ENTREVISTA

Cuerpo, recuerdos, sueños y alma por César Aguilar
17 de Abril de 2015 1895 lecturas
Nuevos aires para Blood Fire Death: lejos del metal extremo característico del sello, el cuarteto barcelonés Soul Aside, uno de sus recientes fichajes, habita en una excitante tierra de nadie en lo que al rock se refiere. “Canvas”, su primer álbum, está lleno de melodías y guitarras que pueden atraer por igual a los amantes del emo de los 90, a los de A Perfect Circle, o más residualmente, a los de Katatonia u Oceansize. En definitiva, música hecha sin prejuicios dirigida a gente sin prejuicios. Nos ponemos en contacto con Adam Vives, cantante y guitarrista de la formación, que nos habla de los orígenes de la banda, de lo relativas que son las etiquetas musicales, y nos hace partícipes de ciertas claves para entender mejor algunos temas del álbum.

El 2 de noviembre de 2010, Madee, tu banda de toda la vida, anuncia su separación. ¿Es ahí cuando empieza a forjarse la idea de formar Soul Aside?

No, no. Soul Aside viene de mucho tiempo atrás. Llevo casi veinte años tocando y componiendo con Gabi (A. G., guitarrista, también conocido como Falke en su otra banda, Foscor –ndr). La idea surge después de grabar unos quince temas completos, ahí empezamos a darle forma a la banda y, tras algún cambio, quedamos los que somos ahora.

Gabi, Marc Prim (batería) y tú procedéis de backgrounds totalmente diferentes. ¿Cómo os conocéis?

Pues como decía, Gabi y yo nos conocimos gracias a un amigo común cuando teníamos dieciséis o diecisiete años. Estábamos formando una banda y el batería (nuestro amigo en común) apareció un día con él. Allí surgió la química y desde entonces le damos caña. Con Marc fue mucho más tarde. El proyecto de Soul Aside ya estaba en marcha y buscábamos batería. Un día fui a un concierto de Sargon en el que tocaba un buen amigo mío, Uri Nieto, que nos acompañaba como violinista en los directos de Madee. Fue entonces cuando vi a Marc en directo y me quedé sin palabras. Justo después del concierto fui a saludar a Uri y de paso aproveché para hablar con Marc y le propuse formar parte de Soul Aside. Unos días más tarde quedamos para escuchar algunos de los temas que hice con Gabi, le gustó el rollo y hasta hoy está con nosotros.

Teniendo en cuenta esos backgrounds de los que hablo, ¿cómo se ponen en común las influencias y gustos de cada uno en la banda?

Es verdad que nuestros backgrounds son muy distintos, pero los gustos de todos coinciden en más de una banda y justamente son de nuestras favoritas. Igualmente cuando empezamos no nos propusimos componer una música concreta, de un estilo concreto. Empezamos siguiendo un rollo más oscuro y puede que más duro, como se puede comprobar en los temas de nuestro primer EP, editado en 2013. Pero al igual que vamos creciendo en muchos aspectos la música también lo va haciendo con nosotros. “Canvas” es muy distinto a ese EP, y seguramente lo próximo que saquemos tendrá novedades. Creo que aquí está la gracia de componer sin ataduras ni etiquetas: nunca te aburres. Hacer canciones siguiendo un patrón y un estilo concreto debe de acabar cansando.

¿Hay peleas o tenéis muy clara la dirección que lleva la banda? ¿Cómo definís entre vosotros los límites musicales de Soul Aside?

Pelea ninguna. Es clave entenderse y ese es un punto que nosotros llevamos muy bien. Siempre hay distintos puntos de vista, pero después de hablarlo llegamos a algo en común. Por ahora estamos abiertos a todas las propuestas y opciones, tenemos que ver qué nos ofrece esta escena. Límites musicales no sé si tenemos, creo que no. Nos gusta experimentar y probar nuevos sonidos, rizar el rizo pero siempre con coherencia. No hace falta pasarse porque puedes acabar cargando al oyente.

¿Cómo ha sido tu paso de guitarrista con voces de apoyo a frontman? ¿Ha sido complicado encontrar tu voz en Soul Aside?

