punk rock / melodic hardcore / ska punk
 The Flatliners

ENTREVISTA

Inviting Light por Gonzalo Puebla
03 de Mayo de 2018 646 lecturas
Ha llevado su tiempo, pero la semana pasada The Flatliners volvían a España tres años después de su última visita junto a Lagwagon y la primera encabezando su propia gira desde 2011 cuando presentaron "Cavalcade" en salas de pequeño aforo. No es que hayan protagonizado un salto enorme en esta ocasión, pero viendo la excelente respuesta por parte de la afición punk rockera de la capital, en Madrid percibimos que por mucho que ya lleven más de 15 años en esto, su carrera aún tiene un largo recorrido por aquí.

Horas antes de desatar la locura en la Wurlitzer, tuvimos la oportunidad de sentarnos tranquilamente con su cantante, guitarrista y alma del grupo de Ontario, Canadá, Chris Cresswell. Haciendo gala de la simpatía y carisma que siempre ha demostrado cuando hemos podido hablar con él, comentamos entre cañas de cerveza sus giras, lo que está suponiendo para ellos un disco como "Inviting Light" (Rise Records), su participación en Hot Water Music como sustituto temporal de Chris Wollard y otros muchos asuntos en la entrevista que tenéis a continuación.

¿Qué tal os está yendo en esta gira europea de dos semanas, primero acompañando a Hot Water Music y luego haciendo vuestros propios shows? Llevabais mucho tiempo sin venir por vuestra cuenta a España.

Chris Cresswell: ¡Oh, Dios mío! Es cierto, desde 2011 que fue la primera vez que venimos a tocar aquí. La verdad es que los conciertos con Hot Water Music y Tim Barry han sido geniales. Estuvimos hace unos días en Suiza y también fue muy bien. Era como una fiesta. Luego hemos tenido un par de días libres para conducir desde allí hasta España. Ayer hicimos Oviedo, que fue muy divertido... Lo estamos pasando bien.

¿Os da tiempo a ver algo de las ciudades?

Sí, a veces. Realmente depende del tiempo que empleemos en ir de una ciudad a otra. El día a día puede llegar a ser muy diferente. Por ejemplo, ayer por la noche estuvimos en Oviedo, dimos el concierto y salimos un rato a medianoche, pero todo estaba cerrado. Era como un pueblo fantasma. De verdad pensaba que estaba en una película de terror (risas). Todo estaba muy calmado y a oscuras. Pero moló mucho.

Es difícil encontrar algo abierto a esas horas si no es en fin de semana.

Al final encontramos el único bar que estaba abierto. No estaba sonando nada de música y todas las luces estaban encendidas a las doce y media de la noche (risas). Pero ese es el tipo de bar que me gusta ahora. No aguanto los bares ruidosos (risas). Pero el concierto fue estupendo, tuvimos una gran crew con nosotros... Me encanta girar por Europa. No importa a donde vayamos. Llevamos viniendo desde 2008 y creo que desde entonces al menos hemos hecho un tour europeo todos los años. Algunos incluso hemos hecho hasta tres giras. Por desgracia no todas pasaban por España. Me encantaría pasar una semana entera aquí, relajarme un poco y visitar Barcelona (risas).

¿Qué cosas han cambiado desde la primera vez que vinisteis por aquí en 2011?

Ufff... ¿cuánto tiempo tienes? (risas). Todos tenemos nuestras vidas normales, a pesar de que sean un poco raras al estar de gira todo el tiempo. Pero no sé... somos un poco más viejos, tengo menos pelo, soy mejor guitarrista (risas). Hemos estado en la carretera constantemente desde 2006. Las cosas están cambiando todo el tiempo, pero también permanecen iguales. Es extraño, pero de una manera que mola. Tu vida personal cambia. Tu vida diaria cambia. ¿Cómo sigues adelante? ¿Cómo te ves a ti mismo? ¿Qué es lo que quieres lograr en la vida? Todo eso está en constante evolución. Ese es el plan. Pero en cuanto a la música, sigue siendo lo mismo. Ninguno de nosotros siente que tengamos 30 años. Más bien nos sentimos como si fuésemos unos niños porque vivimos en un jodida burbuja musical (risas).

