CRÓNICA

Bilbao Live Festival
Lori Meyers, Ben Harper, The Cult, Deftones, Guns N' Roses
13 de Julio de 2006 por Fernando Martín Marquiegui Monte Kobetas, Bilbao 4250 lecturas

Esperanzador fue el día en que se anunció la celebración de un nuevo festival en Bilbao. Tras los anteriores fracasos la noticia se habría acogido con escepticismo de no ser porque esta vez el planteamiento era bien diferente. Se hablaba de un festival orientado al rock en su vertiente más clásica y de grupos como Guns N’Roses, Pearl Jam o Red Hot Chili Peppers, auténticos iconos en la actualidad, como posibles referentes. Igualmente, por fin se ofrecía un emplazamiento propicio para la celebración de un evento de este tipo, un recinto de notables dimensiones con el piso de hierba, superficie infinitamente mejor que cualquier otra para la celebración de acontecimientos como éste.

El escepticismo inicial derivó en satisfacción y, mientras tanto, empezó a hablarse de nuevos nombres como Deftones, Tool, Placebo… A su vez se iban descartando algunos de los anteriormente citados y confirmando otras bandas que poco tenían que ver con la idea inicial del festival. Cuando el cartel quedó definitivamente publicado, el popurrí de estilos que se alineaban dejó descolocado a más de uno. Posiblemente a todos. En cualquier caso la oferta contenía un gran nivel musical, y para estar ante la primera edición del Bilbao Live Festival había que reconocer que en términos generales lo presentado no estaba nada mal. Con cierta inquietud se aguardó hasta el día señalado. Tiempo de expectación. Comenzaba el espectáculo.


JUEVES 13

Me planté en la entrada de la antigua Feria de Muestras de Bilbao a eso de las 15:30. Tarde. Desde allí se dispuso un servicio de autobuses que llevaban gratuitamente al recinto del festival, debido al problema de aparcamiento que había en la zona, y pese a que en un cuarto de hora ya me encontraba en él, asumí que no iba a tener tiempo para ver a Gatibu, grupo encargado de dar el pistoletazo de salida. Así, fui directamente a la zona de acampada a saludar a las personas que iban a acompañarme durante el evento y a planificar el día.

Tras realizar la vuelta de rigor por la explanada dedicada a los conciertos, en la que quedé sorprendido por la buena labor de la organización, me dirigí a ver a Lori Meyers. Los discípulos de Los Planetas, quienes actuarían el sábado, empezaron un tanto apagados, algo normal teniendo en cuenta que hacía un sol de justicia, que el público estaba sentado en su mayoría y que el pop que practican tampoco da para realizar un espectáculo tan enérgico y vistoso como el que pueden dar de sí otros estilos. Aún así fueron de menos a más y terminaron haciendo una labor más que correcta.

Nada más terminar, los miembros de Ladytron se asomaban en el escenario principal. Su llamado synth-pop no pasó inadvertido por el público, que se dio cita en mayor cantidad que en el de Lori Meyers, y con un muy buen directo no defraudaron en absoluto.

Pasaban las 19:45 y era el turno de Ojos de Brujo. Su proyecto de fusión, en el que podemos encontrar estilos tan variados como el flamenco, la rumba o el hip-hop, contando incluso con un DJ y con fragmentos en los que actuaban dos bailaores tuvo el mismo efecto que un huracán. Desde un primer momento contagiaron su alegría al público asistente, que no fue poco, haciéndonos bailar desde el inicio hasta el fin de su actuación.

Completamente abrumado y esperando a ver a Ben Harper & The Innocent Criminals decidí anular mi asistencia al concierto de The Cardigans. Presentando su último trabajo, “Both Sides Of The Gun”, su actuación no fue más que otro auténtico vendaval. Cargado de intensidad, Ben Harper nos deleitó con su propuesta, reñida con Ojos de Brujo en cuanto a cantidad de estilos fusionados. Rock, funk, blues, reggae… perfectamente mezclados y presentados para una multitud que seguía la actuación boquiabierta, especialmente cuando entonó sendas versiones de Neil Young y Bob Marley, que supusieron los momentos más estelares del concierto.

