CRÓNICA

Leyendas del Rock 2018
Sepultura, Suicidal Tendencies, Watain, Children Of Bodom, Abbath
08 de Agosto de 2018 por Vicente Madrigal Villena (Alicante) 889 lecturas

Un año más arrancaba en Villena (Alicante) el Leyendas del Rock, con una asistencia ligeramente menor que el año pasado. El festival estuvo precedido antes de su comienzo por los rumores que lo sitúan fuera de la ciudad alicantina, que ha acogido el evento durante los últimos seis años. Los problemas surgidos entre los organizadores Sufriendo & Gozando y el ayuntamiento son de todo menos musicales, por lo que desde Zona-Zero nos olvidamos del tema y pasamos a contaros lo que dio de sí la decimotercera edición del festival.



MIÉRCOLES

La fiesta de bienvenida del miércoles comenzó a tomar forma con la actuación de Riot V, que añadieron la V tras la muerte de su líder Mark Reale. Los siguientes en tomar uno de los dos escenarios principales eran Sepultura, plato fuerte del día ya casi para empezar. Los artífices de su último "Machine Messiah" tocaron varios temas de "Against" por ser el 20 aniversario de Derrick Green dentro de la banda. Lo mejor fue comprobar el enorme nivel de Andreas Kisser y Paulo Jr. a la guitarra y el bajo respectivamente, aunque el setlist no fuera tan adecuado como para calentar a la gente desde primera hora como sí lo hicieron en su anterior visita, hace dos años. Como no podía ser de otra manera, la locura generada con "Territory", "Refuse/Resist" o "Ratamahatta" lo arregló todo.

Antes de recibir la descarga de Soziedad Alkohólika,Rosendo vino para despedirse de los muchísimos fans que tiene en este festival. Tocó todos sus grandes éxitos, desde "Maneras De Vivir" hasta "Agradecido", y la organización le nombró "Leyendero De Honor".

Tras él vinieron S.A., que también forman parte ya de la historia del rock español, y ofrecieron un set bastante metalero, con muchos temas de su última época más afilada, alternados con otros de siempre como "Ratas" o "S.H.A.K.T.A.L.E."

El final del miércoles tenía un dueño claro: Gigatron. Los valencianos y El Reno Renardo tienen siempre reservado un lugar de privilegio en la programación, dentro del cachondeo y el frikismo que tanto gusta en el festival. Está claro que si fuera por Charly Glamour ellos tocarían siempre en el Leyendas y en Villena. De hecho, él mismo se ocupó de reivindicar a la ciudad por encima de Benidorm, la otra candidata a relevarle. También les sirvió para tocar varios temas de su último disco, "Aluminium", del año pasado.


JUEVES
El cansancio de la fiesta de bienvenida no acabó con las ganas de metal de los asistentes, que ya eran muchos a primeras horas de la tarde. En el escenario pequeño se estrenaban BloodHunter, grupo gallego del que hablamos hace poco en la web (concretamente aquí) y que confirmaron en directo la calidad que ya destilaba "The End Of Faith" en estudio. Temas como "All These Souls Shall Serve Forever" o "Bring Me Horror" lo confirman. Quizá el mejor concierto nacional de todo el festival.

No sé si Dragonforce comieron bien, pero de lo que estoy seguro es de que les faltó echarse una siesta. Los ingleses parecían querer sacar su vena más hooligan y se olvidaron un poco de la técnica y la virtuosidad. Sin duda hubieron solos, pero parecía que lo más importante era animar al público y el calor insufrible tampoco ayudaba. Un ejemplo de ello fue cuando preguntaron al final qué canción debía sonar de bis, y al arrancar la obvia "Throught The Fire And Flames" todos sabíamos que aquello de improvisado tenía más bien poco.

Por suerte, el bolazo de Suicidal Tendencies nos animó la tarde y el día entero. Con Dave Lombardo en la batería, al cual presentaron especialmente, con un sonido perfecto y con cero adornos o imágenes, los de Mike Muir le mostraron al Leyendas que son muchos los que demandan circle pits y más sonidos americanos en el festival. Pudimos escuchar temazos como "You Can't Bring Me Down", "War Inside My Head" o "Send Me Your Money" y el escenario acabó lleno de gente bailando con el grupo. Una fiesta.

A media tarde volvíamos al escenario pequeño para empalmar varios conciertos que resultaban muy apetecibles para el amante del metal. Primero y desde Ciudad Real llegaban Celtibeerian, que dieron lo mejor de sí mismos ante la gran legión de fans del folk metal que tiene el Leyendas. No defraudaron y acabaron con "Looking For Beer", una declaración de intenciones muy clara. Tras ellos le tocó al thrash de los míticos Hirax, un grupo con décadas de existencia que atacó igualmente con sus clásicos como "Raging Violence" como con temas de su último "Immortal Legacy", de 2014. Los californianos anteponen la intensidad de su doble bombo y los gritos de Katon W. de Pena a las melodías para mostrar su preferencia por la caña y por no dar concesiones al descanso en un directo.

