“Six Feet Of Inner Turbulence” fue el anterior disco de Dream Theater, un disco realmente alucinante, complejo hasta la saciedad incluso la saturación. La banda de metal progresivo más famosa del mundo, parecía haberse situado un peldaño por encima de cualquier otro grupo con un disco técnico, original, imprevisible y en definitiva soberbio. El nivel instrumental imposible de seguir y sus composiciones sobrenaturales, hicieron que “Six Feet Of Inner Turbulence” se convirtiese en un disco de culto, objeto de veneración, pero al mismo tiempo, se convirtió en un trabajo duro y difícil de digerir para muchos. Supongo que teniendo eso en cuenta, su nuevo trabajo, “Train Of Thought” vuelve a sorprender y a mostrarse originales como sus anteriores discos, pero desde un punto de vista más sucio, más contundente y coherente, como si hubiesen querido bajar del cielo del metal para volver a mezclarse con los humanos.
“Train Of Thought” es un disco con únicamente 7 canciones, aunque de casi 70 minutos de duración, por lo que nos vamos a encontrar con 5 temazos de duración superior a los 10 minutos, más una introducción de casi 8 llamada “As I Am”, en la cual Dream Theater se atreve con una de las composiciones más duras, agresivas y trasheras de toda su carrera, llegando a recordar por momentos a los Metallica de “Master Of Puppets”. Y después tenemos la “rareza” dentro del disco, titulada “Vacant”, con poco menos de 3 minutos de duración. “Vacant” es una pieza lenta, melódica y sentimental con base orquestada de piano, viento y cuerda frotada en la que destacan el piano lento, preciso y emotivo de Jordan Ruddes así como la voz de James Labrie, que en “Vacant” muestra su lado más humano, más parecido a lo que hace en sus trabajos como solista que a lo que nos tiene acostumbrado en Dream Theater.
El disco, como ya he comentado, empieza por “As I Am”, un tema pesado y guitarrero, que deja entrever la orientación productiva del disco, con un sonido más sucio que de costumbre, mucho más mundanal y oscuro. Esta canción sal directamente de la escuela trash más potente y contundente, con riffs de guitarra ultrapesados y directos, en la que destaca el asombroso solo de guitarra de John Petrucci, con una técnica de digitalización y una velocidad en los trastes verdaderamente alucinante. Tras el primer single de “Train To Thounght” llega “This Dying Soul”, un tema veloz, largo y repleto de variaciones y solos de guitarra, en los que la dupla Petrucci / Mike Portnoy vuelve a demostrar que es una de las mejores que han existido en la música. En la canción vamos a encontrar desde el largo inicio guitarrero y más directo hasta momentos más progresivos y envolventes que pueden recordar al trabajo de A Perfect Circle (por citar algún ejemplo famoso), pasando por elementos más modernos y sorprendentes, como son la voz distorsionada y un fragmentos rapeado por parte de Lebrie. ¿Rap en un grupo de metal progresivo? La verdad es que queda finalmente en un detalle que da variedad y capacidad para sorprender al tema, pero sin lugar a dudas resulta de lo más interesante. A los más conservadores no les molestará, y a los más modernos les sorprenderá gratamente.
“Endless Sacrifice” es una canción que de inicio resulta más tranquila y pausada, en la que la batería de Mike Portnoy marca el ritmo con su siempre magistral técnica, mientras que los sorprendentemente sencillos compases de Petrucci y del piano de Rudess, facilitan que la canción entre a la primera y se haga mucho más agradable. Pero en un tema de bastante más de 11 minutos, evidentemente tiene que haber variación y cambio para no caer en la monotonía, y con la introducción de contundente batería, el grupo se introduce en un largo estribillo pesado y potente, tras el cual recuperan de nuevo la tranquilidad y la magia de la melodía metalero.
“Honor Thy Father” por su parte recupera la mayor agresividad, recordando a temas del “Awake” como “The Mirror”. La canción vuelve a alternar momentos más potentes con otros más progresivos, en los que destacan por un lado la batería técnica y los patterns imposibles de Portnoy, nuevos fragmentos rapeados por parte de Lebrie y finalmente la base de bajo, que es tan envolvente como contundente. Y por si eso fuera poco, la banda añade pequeños toques industriales, que vuelven a sorprender al oyente. Tras la ya comentada “Vacant” aparece “Stream Of Consciouness”, una maravilla instrumental de más de 11 minutos en la que toda la banda hace un trabajo excelente, cada uno se sale con su sintrumento. Finalmente, “In The Name Of God” se torna más épica, como toda buena canción final de un gran disco de metal que se precie tiene que ser.
¿Qué decir de Dream Theater que no se sepa? Una banda que nunca deja de evolucionar y de sorprender, uno de los grupos más técnicos y estimulantes que hay en el panorama actual, y sobretodo, un conjunto que demuestra una vez más que todo lo que hacen, lo hacen bien.
Lo Mejor: Temas largos, técnicos, épicos y emotivos.
Lo Peor: La producción más sucia, puede no gustar a muchos de sus fans. Faltan temas breves e igualmente impactantes.
|
| Zona-Zero |
Miembros |
| 90 |
80 |
| Estadísticas |
|
| 1 |   | | 2 |   | | 3 |    | | 4 |    | | 5 |    | | 6 |    | | 7 |    | | 8 |    | | 9 |    | | 10 |    | | Total Votos: 44 | |
|