ENTREVISTA

De la autarquía al desarrollo por César Aguilar
20 de Febrero de 2017 1882 lecturas
Caso curioso el del dúo alemán Rebel Souls: la mitad de la banda (Stefan Hielscher, voz/bajo) reside en la Costa del Sol y la otra mitad (Thomas Plewnia, guitarra) en su país natal. Pero la distancia no les ha impedido grabar, con la inestimable ayuda del enorme James Stewart a la batería (Vader, Divine Chaos, Maschine) y unos cuantos invitados de categoría, su álbum de debut “The Forces Of Darkness”, una dosis exacta de death metal old-school en vena para los fanáticos del estilo. En esta charla, Stefan y Thomas nos cuentan con todo lujo de detalles la historia de su larga amistad y del complicado parto de un excelente álbum que, finalmente, se publica hoy.

Pag 1: Transcripción de la entrevista (castellano)
Pag 2: Original transcription (english)

Creo que todas las canciones que se incluyen en “The Forces Of Darkness” vienen de una demo grabada en 2001, cuando erais adolescentes. Muchas bandas reniegan de sus primeros trabajos, pero, lejos de eso, vosotros habéis recreado vuestro pasado. ¿Por qué?

Stefan: Así es. Todas las canciones de “The Forces of Darkness” forman parte de nuestra primera demo “Dark Forces”, que autoprodujimos de una manera bastante pobre en 2001. Supongo que las bandas reniegan de su material primerizo cuando se adentran en una dirección diferente, por ejemplo, dudo que hoy día Tiamat tocaran algo de “Sumerian Cry” en un concierto, o Katatonia de “Dance of December Souls”. Sin embargo, en nuestra opinión, “Dark Forces” ha sido siempre la verdadera esencia de Rebel Souls: death metal sencillo y directo. Así que cuando decidimos reactivar el proyecto, lo lógico era revisitar esas canciones. También porque sentimos que no tuvieron la producción que merecían dada nuestra falta de conocimientos y recursos financieros.

Así que la edición de este álbum debe de ser una especie de sueño hecho realidad, o, al menos, un alivio, ¿no?

Stefan: «Un sueño hecho realidad» es quizá una expresión demasiado fuerte, pero ciertamente es un alivio. Nuestras demos han sido siempre como una espina clavada: tener estas canciones con tanto potencial pero tan pobremente producidas ha sido muy molesto para nosotros. Creo que hemos resuelto el asunto con “The Forces of Darkness”, al menos en lo que al material de la primera demo se refiere.

¿Hay cierta nostalgia en la creación de este álbum? ¿Echáis de menos la época en que erais dos chavales dando a luz estas canciones?

Thomas: Oh sí, juntarnos y trabajar en el disco definitivamente hizo que recordáramos los viejos tiempos. Pero, también, aparte de eso, nos gusta recordar esos días y recapitular los eventos de entonces, también en lo que no tiene que ver con nuestras actividades musicales. Y hay sin duda algo de nostalgia en ello. Eran tiempos de despreocupación, en los que quedábamos cada fin de semana para ir a un concierto matador.

Stefan: Fueron tiempos increíbles. En clubes como Alarm en Zwickau o Hellraiser en Leipzig cada semana había unos cartelazos de muerte. Y juntarnos después de las clases del instituto para ensayar o componer nuevo material. Diría que echamos de menos esos tiempos, pero todos tenemos memoria selectiva y recordamos solo lo bueno de una época determinada.

¿Cuándo os conocisteis? ¿Cómo descubrís vuestro interés común en el death metal?

Thomas: Empezó en noveno grado, en 1997 o así, cuando nos sentamos uno al lado del otro en una de las asignaturas que teníamos en común. Antes solo teníamos amigos comunes, éramos meramente conocidos. Por aquel entonces, Stefan estaba muy metido en las películas de terror y gore, especialmente en las que eran difíciles de conseguir al estar censuradas, cuya venta estaba prohibida para menores o directamente eran confiscadas por el Estado. Un día me enseñó su última adquisición, “Posesión Infernal”, y me preguntó si la conocía. Le dije que no, que no me interesaban las películas. Sin embargo, le dije que conocía una canción con ese título. Stefan se interesó y me pidió que le prestara el CD. Yo era bastante escéptico y le dije que probablemente sería demasiado extremo para él, pero persistió. Así que traje el CD, “Aggressor” de Nocturnal Breed, que incluye una versión del clásico de Death “Evil Dead” (título original de “Posesión Infernal –ndr). En contra de mis expectativas, la canción y el disco despertaron algo en Stefan, y poco después él compró el original “Scream Bloody Gore” de Death.

¿Cómo era la escena de la época en vuestra ciudad natal? ¿Os sentíais parte de ella o Rebel Souls era un asunto privado entre los dos?