Tras ellos, y cerrando la jornada, actuarían The Cult. Ante una buena legión de fans no defraudaron, cerrando un primer día de conciertos proyectado a modo de presentación, y que dejó mucha mejor sensación de la prevista inicialmente en la mayoría de las personas que acudieron.


VIERNES 14

El agotamiento con el que terminé el jueves me hizo replantearme la agenda para este nuevo día que se presentaba. Sin duda el estar varias horas de pie a no menos de 30 o 35º no es algo que el cuerpo olvide fácilmente. Además, había que pensar que tanto Deftones como Guns N’ Roses eran citas obligadas, así que no me acerqué al recinto hasta el final del concierto de los veteranos Blue Öyster Cult, quienes estuvieron más que correctos.

Pronto aparecieron en el escenario principal Fun Lovin’ Criminals. Los neoyorquinos, uno de esos grupos de los que nunca te hablan mal, realizaron una gran actuación, muy dinámica y que congregó a un buen número de personas. El trío permaneció muy activo y dialogante con el público, y el personal sonido que practican, rock con tintes jazz y soul, terminó cuajando y encandilando a todos los presentes.

Pese a que se hicieron esperar, Deftones cumplieron con creces. Siendo una banda cuyo directo nunca ha enamorado tiraron de repertorio y con grandes temas como “Knife Party”, “7 words”, “Hexagram” y “Passenger” hicieron de su concierto el de más movimiento de todo el festival, con pogo en las primeras filas incluido. Eso sí, poca gente, ya que la mayoría de la que se encontraba en el recinto se quedó rondando el escenario principal, cogiendo sitio para ver a las estrellas de la noche. Y hasta aquí voy a decir sobre los de Sacramento, ya que al disponer de las crónicas realizadas sobre los conciertos que dio el grupo tanto en el Festimad de Madrid como en Barcelona, hechas por mis compañeros Rubén González y Jorge Pérez respectivamente, no creo que sea necesario comentar más sobre éste, pues fue similar a los nombrados.

Y por fin, Guns N’ Roses. A priori el reclamo del festival, que, cómo no, retrasaron su actuación alrededor de una hora por obra y gracia del todopoderoso Axl Rose. Dispuestos a repasar lo mejor de sus aproximados veinte años de historia, así como ofrecernos alguna novedad de su esperado “Chinese Democracy”, empezaron con la mítica “Welcome To The Jungle”, que nos dejó claro que la voz de Axl no da de sí tanto como antes. Tras ella disfrutamos con la versión del archiconocido tema de Bob Dylan: “Knockin’ On Heaven’s Door” y “You Could Be Mine”, entre otras… hasta que llegaron los solos. Solos que se sucedían sin sentido y rompieron totalmente el ritmo del concierto, haciendo que parte del público huyera. Entre ellos destacó “November Rain”, tras la cual poco más pude asimilar.

A partir de dicho momento ni la presencia de Izzy Stradlin, ex-miembro del grupo, pudo reactivar el espectáculo y muchos de los presentes dimos por terminado el día. Dos horas de concierto que sin tanto abuse de los solos habrían dado lugar a un espectáculo formidable. Pero no fue así, y vencido por el tedio pasé de Mando Diao y fui a tumbarme un rato a la zona de acampada.


SÁBADO 15

La última jornada comenzó con una mala noticia. Tricky no iba a poder actuar por problemas con su visado. Con ella empezaron a moverse los horarios, actuando los grupos anteriores más tarde y Los Planetas en su lugar. Casi hasta mejor, pues apenas había podido dormir esa noche, y una buena siesta no me iba a sentar mal.

