algunas de las bandas más en forma de la actualidad, con un cartel encabezado por A Day To Remember. Con su efectiva e inconfundible mezcla de punk pop y hardcore, los de Florida volvían a pisar nuestros escenarios después de colgar el cartel de sold out en su visita a la ciudad condal el pasado mes de febrero, y esta vez acompañados de dos de los pesos pesados del momento en sus respectivos géneros: los californianos The Ghost Inside y unos de los alumnos (e incluso me atrevería a decir maestros) más aventajados de la escuela de bandas de metalcore cristianas, August Burns Red. Además les acompañaron los punk rockers Living With Lions y los navarros Marvin, ganadores en la fecha de Barcelona del concurso organizado por Eastpak y los mismos A Day To Remember, los cuales escogen entre todos los candidatos las bandas que abren la noche en cada ciudad por las que pasa la gira. Desde aquí pido disculpas a los miembros de Marvin y Living With Lions por no haber llegado a verles gracias a un atasco monumental en el cinturón del Litoral. Espero verles en otra ocasión.

Justo cuando entré en la sala, The Ghost Inside estaban ultimando todos los detalles. Apenas un par de minutos después, sonó la primera nota y en unos segundos se desató la locura. Hacía tiempo que no presenciaba algo similar en Barcelona, que la gente comenzara a volverse jodidamente loca sin que la banda ni siquiera haya empezado a tocar. Y no es para menos, porque comenzaron el set con "Unspoken", primer single de su último trabajo "Returners", el cual llevan presentando gira tras gira desde su salida en junio del pasado 2010. Desde entonces, la carrera de los de Los Ángeles ha ido creciendo paso a paso. Un claro ejemplo de su creciente éxito es que en su última visita a Barcelona tocaran en Rocksound ante un cuarto del total de la gente que coreó sus temas en la sala grande de Razzmatazz en este Eastpak Antidote Tour.

La banda capitaneada por Jonathan Vigil realizó un concierto sin fisuras, aplastantes como de costumbre, aunque nos dejaron con ganas de muchísimo más, siete temas no son suficientes para nadie y supieron a muy poco. En fin, todos sabemos cómo funcionan esta clase de giras... Sea como sea, la selección de esos pocos temas fue sublime, tirando de sus temas más populares. No faltaron "Chrono", "Faith or Forgiveness" o "Between the Lines", con la que finalizaron un show que nos hizo abrir boca de cara a abril, fecha en la cual el vocalista anunció que volverán a visitarnos. Nunca hay que adelantar acontecimientos, pero parece que está claro que esa visita será como teloneros de cierta banda australiana de metalcore... el día 21 lo sabremos, en cuanto la agencia anuncie oficialmente los invitados especiales de la gira.

Lo de August Burns Red es para mear y no echar gota. En Europa aún nos cuesta asimilar que bandas de su estilo canten las alabanzas del señor, ya que en el viejo continente la tradición cristiana es mucho más conservadora. Es difícil de imaginar ver a nuestras bandas de metal tocando en iglesias de la ciudad condal, más bien es impensable. Y más incomprensible me pareció todavía que los norteamericanos sí lo hayan hecho cuando saltaron a escena con “Composure”. Tal y como comentábamos con un amigo mientras alucinábamos con la descarga de los de Pennsylvania, en lugar de ser una banda cristiana parecía que fueran unos bárbaros dispuestos a quemar nuestras aldeas y comerse a nuestros bebés.

Dieron una master class de brutalidad elegante, o de elegancia brutal, según veas el vaso. Demostraron que no necesitan escudarse en rampas, globos y demás parafernalia (ya hablaremos de esto más adelante) para tapar carencias, porque ese término no existe a la hora de definir el directo de August Burns Red. Sonaron perfectos, compactos y poderosos, descargando sin un solo fallo orgasmos sonoros como “Empire”, “Marianas Trench”, “Meddler” o “Back Burner”, con la cual finalizaron un show que, al igual que el de The Ghost Inside, se hizo corto. Un coitus interruptus en toda regla, vaya.

Esperamos que la locura que se desató con ellos en Razzmatazz les haga plantearse una visita como cabezas de cartel en un futuro próximo. Les volveremos a recibir con los brazos abiertos.

El momento clave de la noche se suponía que debería haber llegado con los cabezas de cartel, pero las dos bandas anteriores dejaron el listón muy alto, así que A Day To Remember lo tenían difícil para superar lo ofrecido por sus compañeros de gira. Y efectivamente, no lo superaron.

A pesar de ofrecer un concierto perfectamente disfrutable, con un setlist formado por prácticamente todos sus temazos (aunque se echó en falta “Monuments”), la sensación que te queda después de ver a la banda en acción es contradictoria. Por un lado, quien ha oído sus discos sabe que están repletos de canciones de melodías infecciosas combinadas con breakdowns aplastantes que invitan al mosh, una fórmula que en directo funciona perfectamente , por lo menos musicalmente… el problema es ni más ni menos que el alma mater del grupo, el vocalista Jeremy McKinnon, que una noche más volvió a no dar la talla. Siempre hay que tener en cuenta que es bastante normal que en combos cuyos vocalistas no paran de moverse, la voz se vea afectada y no suenen exactamente igual que en el estudio, pero todo tiene un límite. Y es que hay ocasiones en las que uno tiene que llevarse las manos a la cabeza por las desafinaciones brutales del cantante. Incluso los cuerdas, que no se movieron precisamente menos que el vocalista, prácticamente clavaron sus partes.  A pesar de todo esto, tal y como comentaba, hicieron un concierto bastante disfrutable, apartando los errores técnicos comentados.

El show comenzó fuerte, con la aplastante “Sticks & Bricks” que abre su último trabajo “What Separates Me From You” y uno a uno fueron cayendo bombazos de todos sus trabajos, como “You Be Tails, I’ll Be Sonic”, “The Danger in Starting a Fire”, “All I Want”… hasta llegar prácticamente a la veintena de canciones. Los elementos visuales tuvieron más protagonismo que en su última visita a Barcelona el pasado mes de febrero, con una red de globos que se abrió mientras sonaba “The Plot to Bomb the Panhandle”, una explosión de confeti nada más iniciar el concierto o McKinnon rodando literalmente por encima del público metido en una pelota de plástico gigante mientras la banda tocaba “Homesick” (uno de los momentos clave del concierto). La noche acabó con McKinnon y el guitarrista Kevin Skaff interpretando “If It Means a Lot to You” con sus guitarras acústicas, para dar paso al clásico final de los conciertos de la banda con la locura desatándose mientras suena “The Downfall of Us All”.

Y ahí acabó la noche, entre la lluvia que nos acecha durante las últimas semanas, volviendo a casa entre amigos, humo y un buen disco de metalcore. ¿Qué más se puede pedir para una vigilia de día laborable? No hay mejor remedio para el estrés y los nervios que un buen concierto. Pocos negarán que al día siguiente se levantaron con los ojos pegados y muertos de sueño, pero con un buen rollo en el cuerpo que pocas cosas pueden darte en esta vida.

Fotos: Guillem Lafoz

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