Pues la verdad es que no ha sido fácil. Yo soy guitarrista desde siempre y apoyar con las voces me gusta mucho, pero es un trabajo más relajado. Estar al frente conlleva más presión y estar pendiente de muchas cosas, pero supongo que esto ya es algo de cada uno. En mi caso soy muy exigente y metódico y eso me hace estar alerta. También reconozco que tengo suerte porque mis compañeros son muy buen apoyo y eso ayuda mucho; supongo que cuando lleve más tiempo me iré relajando, todavía soy novato. Con el tema de la voz también he experimentado una evolución y varios cambios. Inicialmente cantaba de otra manera, mandaba mi parte de guitarrista. Sin querer seguía apoyando con la voz las melodías que componía y no llegaba al resultado que tenía en mente. Poco a poco encontré mi registro, donde estoy más cómodo, y es entonces cuando empiezo a entender la voz como un instrumento aparte, no de apoyo, y todo empieza a rodar.

Ya has dicho que vuestro EP es distinto de “Canvas”, y en mi opinión palidece ante este. El trabajo de guitarras es menos vistoso, los temas no aparecen tan claramente, son más derivativos. ¿Cómo lo veis desde la distancia, ahora que tenéis entre manos el nuevo disco?

El EP forma parte del proceso evolutivo de Soul Aside y las diferencias con “Canvas” son muy evidentes. En el EP todavía no estaba cerrada la formación actual. Los demás estábamos aún conociendo musicalmente a Marc, acabando de definir nuestra manera de trabajar. Durante ese tiempo grabamos las canciones y las sacamos, pero fue justo entonces cuando nos dejó el bajista (Jordi Llobet –ndr) y entró Edu (Seoane –ndr). Desde ese momento con Marc ya estábamos a tope, y con Edu para rematar empezó por fin la creación de “Canvas”. Como decía, ha sido una evolución, una serie de cambios comprendidos en un periodo delimitado por dos trabajos distintos pero ambos necesarios.  

¿Y cómo os enfrentáis al reto del largo? ¿Teníais alguna consigna, algo en mente mientras lo componíais?

La verdad es que no nos propusimos nada en concreto. Empezamos con los temas nuevos sin pensar mucho, simplemente dejando fluir las ideas. No buscábamos tocar un estilo en concreto ni identificarnos con una etiqueta. Nuestra intención era dejar crecer las canciones y no forzar su desarrollo, que los sonidos nos gustasen y nos entrasen bien. Después lo juntamos todo y el resultado es un disco de unos cuarenta minutos, ocho canciones llenas de sentimientos y energía, la armonía que buscábamos sin más prolongación.

Aparte de una manera de conseguir financiación, Verkami sirve para comprobar el potencial real de una banda, el público efectivamente dispuesto a pagar por su música. El día 8 de abril, al cierre del proyecto para financiar “Canvas”, la recaudación fue de 1868 € y el reto eran 1.500. ¿Qué balance hacéis de la experiencia?

Lógicamente, el balance es muy bueno. Llegamos al objetivo en solo diez días, la gente respondió muy bien. Las recompensas ayudaron mucho, sobre todo el apoyo de Cervesa del Montseny, una marca de cerveza artesana que nos ha apadrinado cediéndonos algunos packs de sus productos para recompensar a nuestros mecenas. Se ha notado el aumento de escuchas y seguidores en las plataformas, por lo que sí, estamos muy contentos con la experiencia. Repetiríamos sin dudarlo.

El fichaje por Blood Fire Death, un sello especializado en metal extremo, fue bastante sorpresivo. Lo normal sería que, por afinidad musical y porque los contactos ya están hechos, se hubiera interesado por vosotros BCore. ¿Cómo se produjo el fichaje por BFD y por qué apostáis por ellos?