Actuando casi como teloneros de lo que se vendría después, Belphegor volvieron a explotar como en cada directo, y cuando te quieres dar cuenta te han sumergido en sus riffs satánicos y en la voz de Serpenth. El problema fue que el grupo salió unos 10 minutos tarde a tocar, y cuando quisieron comenzar el último tema de su set el festival les cortó el sonido, lo cual deslució bastante el resultado final y dejó un ambiente bastante raro ante algo que parecía fácilmente evitable. Mientras tanto y en el escenario grande, la enorme pantalla de leds de Nightwish a lo Metallica y las grandes baladas made in Kiss FM de Mr. Big amenizaron las horas más fuertes de la jornada.

La actuación de Watain fue un espectáculo soberbio para el seguidor que conoce toda su obra y que los reconoce como algo suyo, pero no para quien necesitara un apoyo adicional para ir tirando en lo que quedaba de noche. Los suecos sacaron a pasear su black metal angosto del que pocos momentos hay para lucirse, aparte de su cuidada estética y el escenario estilo "occvlt". Aun así, acertaron con incluir material de su genial "Trident Wolf Eclipse" como la locura que es "Nuclear Alchemy", o uno de sus temas más conocidos, "Malfeitor".



VIERNES
Una muy inoportuna lluvia y un molesto viento deslucieron un poco el comienzo de la tercera jornada del festival. La prontitud y el clima no impidieron a muchísimos asistentes disfrutar del battle metal de Turisas y el heavy melódico de Sonata Arctica, ambos sin dejarse nada en el tintero y dando a la gente lo que demandaba de ellos, y más con aquel panorama.

Con Devildriver y el tiempo más calmado, los protagonistas volvían a ser los locos por el circle pit. Podríamos decir, sin exagerar, que un tercio del concierto estaba dando vueltas al son de "Hold Back The Day", "I Could Care Less" o "Clouds Over California". La experiencia de Dez Fafara se cotiza al alza sobre un escenario, y supo dar lo mejor de sí mismo y del grupo para satisfacer de sobra tanto a los que queríamos buen metalcore como a los que no les conocían. Al final, el bueno de Dez agradeció la entrga del público y dijo que se acordaría del concierto por si algún año tenía que volver. El Test Fafara había sido aprobado.

Los siguientes en el horario eran Jinjer, precisamente los teloneros de Devildriver por nuestro país en el resto de la gira que están realizando. No es positivo que los sonidos que traen Tatiana Shmailyuk y los suyos sean una novedad en el Leyendas, lo cual evidencia falta de miras y experimentación. De hecho, la asistencia en el escenario pequeño para el bolo fue probablemente la más joven, pero también la más numerosa del mismo durante todo el día. Los ucranianos combinan metal tranquilo a lo Deftones con momentos duros y rasgados, así como su vocalista combina voces crudas y limpias, haciendo a la gente disfrutar de lo lindo. Su última referencia es "King Of Everything", de 2016.

Hay días en que Alexi Laiho tiene el piloto automático puesto y hay otros en los que el grupo entero se sale. Ayer Children Of Bodom lo dejaron en empate. Seguramente con un poco más de ganas habrían estado de sobresaliente, pero sus grandes éxitos ("Are You Dead Yet?", "Needled 24/7", etcétera) y ese manejo tan preciso de las guitarras y de los ritmos de las canciones hace que solo podamos decirles gracias y sentirnos muy satisfechos por lo que acabamos de ver. Tras ellos, el heavy clásico pero oscuro de Powerwolf ganó adeptos por su sencillez e intensidad al mismo tiempo.

El concierto de Vader fue asombroso. Cualquier amante del metal extremo lo es por apreciar cómo estos polacos, con 30 años de carrera a sus espaldas, consiguen con unos cuantos instrumentos lo que un ejército de millones de Tropas de Asalto comandadas por el mismísmo Darth Vader no podría: sonar a puro Armagedón, a guerra y a muerte, todo ello al mismo tiempo. Dejando a un lado el sonido algo limitado del escenario pequeño en el que tocaron, Slayer se me antoja como la única comparación posible a tal despliegue de habilidad con unas guitarras, un bajo, una batería y el vozarrón de Piotr Paweł Wiwczarek. Presentaron con algunos temas la reedición de "The Ultimate Incantation" ahora con el título de "Dark Age", así como tocar algo de su último "Empire". Acabaron con "God Is Dead (Helleluyah)" como perfecto fin de fiesta. Impresionante.

