• Con Chester Bennington muere una parte de nosotros

    Publicado el 25 de Julio de 2017 por Israel
    1 Comentario 
    Con Chester Bennington muere una parte de nosotros
    Para la mayoría de los que rondamos la treintena, el nu metal supuso nuestro bautismo en esto del rock. Alguno, seguramente más veterano, pensará que ya es mala suerte no haber nacido un poco antes para vivir el grunge, pero el caso es que el devenir de la historia ha querido que, para bien o para mal, aquella fuera la última oleada de rock mainstream que el mundo ha conocido.

    Las generaciones posteriores han crecido escuchando otras cosas. Por si no os habéis dado cuenta aún, las grandes estrellas de rock de hoy en día son negros y llevan colgantes de oro. Hace ya mucho que el hip-hop desplazó al rock como el principal género al que van a parar todos aquellos que son demasiado inconformistas como para escuchar pop. Y en semejante escenario, Linkin Park se las han arreglado para seguir en el candelero durante todos estos años. Son una rara avis en los medios de masas: aparecen en la radio y en la televisión y todos los periódicos generalistas españoles han cubierto la noticia que ha motivado este artículo.

    Pongamos sobre la mesa solo algunos datos. Linkin Park han vendido más de 70 millones de discos en toda su carrera que, recordemos, dura 17 años desde la salida de "Hybrid Theory". Ninguna otra banda de rock aparecida después de ese debut ha vendido tanto, aunque es obvio que el declive de la industria discográfica ha ayudado. Pero es que en esta industria 2.0 su popularidad no ha hecho más que crecer: son la banda de rock con más suscriptores en YouTube y la más seguida en Facebook. Al contrario que todo el resto de sus compañeros de generación, Linkin Park siguen de moda en 2017. Nadie habría dado dos duros por esto hace una década.

    Ellos no fueron los primeros ni eran los mejores. Pero llegaron justo en un momento en el que el terreno estaba despejado para ellos. Los referentes de los 90 estaban quedando desfasados y el rap empezaba a despegar al tiempo que la electrónica se había consolidado. Rage Against the Machine habían abierto una brecha con el rap de Zack de la Rocha, pero bandas posteriores como Deftones o Korn se centraron en el groove. Fueron Limp Bizkit los que se atrevieron a devolver el rap a la mezcla e incluso incluyeron ya un DJ. Pero incluso a ellos les faltaba algo. Ni Korn, ni los Bizkit, ni advenedizos como Papa Roach tenían lo que sí tenían Linkin Park: una voz como la de Chester Bennington (Deftones son la excepción aquí, y el caso de Slipknot solo se reveló más tarde, aunque nunca han querido capitalizarlo). Sus melodías eran el ingrediente que le faltaba a la fórmula para ser infalible.

    Asumámoslo: Linkin Park son la última gran banda de rock. Sencillamente, lo petaron. Ellos mezclaron todo lo que merecía la pena mezclar en aquel cambio de milenio: rock, pop, rap y electrónica. Para muchos melómanos, hablar de Linkin Park es hablar de una época mágica en la que todo era nuevo y estaba por conocer. Puede que hayamos evolucionado mucho desde entonces, y nuestros gustos hayan cambiado hasta el punto de estar muy alejados de lo que esta banda representa. Pero, con todo y eso, aún podemos recitar "Hybrid Theory" de memoria. La de Chester, queramos o no, es la voz de toda una generación que descubrió el rock gracias a, entre otros, Linkin Park.

    Y durante 17 años se han mantenido en la parte de arriba de festivales de todo el mundo. De su generación, solo System of a Down pueden decir algo parecido, y ellos han tenido un hiato de diez años de por medio. Muy a pesar de las críticas, e incluso mofas, encajadas por el grupo a lo largo de los años, el barco se ha mantenido a flote. Cuando todo parecía estar copado por R'n'B, hip-hop y radiofórmula, podías confiar en que en algún momento saldrían Linkin Park para que se escuchara algún grito. Hasta ahora.

    La muerte de Chester Bennington no solo es el probable final de Linkin Park. Es un golpe de realidad para toda una generación que machacó "Hybrid Theory" y "Meteora" hasta el agotamiento, millones de personas que se encontraron de algún modo a sí mismas mientras escuchaban la voz de este hombre y leían sus letras. Independientemente de la conexión sentimental que cada uno tuviera con el vocalista, o incluso de la opinión que tuviera sobre la banda, su marcha va a dejar un agujero enorme en el panorama internacional. Hoy tenemos que asumir que el rock va a perder a uno de sus últimos buques insignia, uno de los pocos grupos nacidos al albor de este siglo capaces de marcar un relevo generacional. Como dice una de sus canciones: nunca sabes lo que tienes hasta que lo pierdes.


COMENTARIOS

1 Comentario

  • #1
    el 26 de Julio de 2017
    Jorge Armando Palomino Rasmussen
    Muy bien explicado. A muchos nos ha tocado bastante esta muerte. Crecimos escuchando esa voz única. Creo que también es porque llevamos unos años que las voces que nos acompañaron durante años se apagaron con la muerte de Scott Weiland, Wayne Static, hace 1 mes Chris Cornell y ahora Chester. Con su muerte se fue parte de nuestra adolescencia. Escuchar sus canciones sus voces es recordar momentos únicos. Estuve en el download viendo y disfrutando de Linkin Park y ahora se que fue la primera y última vez que vi a Chester dandolo todo en el escenario.


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