Sabiendo que me esperaba un largo día no fui a la zona de conciertos hasta la actuación de The Pretenders. Al menos llegué descansado para disfrutar, sentado eso sí, de un puñado de buenas canciones muy bien ejecutadas, aunque mi cabeza estaba metida en el concierto del que iba a disfrutar a continuación, para el cual fui a coger sitio antes de que acabara el del conjunto inglés.

Turno entonces para Ariel Rot y Andrés Calamaro, esperadísimos hasta el punto que la afluencia de gente desbordó la capacidad de la campa anexa al escenario principal. Reviviendo el espíritu de Los Rodríguez, nos deleitaron con un temazo tras otro, tanto de su repertorio conjunto como del propio Andrés Calamaro, e incluso un tema de Tequila. Canciones como “Canal 69”, “Mucho Mejor”, “Flaca”, “Dulce Condena”, “Paloma”… fueron coreadas por todos los asistentes, que pudieron comprobar que la complicidad entre estos dos grandes músicos sigue viva. Una actuación sobresaliente, en la que la participación del público puso la guinda. Me queda la duda de qué habría sido de Andrés sin ese atril que sostenía las partituras de sus propias canciones, sin duda una curiosa anécdota, aunque perdonable sabiendo la cantidad de canciones que ha compuesto este genio.

Su gran actuación dejó paso a Los Planetas, que se encargaron de demostrar que no les gusta actuar en festivales con un concierto insípido, lineal y aburrido, que fue perdiendo público a medida que avanzaba, tanto por méritos propios como por el grupo que actuaba justo después en el escenario principal.

Placebo. Otros ídolos de masas que con “Meds” han vuelto a sacarse otro gran disco de la manga. Con un setlist basado en su último trabajo dieron un concierto sobrio e intensísimo y, como era de esperar, con el recinto abarrotado. Canciones como “Every You Every Me” o “Bitter End” no se corearon tanto como las interpretadas por Ariel Rot y Andrés Calamaro más que nada por cuestión de idioma, pero quizás nos dejaron más atónitos que las de estos. Un espectáculo sublime en el que sin duda se comieron el escenario, dejando una gran sensación y poniendo la guinda a un festival que se había desarrollado mejor de lo previsto. Tras ellos actuaron >, cerrando la fiesta con su música electrónica altamente bailable, siendo un enlace con las carpas que por esas horas iniciaban su actividad.

Aguantando como pude me di una vuelta por estas improvisadas pistas de baile, que no había pisado en días anteriores principalmente por tener tiempo para descansar y por criterios de afinidad musical, tanto personal como de este medio. Por lo que pude comprobar y me comentaron hubo un buen ambiente y los artistas hicieron una muy buena labor.

Y al fin, tiempo de reflexión. Todo lo bueno termina rápido, y basta que diga que estos tres días terminaron demasiado rápido para hacerse una idea de que a mi juicio el Bilbao Live Festival ha pasado su primera edición con nota. La organización excelente a excepción de en pequeños detalles provocados por la gran respuesta del público y los grupos, en términos generales, sensacionales. Ya confirmada su continuidad espero que el año que viene pueda ajustar un poco más el tipo de música que pretende. Si esto es así puede dar mucho que hablar, porque potencial tiene.


Fotos: David Lamíquiz, Stuart McDonald

COMENTARIOS

4 Comentarios

  • #4
    USER_AVATARel 18 de Agosto de 2006
    ekonforever
    pues Mando Diao estuvieron muy bien, a mí desde luego me sorprendieron muy gratamente... a deftones les faltó para mi gusto Digital Bath y Be quiet and Drive, por lo demás, perfectos
  • #3
    el 10 de Agosto de 2006
    incubus26
    Mejor concierto del festival: PLACEBO Muy buena la orgaización
  • #2
    el 9 de Agosto de 2006
    taja
    Algo relacionado con la edad y la frase mítica de: "pues tu amigo tiene un problema"? xD Gran festival, notable alto :)
  • #1
    USER_AVATARel 8 de Agosto de 2006
    jose_pasillas
    Solo faltó una cosa, ¿verdad Don Fernando? Jejeje. un saludt


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