Muchas veces lo que creemos que es normal se aleja de la realidad, más que nada porque los factores a tener en cuenta tal vez sean relativos para quien debe elegirte para su agencia. Musicalmente encajaríamos en otros sellos, pero fue BFD quien nos propuso el fichaje y aceptamos sin dudarlo. Las condiciones eran muy buenas, y con Pau Navarra nos entendimos muy bien; además está la amistad que tiene con Edu desde hace muchos años. Es un tío que dice las cosas por su nombre y va sin rodeos, le gustan las cosas auténticas y sin maquillaje. No somos el estilo de banda ni la música que lleva en su agencia, pero vio algo en nosotros y tenía ganas de ampliar su registro. Lo mismo nos pasó a nosotros con él, así que allí estamos dándolo todo y haciéndonos hueco poco a poco.

Como decís en “Microglia”, “after all, time rewrites everything”: en 2014 vuelves a la carretera con Madee y además editáis el single “Age of Ruin”. ¿Cómo se tomaron tus compañeros el retorno a la actividad con Madee? ¿Afectó en algo a la composición de “Canvas”?

Pues que yo sepa no ha habido ningún problema. Todos estamos en otras bandas, Gabi con Foscor, y Marc y Edu ahora mismo forman parte de Seek em' All, un tributo a Metallica. Lo compaginamos bien e intentamos no perjudicar a ninguno de nuestros proyectos. Ahora mismo, y hablo por mí, tengo horarios muy apretados, pero como las cosas se preparan con bastante tiempo se pueden cuadrar las agendas sin mucho lío. Para hacer “Canvas” no hubo problemas con Madee: con ellos los tiempos de trabajo son muy distintos, el ritmo es otro; son muchos años juntos y el rodaje se nota. Además, otro factor a tener en cuenta para que esto sea posible es que tanto Foscor como Soul Aside compartimos local de ensayo, así que no podemos solaparnos con los horarios.

Os etiquetan (u os etiquetáis) como post-rock, pero no lo veo claro. Para mí el post-rock es Mogwai, Tortoise, Godspeed You! Black Emperor, Explosions In The Sky, etcétera. Bandas generalmente instrumentales donde las canciones como tales rara vez tienen cabida. Pero las etiquetas son etiquetas y cada uno tendrá su punto de vista al respecto. ¿Qué es para ti el post-rock y por qué crees que encajáis en la definición?

Para mí el prefijo “post” hace referencia a cómo se desarrolla la música, a la manera de tocarla, ejecutada con los instrumentos típicos del rock pero saliendo de su base musical. Yo siento la voz como un instrumento más que crea su propia melodía y da color al conjunto de la canción. Tampoco me preocupa la etiqueta o el prefijo. A veces sonaremos más post, más prog, metal o incluso indie. No puedo encasillar la música que hacemos con una sola etiqueta porque cada uno de nosotros tenemos muchos referentes distintos de estilos muy variados. Nuestra música tiene un poco de todas y por eso nos sentimos cómodos con más de una de esas etiquetas. La esencia es rock y con esta me quedo yo.

En mi opinión, “Canvas” es, sobre todo, emo rock melódico y preciosista, con arreglos muy trabajados, rayando lo progresivo. En muchos momentos me recuerda a los Sunny Day Real Estate de "The Rising Tide". ¿Cómo lo ves?

Bueno SDRE es una de mis bandas preferidas y, como ya comentaba, es normal que lo que compongo tenga rasgos que puedan recordar a esta banda. Es normal que si te has empapado de un grupo este te cale hasta el ADN. Para mí es un honor que alguien pueda asociar mi música con esta banda a la que admiro y que, por suerte, gracias a Madee, he tenido la oportunidad de conocer personalmente. El emo rock melódico es un estilo que me encanta, igual que el progresivo. Pero no soy fan de las etiquetas, y menos tan específicas: creo que pueden llevar a confusiones. Te lo dice alguien que tiene una banda de rock metida en una agencia de metal extremo.

Desde mediados de los 90 en Cataluña hay una escena emo post-hardcore muy fértil que ha dado frutos como los mismos Madee, Aina, No More Lies, Standstill, los nunca bien ponderados Shanty Rd. o The Unfinished Sympathy. ¿Por qué crees que arraigó tan fuertemente ese tipo de rock en la zona? ¿Os sentís identificados con esas bandas o lo vuestro es directamente otra cosa?

