thrash metal / heavy metal
 Testament

CRÓNICA

Testament
Testament, Exodus, Heathen
31 de Julio de 2022 por Jorge Azcona Sala Tótem, Villava (Navarra) 448 lecturas

Puestos a elucubrar sobre la historia del thrash metal y fantasear con quién hubiese podido ser la quinta o sexta pieza de un extendido Big 4, creo que a nadie le parecería descabellado pensar en Testament y Exodus. Que sus etapas clásicas están a la altura de los más grandes no cabe duda, pero por si quedara alguna, pocos compañeros de escena y generación han logrado envejecer como ellos –cada uno a su manera- y llegar tan en forma a 2022.

Dicho esto, tampoco sorprende que la unión de sendos titanes colgara el cartel de no hay billetes en Burgos y a punto estuviera de hacerlo en Pamplona, convirtiéndose en una de las citas ineludibles para el (fiel) sector thrasher pese a vislumbrar la “operación salida” de vacaciones en unas pocas horas. Y es que, tanto el vallado exterior que separaba en dos la entrada de la sala Tótem como el ambiente de su calle contigua a plenos 30 grados eran los de las grandes ocasiones.

De esto salieron favorecidos Heathen, que para cuando saltaron al escenario incluso un par de minutos antes de lo anunciado, la pista ya no dejaba demasiado espacio para la maniobra. Cual río Guadiana, la trayectoria de los norteamericanos ha ido apareciendo y desapareciendo desde los años ochenta sin mucha continuidad, y como tal se lo tomó el público. Muchos con la expectación de calibrar el estado de una banda "nueva" sin nada que perder a estas alturas, y otros tantos quitándose la espinita de ver por primera vez a un combo que ya figuraba en carteles clásicos hace más de 30 años, justo cuando empezaban a adentrarse en el mundillo. Tan intermitente como su recorrido fue el sonido, lógicamente el más pobre de la noche, que restó algo de potencia a los temas de su último "Empire Of The Blind" dejando el registro heavy de David White más en primer plano si cabe. Aún con todo, lograron interactuar con la audiencia haciéndola partícipe de la speedica "Death By Hanging" en su estribillo y despidiéndose con buen sabor de boca en otro himno de su primera etapa como "Hypnotize".

Estoy seguro de que ni el más optimista de los presentes esperaba el recital que nos regaló Exodus el día de hoy. Los decibelios, el sudor y hasta el primer pogo de la noche llegaron tan pronto como "The Beatings Will Continue (Until Morale Improves)" hizo acto de presencia, primer revés del palizón sonoro que nos venía encima. "A Lesson In Violence" cayó justo después para hacer justicia a su nombre, mientras que "Blood In, Blood Out" acreditó el buen nivel de la banda en los últimos años, también en estudio.

Porque lo del quinteto en directo sorprendió hasta al más pintado, empezando por un "Zetro" Souza mejor que nunca a las voces, la espectacular dupla de hachas formada por el gran Gary Holt y Brandon Ellis de The Black Dahlia Murder como sustituto de Lee Altus (no faltó un breve recuerdo hacia su compañero Trevor, recientemente fallecido) y una base rítmica a modo percutor. Tal es el dignísimo papel de su último "Persona Non Grata" que "The Years Of Death And Dying" y "Prescribing Horror" sonaron a puros clásicos modernos. Esos, los que de verdad cimentaron la eclosión del género hace casi cuatro décadas, llegaron a modo de triada final con la eterna "Bonded By Blood", un "The Toxic Waltz" que amagó con introducir a Slayer de forma jocosa y "Strike Of The Beast", redondeando una actuación soberbia. Quizá pueda sonar exagerado, o no tanto para quienes afirmaban haber visto el mejor concierto de Exodus en casi 20 años.

Y de una leyenda a otra institución. Las horas bajas de Testament a mediados de los noventa quedan ya tan lejanas que la banda se encuentra en el mejor momento de su carrera, poniendo en valor su última etapa sin tener que recurrir a glorias remember para seguir siendo relevantes. De hecho, salvo "The New Order", con ese riff tan atemporal, la primera mitad de show estuvo plagado de temas recientes sin resentirse en absoluto, desde el perfecto inicio que es "Rise Up" hasta "The Pale King", pasando por "WWIII" o el mayúsculo "Children Of The Next Level", de su más novedoso "Titans Of Creation". Titanes, siguiente nivel... todo parecía encajar con la formación de unos Testament que más parecen un "all stars" actualmente. Chuck Billy en su sitio, mucho más en forma que en épocas pasadas, Skolnick y Peterson derrochando clase y precisión respectivamente, uno de los mejores curriculums de la escena extrema con Steve DiGiorgio al bajo, y qué decir de Lombardo... ¡hasta se soltó con un par de frases en castellano!


Poco a poco nos fuimos encaminando hacia los clásicos con la trotona "Practice What You Preach", siempre efectiva, el rodillo que resultó ser "D.N.R. (Do Not Resuscitate)" o un "The Formation Of Damnation" cual martillo pilón. Todo un guiño a la época más pesada de la banda que también resultó ser la antesala de su resurrección. Con la llegada del último bloque de temas, presentado por Chuck como un cartucho de lo más old-school y vaticinado con "First Strike Is Deadly", más de uno no pudo evitar mirar el reloj por lo rápido que había llegado. Y es que resultó curioso que dejaran de tocar un par de temas respecto a lo que venían haciendo en esta misma gira. Sin embargo, nadie pudo resistirse al sprint final que aún quedaba en la recámara. "Over The Wall" y "Into The Pit" alzaron a ambos guitarristas sobre la tarima central para que coreásemos cada nota, mientras que "Alone In The Dark" acabó convirtiendo la pista de la sala en el pit polvoriento de un festival veraniego. Que lo breve del asunto no empañe otra actuación ejemplar. Mientras algunos solo pueden seguir viviendo de su nombre, otros no hacen más que engrandecerlo.  

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