CRÓNICA

Sigur Rós
Sigur Rós
12 de Noviembre de 2008 por Rubén González Sala La Riviera, Madrid 2110 lecturas

Crónica: Rubén González
Fotos: Siamese Stellar

Hacía ya muchos años que llevaba una espina clavada por no haber podido ver a Sigur Ros en directo en sus anteriores visitas a España, así que podréis comprender el estado de entusiasmo que me propiciaba el poder quitármela. Y eso a pesar de que las condiciones tampoco eran las más idóneas: concierto entre semana con una sala abarrotada y unos Sigur Ros que no iban a venir acompañados para la ocasión del cuarteto de cuerdas Amiina, procedentes también de Reykjavik.

Aunque es fácil olvidarse de todos estos contratiempos si el concierto empieza con dos temas tan carismáticos como “Svefn-g-englar” y “Ný Batterí”, ambos del disco “Ágætis byrjun”, que nos demostrarían rápidamente el buen estado de forma con el que venían Kjarri (teclados), Orri Páll Dýrason (batería) y Goggi (bajo), cada cual con una vestimenta más llamativa que la anterior, y en especial su vocalista y guitarra Jónsi, que con su particular forma de tocar, por medio de un arco de cello, y su grandilocuente voz, se encargarían de conseguir las primeras muestras de admiración por parte del público. Un público que dicho sea de paso estuvo muy poco receptivo hacia las molestas conversaciones que unos pocos llevaron a cabo durante los momentos de máxima intensidad. Aunque en mi opinión fue mucho más molesto el afán que otros tuvieron a la hora de intentar filmar vídeos o fotos sin pensar siquiera que detrás de ellos tenían a otro seguidor deseoso de ver como ellos cada ápice del concierto.

A estas alturas de la crónica a lo mejor os preguntaréis si antes no hubo teloneros y la verdad es que sí. Se trataron de For a Minor Reflection, un grupo de post rock también islandés, pero que salvando el buen sonido que sacaron no demostraron mucho más que no se haya visto en la escena post roquera desde hace años. De hecho, su momento cumbre fue su salida casi al final del concierto de Sigur Ros para acompañarles tocando los tambores en el tema “Gobbledigook”, primer single de su último disco “Med Sud I Eyrum Vid Spilum Endalaust”, y que también contó con un baño de confeti que a quien más y quien menos sacó esa sonrisa de niño que todos tenemos.

En medio de este desconcierto se irían Sigur Ros a sus aposentos antes de volver a aparecer para los bises y habiéndonos deleitado también antes con otros imprescindibles como “Sæglópur” o “Hoppípolla”. Unos bises que se basarían en los temas “all alright” y “popplagið”, y que, de la misma forma que gracias al final de esta última canción nos dejaron con caras de satisfacción, podría haber sido mucho mejor si se hubiera añadido algún que otro single como “Glósóli”, que si tocarían al día siguiente en Barcelona. Aunque ya firmaría poder repetir lo vivido en este concierto en próximas visitas. Sería un buen síntoma.





Setlist

· Svefn G Englar
· Ný Batterí
· Fljótavik
· Við Spilum Endalaust
· Hoppípolla
· Með Blóðnasir
· Inní Mér Syngur Vitleysingur
· Sæglópur
· E-Bow
· Festival
· Haffsól
· Gobbledigook
· All Alright
· Popplagið

COMENTARIOS

4 Comentarios

  • #4
    el 25 de Noviembre de 2008
    Mind_TERRORIST
    me gustaría compartir una emoción más cercana a vivir un concierto en directo con la crítica que has hecho Ruben. Falta más sentimiento! el sentimiento que muchos esperamos encontrar cuándo tengamos la oportunidad de verles... y que nos quedamos sin entrada esta vez. Una pena.
  • #3
    USER_AVATARel 24 de Noviembre de 2008
    krater
  • #2
    USER_AVATARel 24 de Noviembre de 2008
    Wirrak
    Sigur Rós es un grupo que llevo queriendo ver en directo desde que los descubriera de manos de una amiga allá por 2001 y cuando ha llegado el ansiadísimo momento, como suele pasar cuando esperas algo con muchas ganas, no ha sido todo lo bueno que esperaba. De entrada que no vinieran acompañados de sus compañeras de Amiina era un punto en contra: aunque el grupo sabe defenderse de manera sobresaliente por sí solo en el escenario, el plus que aportan las arreglistas de las cuatro cuerdas es el que le da a este grupo el aura trascendental y preciosista que les faltó aquella noche. No faltaron buenos temas, desde luego, pero quizá con una formación completa podríamos haber disfrutado de Starálfur o Ára Bátur. La falta de dichos temas y de Glósóli es difícil de asimilar. Como difíciles de asimilar me parecen algunos temas del último álbum, para mi gusto demasiado luminoso y rítmico. Porque mucha gente disfrutó bailando al son de Inni mér singur vytleysingur o Gobbeldigook (que por cierto siempre leo escrito Gobbledigook, pero no se llama así, lo sé porque tengo el álbum original), pero eso no es para lo que está hecho un concierto de Sigur Rós. Un concierto de Sigur Rós está hecho para contemplar inmóvil, atento, con la boca abierta y poniéndolo todo perdido de babas. Eso, y la poca deferencia del público a la hora de callarse estropearon un poco más el espectáculo. Al grupo no puede reprochársele nada, desde luego. Interpretaron a la perfección todos los temas del setlist, fuera este más o menos acertado. Los mejores momentos: el inicio con dos temas de su segundo álbum, la genial Hopípolla, el hitazo Med sud í eyrum, E-bow y el apoteósico e inolvidable final con Popplagid. Cuenta pendiente: verles acompañados de Amiina, tocando todos sus grandes clásicos, en un recinto más apropiado para su propuesta (por ejemplo un teatro) y con una audiencia más respetuosa. Otra vez será. Aún así, una noche que me costará olvidar.
  • #1
    el 24 de Noviembre de 2008
    King_of_Losers
    Puntuo el concierto de Barcelona. Grandes. Es la palabra. Grandes pero no enormes. Sin duda, son capaz de ejecutar con maestria y sensibilidad unos temas muy dificiles de concebir pero muy faciles de escuchar, y derrochan tal sentimiento que la sospecha inicial de que podrian sona a autoparódia se desvaneció rápido. Tracklist acertado, aunque corto (en Barcelona metieron Glosoli en lugar de Fjokav... como se escriba). Sin embargo creo el choque de caracteres islandes español creo que jugó en su contra. Porque aunque todo el mundo tiene derecho a emocionarse con la música como le viene en gana, el silencio absoluto es algo que se hubiese agradecido bastante. Por otra parte, los que hayan visto el heima coincidiran que el cuarteto de cuerda se notó a faltar y que las canciones más alegres del disco nuevo quedaron un poco vacias por la falta de violines y trompetas, pero aún así fueron resultonas. Y si destaco tanto aspectos negativos o menos malos y después le clavo un 8 es porque... joder! son Sigur Ros! Tienen una facilidad innata para llegar al notable alto en todo lo que hacen y los conciertos no son una excepción. La voz de Yonsi es un prodigio sui generis y son capaces de conseguir que los crecentos ralentizados no cansen en absoluto. Palabras mayores. Eso sí, ahora toca verlos en el Lliceu que seria su salsa...


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