Yo creo que sí nos podemos identificar con esas bandas, por lo menos por mi parte. Los de mi generación recibimos una fuerte inyección de las influencias más indie y emo llegadas directamente de Europa y USA. A algunos nos caló muy hondo, sobre todo en una época donde estábamos rodeados de canciones del verano, bandas nacionales de una sola canción y si te he visto no me acuerdo, y, para el remate, en 2001 van y nos “regalan” a los ‘Triunfitos’. Fue un soplo de aire fresco cuando de pronto aparecieron grupos como Jimmy Eat World, Wilco, Cobolt o Engine Down (benditos noventas), que trajeron otro sentido, otro concepto musical. De ahí se arraigan esas influencias que hacen que en poco tiempo aparezcan esos grupos de los que hablas, y muchos más, claro. En definitiva las influencias allí están y, por suerte, creo, se notan en nosotros y muchas otras bandas.

Uno de los lugares habituales de reunión de esas bandas es Ultramarinos Costa Brava, el estudio donde se grabó “Canvas”. Habéis colaborado con Santi García y, como es costumbre en sus trabajos, la producción es excelente. Supongo que será relajado grabar con un viejo amigo, ¿no?

Estar en Ultramarinos es estar en casa. Hace mucho tiempo que conozco a Santi y a Víctor, y no solo por trabajo. Hemos compartido escenario en algún proyecto en común (Ghouls ‘n’ Ghosts –ndr) y sinceramente son una gente excelente. Así que le propuse al resto ir a grabar allí y no hubo ningún tipo de duda porque ya conocían algunos de sus trabajos. Eso y mi experiencia previa con ellos acabó de solidificar la propuesta. La experiencia fue genial, todos estuvimos muy a gusto. Es fácil con Santi, y el sonido es increíble. Trabaja muy bien, sabe sacar lo mejor de cada banda, y creo que eso se refleja en “Canvas”. No dudo de que en trabajos futuros de Soul Aside los García seguirán formando parte del proyecto.

Escuchando el disco de pe a pa el single estaba cantado (y en su reseña mi compañero Jorge Azcona opina lo mismo): “White Hole” es con diferencia la más pegadiza. El estribillo es matador: “It’s a children’s tale full of nightmares/Dances around the pit/Beautiful faces filled with contempt/and a light explosion extinguishes all". Parece que representa una especie de apocalipsis como reacción a las limitaciones y trabas, a esa “gravedad” que nos impone el mundo moderno, ¿no?

Esta letra es una “colleja”, ya sea individual o social, se puede aplicar a ambas. Tu interpretación es muy buena, pero el enfoque es otro. Habla de personas que absorben a otras personas con el fin de sacar provecho y que, en un momento dado, se encuentran con la horma de su zapato, es decir, conocen o descubren a alguien o algo que es lo contrario a ellos, algo que desprende energía, no que la absorbe. El mensaje es que hay muchos que deberían aprender la lección y ser más humanos y humildes, básicamente.

“Void” es el retrato de la ausencia que una mujer deja en la vida del narrador. “Now I only have the echo of the void”. ¿Cuánto hay de experiencias en esta letra y cuánto de ejercicio literario?

Bueno, todas las letras que escribo son el resultado de experiencias o sentimientos personales. A veces podría ser más directo, pero me gusta la metáfora. Es la primera vez que me abro de esta manera y todavía me da un poco de vergüenza eso de ser muy claro, supongo. También me gusta ver cómo cada persona le da su propia interpretación de las letras, que den algo que pensar único para cada uno. “Void”, por ejemplo, sí que habla de la ausencia de un ser querido, pero algunos lo interpretaran como una pareja (como en tu caso, creo), o será un amigo para otros. Hacerlo así me gusta, porque cada persona se puede hacer su propia versión de cada canción y hacerla más próxima, más suya. El significado real es algo que, por ahora, me guardo para mí.