Entiendo; ir a una ciudad, hacer la prueba de sonido, dar el concierto, conceder entrevistas... Supongo que es siempre igual.

Dicho así suena tan aburrido (risas). Pero la rutina es una buena manera de madurar de forma natural. Ahora todos tenemos que prepararnos para cada concierto, calentar, mentalizarnos... La primera vez que vinimos aquí, la manera en la que nos preparábamos antes de actuar era emborracharnos. Lo cual sigue ocurriendo de vez en cuando (risas). Ahora cada uno tenemos nuestra propia rutina que seguir antes de salir al escenario, meternos en la furgoneta... Aún tenemos trabajos cuando estamos en casa.

¿Qué tipo de trabajos?

Yo soy camarero. Scott (Brigham, guitarra) y Paul (Ramirez, batería) son repartidores de cerveza para dos compañías diferentes. Y Jon (Darby, bajista) se dedica a hacer trabajos de jardinería.

¿Pero cómo lo hacéis? Si estáis siempre fuera...

Tenemos gente muy comprensible en nuestras vidas (risas). En 2017 estuvimos 8 meses en la carretera. Así que trabajé como unas 6 semanas en el bar durante todo el año. Pero siempre me dicen: "vuelve cuando quieras" (risas). Es bueno tener algo así fuera de lo que hacemos en la música, que es estar girando con las mismas personas. Es casi siempre lo mismo. Así que está bien tener algo que te devuelva a la normalidad. Solemos hablar con otros músicos muy jóvenes que giran un montón y cuando vuelven a casa no tienen nada que hacer salvo beber o fumar hierba... cualquier cosa para evitar mantenerse sobrios. Pasas mucho tiempo sin mover un dedo y cuando estás acostumbrado a estar en acción todo el tiempo puede que no sea bueno para algunas personas. Hay gente que no es capaz de lidiar con ello, lo cual es comprensible porque es una manera muy rara de vivir. Pero llegar de vuelta a casa y tener algo en lo que puedes involucrarte es una parte que me encanta de mi vida. No me gusta parar.

También es bueno que seas capaz de conectar con otra realidad, porque imagino que muchos de tus clientes en el bar ni siquiera sabrán que tocas en un grupo de punk rock.

Se trata de tener una vida de verdad, porque estar de gira no es la vida real, es una fantasía (risas). Pero a eso mismo me refiero, a mantener los pies en el suelo. Una noche puedes estar dando un concierto y cantando para un público que se sabe todas las letras, y eso es precioso e increíble, no hay nada como eso... Pero al día siguiente puede que estés limpiando el vómito de otra persona en el bar (risas). Eso nivela un poco las cosas.

Cambiando de tema, vuestro último trabajo, "Inviting Light", acaba de cumplir su primer aniversario desde que fue publicado. ¿Qué valoración hacéis de él hasta ahora en cuanto a la recepción que ha tenido entre el público y la crítica?

Ha sido muy divertido pasar el último año tocando las canciones nuevas, pero no ha sido hasta ahora que hemos empezado a sentir que tienen vida propia. Siempre tienes esa sensación cuando haces un disco nuevo y quieres mostrárselo a la gente, pero es muy distinto llevarlo al directo, porque con las canciones nuevas siempre estás más concentrado y cuando pasas demasiado tiempo pensando las cosas, la cagas. Por poner un ejemplo, ahora cuando tocamos canciones de "Cavalcade", ninguno de nosotros piensa como tenemos que tocarlas, simplemente ocurre. Sale de manera natural. Con las canciones de "Inviting Light" durante el último año probablemente hemos estado más concentrados en hacer que funcionasen más que las otras. Ahora estamos llegando a ese estado de apagar el cerebro y simplemente arrancar. Hubo mucha gente que se sorprendió cuando el álbum salió, es comprensible, pero ahora que ha pasado el tiempo nos estamos encontrando mucha gente que canta los temas nuevos en los directos. Y eso es fantástico. Mucha gente me comenta que le llevó algo de tiempo pillarlo y entenderlo, pero que ahora les encanta. Es estupendo que se sentasen a escucharlo y se tomasen un tiempo para comprender lo que hicimos en lugar de apartarlo porque no sonaba exactamente igual que el disco anterior. Eso nunca podrá pasar, porque ese álbum ya existe. Hagamos algo nuevo, algo diferente. Este último año ha pasado muy rápido, hemos estado muy ocupados. Tengo la impresión como si hubiésemos empezado la primera gira de presentación de "Inviting Light" hace tan solo un par de semanas. Pero estamos contentos, tío. Estos últimos meses hemos podido compartir escenario con tantos grupos geniales y músicos a los que respetamos, volver a tocar por todo el mundo para gente que canta nuestras canciones... Es una locura. Nuestra banda lleva en esto desde hace 16 años y todavía sigue ocurriendo.

