CRÓNICA

Tsunami Xixón
Royal Republic, Minor Empires, Gogol Bordello, The Hives, Bad Religion
03 de Agosto de 2018 por Sergio Pozo Gijón 765 lecturas

Un cartel ecléctico y una ciudad bonita con temperaturas agradables en plena ola de calor. Eso es lo que nos deparaba nuestro viaje al Tsunami Festival de Gijón. Por si eso fuera poco cuando llegamos allí comprobamos que es fácil ponerse las botas degustando productos de la zona a precios razonables. Solo faltaba que la música rizara el rizo y nos regalara un fin de semana perfecto.


Para empezar, destacar el recinto del festival. Bonito es poco. Básicamente es como asistir a un concierto en el colegio Hogwarts de la peli de Harry Potter. La conocida como Laboral Ciudad de la Cultura de Gijón es un paraje acogedor con unos jardines exteriores perfectos para un evento de este tipo. A nivel personal nada que objetar en cuanto a organización del festi. Evidente que faltaban lavabos… muchos lavabos, pero estoy seguro que el festival pondrá solución para la próxima edición. Con tuents en el bolsillo, lo único que hacia falta era ir al escenario pertinente porque, al contrario que otros festivales de gran formato, aquí la organización es innecesaria ya que no hay solapes.

Llegamos al escenario Jäger cuando Crim tocaban su cover de Turbonegro. La verdad es que no se quejarán los de Tarragona, no han parado de tocar en todo el verano pero yo al menos no me canso de verlos. Nos estrenamos en el escenario principal con Royal Republic. El show de los suecos es el típico que no disgusta a nadie: divertido, elegante y para todos los públicos. Quizás un sonido más contundente hubiera ayudado a gozarlo en plenitud. Minor Empires disfrutaron de la posibilidad de tener a mucha gente en el público, algo realmente complicado en festivales de gran aforo. Estaban cómodos y a Juan y los suyos les sobra empatía para hacer que la gente reciba su pasión por la música.

Gogol Bordello no consiguieron mejorar en absoluto la acústica del escenario principal. Como actitud no les falta, la cosa no estuvo mal pero ahí quedó la cosa. La épica de la noche se la llevarían Dead Bronco con un show potente, enérgico, cachondo y diferente. La hora, las birras de más y la conseguida acústica del pequeño escenario hicieron que aquello fuera una fiesta del lejano oeste. Bailes y risas con headbanging tejano. Cada minuto que pasaba sonaba más rápido y fuerte todo. Buen setlist (cover de Misfits incluida) y un frontman simpático como él solo. Sí señor, una gran lección de rock & roll. Y claro, tal como estaba todo era fácil darlo todo con Prodigy. Para empezar salieron media hora tarde al escenario y para acabar con la crítica decir que aquello era una bola de sonido y un abuso de graves totalmente desmesurado. Una broma, vamos.

El cartel del sábado era más hardcoreta y la cosa pintaba bien. Mal día para llevar el pajarito de Millencollin tatuado (que no es mi caso, la duda ofende). Un setlist extraño y un bolo aburrido… una decepción para sueños de adolescencia. Viva Belgrado no hicieron un concierto tan pasional como en otras ocasiones (lo del Download fue una bestialidad) pero tampoco podemos reprocharles nada en cuanto a interpretación. A ver que pasa con su próximo disco porque la etapa de "Ulises" me ha flipado. No vimos a Niña Coyote Eta Chico Tornado, simplemente porque en algún momento teníamos que cenar y ya hemos visto al dúo en varias ocasiones, seguro que moló.

The Hives saltaron al escenario con ganas pero se les acabaron a la quinta canción. Su líder se pasó de hablar con el público (quince minutos de bolo hablando) diciendo siempre las mismas tonterías y cortando sin sentido el ritmo del concierto. Además, sonaba fuerte pero para nada equilibrado. Una pena porque esperaba mucho del show de esta gente.

Y llegaron los veteranos de Bad Religion para demostrar que el escenario principal podía sonar de narices, que no solo de actitud vive una banda de rock y que el chaval que subió al escenario del Doctor Music hace veinte años para insultar a Greg Graffin se está dando de ostias contra la pared arrepentido. Empezar el concierto con ‘Generator’ es como si Queen empezara con "Bohemian Rhapsody": un genial despropósito cargado de confianza. Los californianos sonaron fuerte y con una calidad excepcional. Apenas pararon entre tema y tema y escupieron más de veinte hits (‘Anesthesia’, ‘No Control’, ‘Against the Grain’, ‘Modern Man’, ‘Recipe for Hate’, ‘Sorrow’, ‘American Jesus.’..) para acabar tocando el “Suffer” enterito sin apenas recuperar el aliento. Soy un gran seguidor de la banda pero debo admitir que “Suffer” no está entre mis discos predilectos. Aún así, hacer un concierto perfecto y acabar con lo que podría ser perfectamente otro concierto, con esa efectividad y ese sonido, es de jefes. Gracias.

Lagwagon tuvieron que retrasar y acortar su show por problemas con su vuelo y cerraron el festival con el peor concierto que he presenciado de la banda, dicho sea de paso, una banda que siempre se caracteriza por realizar buenos recitales. Supongo que no probarían sonido y eso les perjudicó pero mucho me temo que a Joey Cape le hicieron un favor porque se intuía que su voz dejaba mucho que desear.

Con ganas de volver a una ciudad que nos ha gustado y a un festival que nos ha caído bien. Porque no siempre es necesario ver a una banda guiri de primer nivel para pasarlo en grande. Bueno, bonito y barato... eso jamás falló.

Fotos: Tsunami Xixón

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