CRÓNICA

Koma
Koma
30 de Diciembre de 2018 por Jorge Azcona Sala Zentral (Pamplona) 1293 lecturas

A pesar de que algunos ya han disfrutado del regreso de Koma en semanas previas, la ciudad que los vio nacer ha tenido que esperar hasta la última de 2018 (exactamente 6 años después de que dijeran adiós un 29 de diciembre en un festival local) para recordar cómo se las gasta la banda en una sala Zentral que agotaba el papel en las tres fechas anunciadas.

A la del 30 no pareció afectarle ni ser un día un tanto extraño (domingo y previo a Nochevieja) ni tratarse de la última de ellas. Todo lo contrario. Sin artificios de ningún tipo ni teloneros que animaran un ambiente caldeado ya desde últimas horas de la tarde en los aledaños de la sala (la imagen de la cola era de las de época), serían el cuarteto y un repertorio de 26 temas los únicos protagonistas de una noche que muchos no imaginaban volver a presenciar.

"Los niños de lapos guerra", "Tio Sam" y "Jack Queen Jack" cogieron las riendas de un concierto claramente divido en tres partes y en el que todo el mundo quedaría saciado. Sin apenas tiempo para pestañear y con una banda por la que parece no han pasado los años seríamos testigos de un perfecto resumen de su discografía, desde "Marea gora" hasta "Menos mal", pasando por las geniales "Vaya carrera que llevas chaval" o "El catador de vinagre". Todo esto culminado en "La almohada cervical", cuyo estribillo se ha convertido en un auténtico himno para la banda.

El único momento para el respiro llegaría en el ecuador del concierto, y es que en una gira tan especial como esta los detalles también lo iban a ser. Brigi y Natxo desenchufaban sus guitarras para regalarnos un mini set acústico en solitario compuesto por "Deprimido singular" y "Buitres (a su alrededor)", dos temas propicios para ello pero que nunca habíamos visto interpretados de esta manera. Un Brigi algo nervioso bromeaba y nos daba permiso para ir al baño o a fumar, quizá disimulando esa tensión que provoca salir de tu habitual zona de confort.


Con un sonido casi perfecto y el cuarteto disfrutando sobre el escenario (la complicidad y la baza de jugar en casa se notó a lo largo de todo el concierto) siguieron regalándonos temas inamovibles de sus viejos repertorios e incluso alguno que fue cayendo en el olvido conforme iban pasando las giras, caso de "Por los siglos de los siglos".

Esta segunda mitad estuvo algo más orientada a los primeros discos de la banda, y junto con "Sakeo", otro clásico instantáneo desde su publicación, serían "Caer" o el pogo de "El pobre" los momentos más álgidos antes de llegar al final. 

Pero las sorpresas aún no habían acabado. Una sección de viento acompañaba al cuarteto en la interpretación de "El sonajero", mientras que la txalaparta (instrumento de percusión tradicional del País Vasco) tuvo su minuto de gloria merecido antes de empalmar con la intro original de "Sé donde vives".


Algunas tradiciones tampoco pueden faltar, y como no podía ser de otra forma, se despedían con el típico medley de algunos de sus temas más famosos y "Bienvenidos a degüelto", aunque esta vez con la ayuda de El Drogas y Kutxi Romero, invitados especiales que de una forma u otra han sido importantes en la historia de la banda.

2019 será el año en que Koma despierte definitivamente a la fiera, publique su octavo disco de estudio y se patee toda la península en una impredecible segunda juventud. Lo que sí podemos asegurar es que su directo sigue siendo infalible.


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