Desde luego "Inviting Light" sigue una línea bastante coherente en mi opinión con lo que han sido vuestros anteriores trabajos, pero al mismo tiempo da la sensación de que va a suponer un punto de inflexión en la evolución del sonido de The Flatliners.

No lo sé. Creo que todos nuestros discos son un punto de inflexión. Siempre digo que dentro del grupo inconscientemente tenemos la mentalidad de, en lugar de escribir nuestro quinto álbum, hagamos como si este fuese el primero otra vez. ¿Tiene sentido eso? Quiero decir, no vas a intentar reinventarte una y otra vez, pero al menos tiene que seguir haciendo que resulte interesante para ti, lo cual es muy importante. Con cualquier tipo de arte, no tiene porque ser la música. No sé como saldrá el próximo disco que grabemos, no tengo ni idea, y esa es la mejor parte de todo. Yo no sabía cómo iba a ser "Inviting Light" cuando empezamos a trabajar en él. Puedo entender por completo que cualquiera que escuchase "Dead Language" el día antes de que "Inviting Light" saliese, pensase: "¡Yeah! Me encantan estos chicos y mañana sacan disco nuevo", y en mi opinión es el álbum con mayores contrastes que hemos hecho jamás, trata sobre un periodo oscuro de mi vida y musicalmente queríamos remarcar eso, lo grabamos en directo con nuestro equipo... Lo cual tenía todo el sentido del mundo porque era lo que queríamos hacer entonces. Pero al día siguiente te ponías "Inviting Light" y era como: "¿pero qué cojones es esto?" (risas). No puede ser la misma banda.

Es como el lado opuesto. Es más luminoso y alegre.

Bueno, si lees las letras de "Inviting Light" te darás cuenta de que es un disco oscuro de pelotas (risas). No soy capaz de escribir canciones alegres. Pero estoy de acuerdo, musicalmente es nuestro trabajo más brillante, por eso lo llamamos así. Es el sonido más luminoso que hemos hecho jamás, pero si profundizas de verdad en las letras dirás: "¡ostia puta!" (risas). Tengo algunos amigos que después de escucharlo y leer las letras me preguntaban: "Tío, ¿estás bien" (risas).

Todo esto me recuerda a una frase de Tom Waits en la que dice: "me gustan las melodías hermosas que me cuentan cosas terribles".

Esa es un frase genial. Estoy muy aferrado a eso. El paisaje musical es en realidad una armadura para la idea que se esconde detrás de cada canción, sobre todo si hablamos de cosas jodidas. Los acordes y melodías dulces pueden llegar a proteger de alguna manera ese sentimiento de vulnerabilidad en los temas. Hay muchos grupos en los que la música es tan agresiva como las letras. Pero hay algo interesante en intentar encontrar un equilibrio, como el yin y el yang de ambas cosas. Supongo que es algo a lo que estoy volviendo siempre. Es así como lo hago. Y no solo yo, sino mucha otra gente, pero es mi manera de afrontarlo.

¿Crees que hay grupos que no se atreven a tomar el riesgo de cambiar por miedo a decepcionar a sus fans?

