electronic / drum and bass / dubstep / nu metal
 Hollow Earth
Birth + Life + Death
ZONA-ZERO
80
1 VOTO
80
+
Hollow Earth

Birth + Life + Death

Publicación:
Septiembre 2018
Sello:
Autoeditado
Productor:
Género:
metal, otras tendencias, nacional
Estilos:
electronic, drum and bass, dubstep, nu metal

MEDIA

Tracklist

  • 01. First Heart Beat
  • 02. Carnivàle
  • 03. Brothers
  • 04. We Are the Night
  • 05. Gonna Meet Today
  • 06. D I Y
  • 07. No Mercy
  • 08. The Getaway
  • 09. Now You're Gone
  • 10. Electromechanical
  • 11. Last Will & Testament

Miembros

  • Pol Dy: voz
  • Mike Sanz: batería
  • DBase: electrónica

Análisis

por el 11 Oct 2018
367 lecturas
Cuatro años, cuatro largos años –tres de ellos dedicados a su concepción– ha tardado en llegar la continuación del interesante “From The Beginning To The End”, doble EP de debut en el que los madrileños Hollow Earth plasmaron su amalgama de rock, nu-metal y electrónica y les confirmó como una isla en el hipotético mapa de la, por suerte, cada vez menos estereotipada escena musical del país. Como Pol Dy (voz) y Mike Sanz (batería) nos contaron en esta entrevista, muchas cosas les han sucedido desde entonces, algunas negativas como la pérdida de su guitarrista y miembro fundador Javier Rubio, alias Redshadow, y otras muy positivas, como el nuevo estudio de grabación con el que podrán contar para un futuro en el que hacer música pintará más sencillo para ellos.

La auto exigencia, la testarudez y las ganas de oír justo lo que tenían en la cabeza, entre otros factores, han motivado la tardanza en la edición de un “Birth + Life + Death” en el que el ahora dúo madrileño ha contado con, entre otros, Ed Is Dead y 1101vs13, productores de renombre en la escena electrónica nacional que han ayudado a Pol y a Mike a alcanzar un nuevo nivel sónico. Los que esperen una segunda parte de “From The Beginning To The End” tal vez queden decepcionados con este álbum –o al menos en parte– pero los que deseen cierto aperturismo y aires nuevos para la música de Hollow Earth se llevarán una grata sorpresa desde una inicial “First Heart Beat” en la que la agresividad y la vocación rockista que exuda gran parte de su doble EP de debut se ve reemplazada por una vena más pop, radiable y ante todo emotiva en la que incluso tiene cabida un pasaje con la guitarra acústica como protagonista.

Ahora bien, este notable cambio en lo musical ni es gratuito ni un “renovarse o morir” en toda regla, sino que guarda relación y adquiere pleno sentido si tenemos en cuenta la línea conceptual que sigue el álbum –convenientemente dividido en los segmentos que le dan título, además de un prólogo y un epílogo–, y es un vehículo expresivo ideal para que el dúo plasme los deseos, sentimientos y las diversas problemáticas que evocan los diferentes tramos de una vida que como dicen en “Electromechanical”, “podría ser la de cualquiera, la tuya o la mía”.

El pop electrónico y esta mayor accesibilidad sumada a una producción más clara y definida que la de su anterior esfuerzo se mantiene en el segmento Birth, en cortes como la coreable “Carnivàle”, cuyo estribillo es pura comunión de estadio y recuerda a los Linkin Park más pop, un mantra que habría cabido en un hipotético “One More Light” con más sangre y bastante menos fallido. “Brother” no renuncia a los beats a pesar de ser en esencia una emotiva carta cuyo destinatario es un hermano menor, mientras que la siguiente, la sensual “WE ARE THE NIGHT”, huele a club, a pista de baile y a aventuras que se suceden a lo largo de noches en blanco. Llegado a este punto, decir que merece la pena hacerse con la edición en CD, que cuenta con un excelente diseño de The Braves Church e incluye las letras de las canciones.

Desde “Gonna Meet Today”, primer single de adelanto del largo y principio del segmento Life, la mutación del enfoque musical de “Birth + Life + Death” es obvia: la electrónica clubber de esencia pop deja paso al rock electrónico a ritmo de two step que en muchos de los temas del EP “To The End” era ley, y “D I Y”, el corte que le sigue, no hace más que incidir en esa línea, aportando unos desenfadados coros a lo cheerleader y dejando un regusto parecido al que en su momento dejaron “Birth of a New Hope” o “Final Chapter”.

A medida que la vida del anónimo protagonista del álbum va quemando etapas, la música se endurece hasta llegar al tema más áspero, el que menos relación guarda con los diez restantes, un “No Mercy” en el que por primera vez aparecen voces agresivas y cuya aplastante base de hip-hop sirve de perfecto escenario para que Sagan Ummo y un sorprendente Kantz se explayen con sus rapeados mientras los guitarrazos de Javier Rubio redondean el que será el momento favorito de los acérrimos del metal junto a “The Getaway”, otra de las destacadas del disco, que cuenta con un Pol en plena forma y un no menos carismático riff principal.

Tras “Now You’re Gone” –un tema en esencia más melancólico que deviene el contrapunto ideal a la dureza de los cortes anteriores– y el ya conocido single “Electromechanical”, llega el epílogo y para el arriba firmante el mejor tema del lote, un enorme “Last Will & Testament” que condensa y sublima las virtudes musicales del dúo en nueve cortos minutos que basculan entre la electrónica rave y las melodías y estribillos pegadizos que la banda maneja a la perfección, con un Pol Dy desatado que capitula ante la máquina capitalista presa de la rabia y la nostalgia de la vida que fue y ya nunca será. En definitiva, un single incontestable que presumiblemente cerrará sus conciertos con un subidón de adrenalina y, además, redondea un disco valiente en el que el dúo madrileño ha llevado su amplia visión musical al límite, caiga quien caiga, sin pensar en nadie más que en ellos mismos y en su propia satisfacción.

Aparte de la consabida moraleja, es decir, de lo doloroso y difícil que es madurar y soportar en carnes propias los zarpazos que inevitablemente da la vida, entre líneas, de la concepción de “Birth + Life + Death” puede extraerse un manifiesto de amor a la música, un “lo que no te mata te hace más fuerte”, un ejemplo de lo importante que es no rendirse ante las adversidades. Con este disco Hollow Earth siguen plasmando su visión, mirándose cada vez en menos espejos, creciendo con criterio y pasión. Y eso, qué duda cabe, hay que celebrarlo.


Lo Mejor: El olfato del dúo para dar con melodías pegadizas, su eclecticismo, su personalidad.

Lo Peor: Que no todo el público será capaz de aceptar los fuertes contrastes que existen entre los temas del disco.
 


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