El nuevo metal desde hace algo más de un año, ha dejado de ser el ojito derecho de las compañías y las emisoras musicales. ¿Por qué? Pues porque esto es un mercado y como siempre, todo queda reducido a la ley de la oferta ya la demanda. Llegó a haber un momento de verdadera saturación en el que cualquier grupo que practicase el estilo y tuviese un par de temas buenos podía firmar un contrato sin demasiados problemas, hecho que llevó a la sobresaturación de la escena. Si a eso le sumamos fracasos comerciales realmente impactantes (cada uno según sus proporciones) como fueron los de Crazy Town, Papa Roach, Korn, Ill Niño o Deftones, entenderemos mejor el por qué de esta situación, y es que una escena falta de ideas y con un exceso de mediocridad no puede sobrevivir en el mainstream mucho tiempo. Con ese cambio de situación, muchos grupos que no había despuntado empezaron a ser despedidos por los sellos grandes. Uno de esos casos es el de 40 Below Summer, un grupo de New Jersey que sin hacer mala música ni malas canciones (de hecho, tienen dos muy buenos discos antes de su despido de Sire / Capitol Records) no supo innovar y se quedó en la zona media, donde nadie destaca.
“Sideshow Freaks” e “Invitation To Dance” son dos buenas muestras de metal agresivo, contundente y entretenido, pero poco original y sin identidad, que por razones de marketing más que de otra cosa, no obtuvieron unas ventas demasiado buenas, por lo que el grupo acabó en el paro y con dificultades para encontrar un nuevo sello. Finalmente dieron con Razor & Tie Records, un sello menor que ha editado su tercer disco de estudio: “The Mourning After”, un trabajo que reniega de los rapeos y que convierte la mezcla de agresividad y melodía en su principal baza.
Aunque he de reconocer que tras las tres primeras canciones el disco resulta agradable y entretenido, poco a poco va perdiendo la fuerza y la garra, hasta convertirse en un disco más, con calidad suficiente pero sin muestra alguna de que 40 Below Summer se merezcan un puesto más alto dentro del mundo del rock moderno.
En cuanto al sonido de este “The Mourning After”, solo cabe decir que se basa en riffs contundentes, muchos de ellos de gran calidad, mezclados con melodías más apacibles. Además, encontramos un trabajo vocal por parte de Max Illidge bastante bueno, tiene buena voz, pero no es capaz de dar ese toque personal que todos los grandes de la escena poseen. Líricamente, el grupo tampoco se sale de la media: sufrimiento, rabia, dolor y mucho mal rollo personal generalmente interpretado a través de gritos rasgados.
Como dije, lo mejor del disco está al empezar, con “Self Medicate”, “Taxi Cab Confession” y “Rain”, tres temas dinámicos y entretenidos fundamentados en pesados riffs de guitarra y un bajo notable de la mano de Hector Graziani. Melodías pesadas y arrastradas que dan lugar a estribillos más suaves con seguidillas violentas y guitarreras. Nada nuevo, pero sí agradable de escuchar, todo lo contrario que sucede con los siguientes 7 temas, que sin dejar de ser buenos, aburren por su excesivo conformismo sonoro y por su más que evidente parecido con otros grupos como Flaw, Sevendust o Spineshank.
Cabe destacar algunos detalles como son la colaboración de Cristina Machado de Ill Niño en el tema “F.E.”, el más pesado y potente del disco, o la composición bastante agradable con adictivo estribillo que encontraremos en “Awakeing”.
Creo que poco más se puede comentar de este disco, que sin ser malo, no ofrece nada nuevo ni nada que pueda interesar a los seguidores de otros géneros o grupos. Tal vez “The Mourning After” sea una buena recomendación para aquellos fans incondicionales del estilo, así como para seguidores de bandas afines como Ill Niño, Spineshank, Flaw, Slipknot (en sus momentos más duros) o Sevendust.
Lo Mejor: Tiene varios temas entretenidos.
Lo Peor: Monótono y nada original.
|
| Zona-Zero |
Miembros |
| 60 |
70 |
| Estadísticas |
|
| 1 |    | | 2 |   | | 3 |    | | 4 |   | | 5 |    | | 6 |    | | 7 |    | | 8 |    | | 9 |    | | 10 |    | | Total Votos: 31 | |
|