Si había un grupo con experiencia en el cartel del Leyendas del Rock ese era Saxon. Son unos de los clásicos y así es como les trata el público cada vez que se dejan pasar por aquí, por mucho que no sean los más virtuosos o los mejores en lo suyo. Destacaron temas más que clásicos como "Motorcycle Man", "747 (Strangers Of The Night)" o "Wheels Of Steel".

Si bien las bajas de última hora no afectaron tanto al festival como otros años, hubo que lamentar el hecho de que Die Apokalyptischen Reiter se quedaran tirados entre tormentas del centro de Europa y no pudieran llegar a tocar. Por suerte, allí estaba Abbath para alegrarnos la noche de manera definitiva. Es imposible no pensar en la lástima que es ver a Abbath e Immortal siguiendo caminos diferentes y además pensar de lo que serían capaces juntos, tanto por sus dos muestras en el estudio ("Abbath" y el último "Northern Chaos Gods") como por la calidad abismal de sus conciertos. A Abbath, aparte del nombre, tampoco le acompaña Demonaz, aunque eso a él y a su gigante carisma parece importarles bien poco.

Los riffs y acordes congelados como el Ártico fueron pasando uno a uno por las manos y la guitarra del noruego, que se mostró poco comunicativo aunque simpático con la gente, con las típicas payasadas que siempre le caracterizan, aunque sin caerse esta vez por ninguna parte. Mezcló temas de su disco homónimo (empezó con "To War" y "Winter Bane") y de su pasado proyecto I junto con clásicos de Immortal como "One By One" o "Tyrants". Ahora ya solo falta que Immortal hagan las paces y se dejen de tonterías.



SÁBADO
El inicio de la última jornada estuvo marcado por Ross The Boss, proyecto en solitario de Ross Friedman, ex-guitarra y fundador de Manowar, y el folk metal de Dalriada, grupo húngaro similar en corte y estética los rusos Arkona, que ya estuvieron el año pasado. Tras ellos, el old-school se hizo presente con Doro Pesch y la resurrección de sus Warlock, que no dejaron títere con cabeza en cuanto a tocar clásicos se refiere, como "Rule The Ruins" o "All We Are".

Pese a que pudiera parecer lo contrario, el metal pagano y las guitarras intensas de Primordial no era demasiado conocido entre el público del Leyendas del Rock. De todas formas, los irlandeses poco tienen ya que demostrar y de hecho dieron un concierto que quitaba el hipo. Su setlist estuvo muy repartido, tocando temas de "A Journey's End" o de "To The Nameless Dead", pero sobre todo presentaron esa obra de arte que es "Exile Amongst The Ruins", su excelente nuevo disco, de este mismo año.

Los vencedores para el público en general del último día fueron claramente Gyze. Estos japoneses divirtieron a la gente con su fórmula a lo Children Of Bodom pero son más heavies, más melódicoss si cabe y también tienen esa pizca de los elementos de su cultura que los hace muy interesantes. Otros a los que el escenario pequeño se les quedó demasiado pequeño.

Las dos últimas citas de la noche correspondían a estilos muy alejados pero ambos con mucha experimentación. Primero, los finlandeses Amorphis, que con su último "Queen Of Time" vuelven a intentar rizar el rizo del metal, contando para ello con miles de arreglos y detalles que ganan con cada escucha. Quizá como con Watain, había que ser un poco entendido de la banda para cogerles el truco y engancharse al concierto, aunque de no hacerlo no importaba demasiado, pues fue una gozada ver la calidad técnica que tienen. Merecieron más atención. Quizá un horario más temprano habría sido más adecuado para ellos.

Finalmente, y como la apuesta más arriesgada, Igorrr se presentó con un portátil, una batería de doble bombo y dos cantantes (soprano incluida) que presentaron "Savage Sinusoid", último trabajo del francés hasta la fecha. La música de Igorrr es una especie de pesadilla barroca de la que nadie puede salir mentalmente sano. El breakcore y la batería se unen para que los guturales y el canto clásico se den la mano entre ellos, y de esa unión salen odas a la esquizofrenia como "Spaghetti Forever", "Viande", "iEUD" o "Apopathodiaphulatophobie" que los asistentes (sí, los melenudos también) disfrutaron como niños pequeños.

Y esto fue todo por este año. No hubo abonos puestos a la venta para la próxima edición, debido obviamente a la incógnita sobre la localización del festival el año que viene. El tema es que, ante las desavenencias de las que hablábamos al principio, unido a la competencia feroz de Resurrection Fest y Rock Fest BCN y los buenos resultados del concierto de Iron Maiden en el Wanda Metropolitano, hace que Sufriendo & Gozando se plantee buscar un lugar que les de opción a meter cabezas de cartel como lo hacen en Viveiro y Barcelona, algo difícil en un recinto como el de Villena que, siendo muy cómodo, no es tan grande. El Leyendas está en una situación difícil donde sus organizadores tienen que decidir si seguir creciendo exponencialmente o bien echar el ancla y relajarse un poco.

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