La verdad que es algo en lo que pienso bastante. Cualquier tipo de arte siempre está expuesto a ser sobre analizado. Y si eres ese tipo de persona que piensa demasiado las cosas, puedes ir por ese camino en el que tienes una idea nueva y, en lugar de probarla, te preguntes si habrá alguien a quien le guste. Si haces eso, tienes dos opciones: les puede gustar o no. Y el camino del no puede dar mucho miedo. Lo que debes hacer es lo que tú quieras hacer, porque de otra manera no te vas a sentir cómodo. Puedes estar haciendo el mismo disco una y otra vez, y hay grupos que saben hacer eso muy bien, pero no estoy interesado en ello. Ya hemos hecho eso, ahora hagamos otra cosa. Pienso que hay mucha gente ahí afuera que se preocupa demasiado por las opiniones de los demás. Y lo entiendo, sobre todo si eres músico. Estás haciendo algo para ti mismo porque tienes la necesidad de liberar tu alma, es tu manera de sentirte completo cuando has terminado de escribir una canción. Eso es lo que siempre debes de cuestionarte. Si te preocupas por lo que piensen los demás, probablemente acabes con una canción que no te guste. Y debería ser ambas cosas. Haz lo que te haga feliz y si a alguien más le gusta, eso es un extra. No siempre es fácil. Es un proceso largo y doloroso para muchos compositores, especialmente cuando alcanzas cierto nivel de éxito y empiezas a pensar en que quieres hacer esto por mucho tiempo. ¿Como puedo continuar? ¿Cuál debe ser el siguiente paso? Si estás pensando en que tienes que cambiar simplemente para conseguir que haya más gente que le guste tu grupo... tío, ese es un sendero peligroso por el que ir. Puede que en un momento dado te guste, pero luego puedes echar la vista atrás y pensar: "Mierda, ¿en que estaba pensando?" (risas). Nosotros nos dimos cuenta de que estábamos haciendo algo distinto con "Inviting Light", pero eso mismo era lo que queríamos hacer.

Por cierto, la última vez que hablamos te comenté que estaría bien hacer una gira conjunta entre vosotros y Hot Water Music por Europa. A pesar de que no ha llegado a España, veo que te gustó mi idea...

Sin duda. Era demasiado buena como para no hacerla (risas).

Llevas ya unos meses tocando con Hot Water Music supliendo la baja de Chris Wollard. ¿Qué supuso para ti cuando te propusieron ir con ellos?

No pude creerlo, no parecía real. Son uno de mis grupos favoritos, y además ellos lo saben (risas). Toda esta situación surgió cuando uno de ellos no podía seguir haciendo lo que hacían, lo cual es una verdadera pena. En realidad no puedo sentarme aquí y celebrar por completo la oportunidad que supone para mi estar haciendo algo así, porque siento muchísimo respeto por esa persona y por ese grupo. La manera de componer de Chris Wollard siempre ha tenido un gran impacto en mi forma de escribir.

Imagino que como fan debe de ser un sueño pero al mismo tiempo una responsabilidad como amigo suyo que eres.

Es cierto, lo es. No quiero sonar dramático, pero para mí a nivel emocional no es tan sencillo tener la oportunidad de tocar con un grupo que amo tantísimo. Es muy surrealista. No sientes que esté ocurriendo de verdad.

Hace unos días os vi en Múnich y se te notaba muy concentrado pero disfrutando al mismo tiempo.

Nunca he estado tan concentrado en toda mi vida (risas). Pero intento hacerlo lo mejor que sé. La manera de tocar la guitarra de estos tíos es increíble. Nunca hubiera imaginado que algo así llegaría a pasar y como te digo es totalmente surrealista e increíble para mí. No solo son una banda fantástica sino que son buenísimas personas. También me han apoyado mucho con mi propio grupo y hay una comprensión mutua en todo esto. Es una locura que pueda dar algunos conciertos con ellos, pero espero que llegue pronto el momento en que la gente pueda ver de nuevo a Hot Water Music con Chris Wollard, porque yo también quiero verles. Simplemente estoy contento de mantener su sitio caliente hasta que pueda regresar. En fin, mi vida es una locura (risas).

La verdad es que creo que no podrían haber elegido a nadie mejor para un trabajo así. A todo esto, ¿podrías decirnos qué tal se encuentra Chris Wollard últimamente? Imagino que debéis mantener el contacto constantemente.