En “Anamnesis”, aún no entendiendo toda la letra, parece que hay un ejercicio de psicoanálisis, mezcla de pasado, presente y sueños. Percibo en vuestra música y letras un cierto onirismo. No sé cómo lo ves…
 
Pues sí, tienes toda la razón. La fusión de lo real y lo irreal forma parte de mi manera de explicar las cosas, es un poco el camuflaje para ocultar el significado directo del que te hablaba antes. Entre la ciencia ficción que leo y la Medicina que estoy estudiando ya te puedes imaginar el collage abstracto que llevo dentro. “Anamnesis” puede que sea la letra más extraña, por lo menos el concepto que encierra. La explicación se podría resumir con el propio título, un término muy utilizado en Medicina pero que en Filosofía se utilizaba para referirse a la capacidad que tiene el alma para recordar los conocimientos que uno olvida cuando se reencarna en un cuerpo nuevo. Lo utilizo para traer al presente recuerdos de épocas pasadas.
 
En el principio de “Smash” aparece, para mí muy claramente, la sombra del “Airbag”  de Radiohead, e incluso puedo imaginar a Eddie Vedder cantando alguna parte del tema. No sé si son bandas que os dicen algo, casualidades o pajas mentales mías…

Hay un poco de todo. Eddie Vedder y Pearl Jam, claro, me encantan y es verdad que en este tema quise darle un toque un poco más rudo a la voz. Radiohead no puedo decir que sea un grupo al que he seguido demasiado; en este caso puede que el principio sea más cosa de la casualidad. Si a mí me preguntasen a quién me recuerda el inicio de la canción nombraría a Smashing Pumpkins.

El álbum sigue una progresión musical muy definida. Los tres últimos temas (“Microglia”, “Protectress” y “Lilim”) son más contemplativos, menos inmediatos, tal vez más complejos y progresivos. En “Protectress” brota más claramente la influencia de Oceansize y en “Lilim” la de Katatonia. ¿Es intencionada esa evolución del disco?

Intencionada no, pero es verdad que el disco empieza muy luminoso y acaba más en penumbra. Jugamos con la energía de las canciones, no queríamos hacer un disco aburrido que cayera en partes de relleno simplemente para alargar el álbum. La caña está equilibrada y se mantiene, es lo que buscábamos. Después, con el orden de las canciones creímos que al empezar con más luz y frescura el disco entraría mejor, sobre todo ahora que la gente no nos conoce. A medida que avanza, el oyente puede entrar más en nuestro mundo y formar parte de él. Se vuelve más intimista, para dejarse llevar por la música y la imaginación.

Los temas cuarto y octavo son, respectivamente, “Lilith” y “Lilim”, que se situán en el tracklist simétricamente. ¿Qué significado comparten esos dos temas?

Pues exactamente estas dos canciones tienen una conexión. “Lilith” es la primera parte, y habla de la lujuria pero desde un punto de vista inteligente, de la lujuria adrede, la que escoge cada uno, todo esto camuflado con la historia de Lilith, la primera mujer de Adán, que se marchó del Edén aburrida y asqueada de los abusos que sufría por parte del primer hombre para encontrar los placeres carnales con algún que otro demonio. “Lilim” habla de la venganza reflejada en los Lilim, que son la descendencia que tuvo Lilith con sus nuevos amantes. Pero que nadie se asuste, estoy cuerdo [risas].  

Ahora empieza la gira. Tocaréis junto a God Is An Astronaut el 7 de mayo en Barna, y la presentación oficial del disco (junto a Böira) será el 22 del mismo mes. ¿Tenéis pensado hacer muchos conciertos?

Bueno, justo ahora estamos muy centrados preparando la presentación de "Canvas" y el concierto de GIAA. Hay propuestas para girar pero todavía no hemos cerrado nada. Ya iremos informando de nuestros próximos movimientos.

Por último, quiero interesarme por Gabi. Hace poco tocaron Foscor por aquí con Vallenfyre y él se perdió el bolo por una lesión. ¿Qué tal va evolucionando?

Sí, Gabi tuvo un problema de salud, no muy grave pero sí bastante molesto. Ahora ya está bien, le operaron y problema resuelto. Es un tío duro y ya está dando guerra con nosotros y con Foscor. Una pena lo de perderse esos conciertos, pero para los próximos estará a tope, como siempre.
 
Bueno, Adam, pues muchisimas gracias por todo, y si quieres decir algo más ya sabes…

Gracias a vosotros. ¡Un abrazo!

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