No puedo hablar de su situación ahora mismo, pero él está bien. Solo necesita tener espacio y algo de tiempo.

OK. Por otra parte, debes de haber tocado sus canciones desde que eras un adolescente. ¿Para ti cual es su mejor álbum y que canción disfrutas más interpretando en directo?

Esa es una buena pregunta, tío. Tienen muchas canciones buenísimas y un montón de discos tremendos. Te diría que mi disco favorito de ellos es "A Flight And A Crash". Es jodidamente bueno. Es difícil escoger, pero ese es al que siempre acabo volviendo. Mi canción favorita para tocar con ellos quizás sea 'Sweet Disasters' de Caution.

¿Y qué hay de tu carrera en solitario? ¿Te animarás a hacer algo similar al disco que grabaste con Joey Cape?

Me gustaría, pero tengo que encontrar tiempo para hacerlo. Puede que sea una combinación de algo en solitario o con una banda de acompañamiento, dependería de las canciones si requieren ser algo muy desnudo, delicado y calmado. También tengo algunos temas que fácilmente se podrían tocar con un grupo al completo. Pero la verdad es que necesito encontrar el tiempo para hacerlo. En invierno pasamos algo más de tiempo en casa, un par de meses, y pude concentrarme en escribir canciones nuevas. Así que sé más o menos como será, pero ahora tengo que averiguar cómo quiero hacerlo (risas). Tengo algunas ideas de con quién me gustaría grabarlo, pero eso queda todavía muy lejos. The Flatliners estaremos de gira hasta finales de año, tenemos muchos planes. Así que necesitaré algo más de tiempo.

¿Qué me puedes contar de vuestro podcast Carry The Banner? De momento ya han pasado por él gente como Greg Barnett y Tom May de The Menzingers, Joey Cape de Lagwagon, Andrew Neufeld de Comeback Kid... ¿Cómo se os ocurrió la idea de hacer algo así?

Eso surgió a raíz de girar mucho y conocer a tanta gente interesante. Todo el mundo tiene una historia que contar. Estar girando es una manera extraña de vivir y quería mostrarle a la gente que hay muchas caras de todo eso. Por ejemplo, si vuelves a casa y les dices a tus amigos que has estado de gira, te dirán: "Oh, tío eso es fantástico. Eres una estrella del rock" y demás cosas bonitas. La mayoría no son ciertas (risas). Lo que quería hacer es romper el muro entre los fans y los músicos. No necesariamente tienen por qué ser músicos, también me gusta hablar con la gente que trabaja en las giras. Hay mucho trabajo y esfuerzo por parte de muchas personas y todas guardan una buena historia. Pero lo más difícil para llevarlo a cabo es encontrar un lugar donde no haya ruido para hacerlo. Por lo tanto el podcast es algo que hacemos muy de vez en cuando. Necesito encontrar una situación realmente buena. De hecho muchas veces hay gente con la que he pasado tiempo en la carretera con la que hubiera podido hacer un programa buenísimo, pero no había oportunidad de hacerlo en un entorno tranquilo. Uno de los más recientes que hemos hecho es con Arms Aloft, un grupo buenísimo de Wisconsin, el cual es el episodio más centrado en lo que significa estar en la carretera, y al mismo tiempo había tanta gente entrando y saliendo de la habitación, y entrevistar a un grupo entero es algo realmente caótico, incluso yo tiré una cerveza mientras grabábamos (risas). Pero es perfecto, porque estar de gira es exactamente así. Ese capítulo es la prueba de que es algo genial, pero al mismo tiempo muy complicado de hacer. Pero definitivamente es algo de lo que disfruto mucho. Costó un poco empezarlo pero espero que vayamos mejorando cuantos más episodios hagamos.

Estupendo, seguiremos atentos lo que vayáis subiendo. Pues eso ha sido todo por nuestra parte. Muchas gracias por tu tiempo, Chris. Ha sido un verdadero placer. Si quieres añadir algo más para nuestros lectores...

Muchas gracias. ¡Sed vosotros mismos!


FOTOS: @sbaldwin.photo, Vanessa Heins Photography,
  

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