Thomas: Bueno, teniendo en cuenta que encontramos el camino del metal de un modo, digamos, bastante autárquico, y como individuos a través de la coincidencia y la influencia familiar, se debe entender a los primeros Rebel Souls como un asunto bastante privado, una pasión desarrollada en solitario. No conocíamos mucha gente con ideas afines y no teníamos una red de contactos más allá de nuestros pueblos o de la ciudad donde estaba nuestro instituto.

Cuando empezamos con la banda conocíamos un puñado de gente que escuchaba metal. Pero eso no era realmente ‘una escena’. La gente solo intercambiaba cintas y principalmente escuchaba cosas que estaban ‘de moda’ –Korn, Fear Factory, Machine Head o Pantera–. Nuestra actitud era mucho más underground. Es decir, conocíamos a esa gente, pero nuestra aproximación a la música no tenía nada en común con la suya. Ahora creo que nos tomamos el asunto demasiado en serio y fuimos demasiado obsesivos y dedicados (risas).

Cuando empezamos a buscar compañeros de banda, encontramos algo similar a una escena en la siguiente ciudad más grande cercana a nuestros pueblos. Dado que no encontramos a los miembros adecuados no hicimos contactos cercanos con dicha escena. De hecho, ya entonces éramos autosuficientes y realmente no teníamos la necesidad de formar parte de un grupo más grande. Hicimos la mayor parte de nuestro material por iniciativa propia, sin la presión de formar parte de una escena ni la necesidad de adaptarnos a ella. Honestamente, tuvimos mucho respeto por los clichés y el catálogo de ‘trvismos’ –ni de lejos lo cumplimos, tampoco hoy en día (risas)–. Probablemente por eso fuimos bastante reservados respecto a los contactos en la escena y preferimos empezar nuestra propia aventura.

¿Han cambiado mucho las canciones respecto a las de la demo? ¿Fue difícil adaptarlas a estos ‘nuevos tiempos’? ¿En algún momento pensasteis que traicionabais su ‘energía primaria’ al cambiarlas?

Thomas: Realmente es al revés. Traicionamos su energía primaria entonces, al contar con una producción pobre, usar una mala caja de ritmos y tener una limitada capacidad para tocar nuestros respectivos instrumentos. Así que en comparación con lo que hemos hecho ahora, los temas parecen flojos y monótonos. Siempre han tenido este potencial, solo que ahora hemos tenido la posibilidad de liberarlo completamente con las posibilidades de que disponemos en la actualidad. En especial, la batería de James y sus precisos patrones dieron un empujón brutal a las canciones. También la optimización que Stefan hizo de las líneas vocales y los solos de guitarra que se añadieron también le han dado más intensidad. Respecto a las guitarras rítmicas, líneas de bajo y la estructura básica de las canciones, solo hemos hecho cambios mínimos, básicamente algunos retoques en lo que al modo de tocarlos se refiere o a la acentuación aquí y allá.

Stefan: Es así salvo “Descent”, que prácticamente es una canción nueva. Los patrones de batería son diferentes y Thomas cambió los riffs principales. La estructura básica es la misma y los riffs se basan en las progresiones de acordes originales, pero ahora son más intrincados e interesantes.

Rebel Souls entró en hiato alrededor del año 2003. En 2006 Stefan se mudó a España, así que parecía imposible trabajar normalmente. ¿Qué pasó entonces? ¿Dejasteis de hacer música?

Thomas: No, aún teníamos la aspiración de escribir y publicar música. Pero nuestras ambiciones estaban considerablemente lastradas por dos factores: la distancia geográfica y nuestro desarrollo profesional. Bueno, también hay que decir que hubo un año en el que nuestra amistad estuvo un poco, digamos, nublada. Todo esto retrasó enormemente los procesos creativos y de composición.

Personalmente, soy alguien que necesita bastante de las musas para alcanzar cierto flujo de creatividad. Esto significa específicamente aislarme de toda compulsión externa y sentarme un fin de semana entero sin distracciones. Si las perspectivas son dejar algo a medio cocinar o hacer algo rápido entre otras dos tareas, no soy capaz de meterme en el modo que necesito para componer material que me guste y sea consistente. Hubo muy pocos de estos momentos creativos durante aquellos días. Y, lo que es más, fue una época que se caracterizó por una cierta melancolía, lo que nos llevó a escribir música que no encajaba en el estilo de Rebel Souls ni en lo musical ni en lo lírico. Finalmente, cuando tuvimos suficiente material que nos satisfacía, decidimos publicarlo bajo el nombre de Dead Entities’ Realm.

Te refieres a “To Reconciled Solitude”, el álbum que editasteis en 2009. Como dices, va en una onda diferente, más atmosférica y progresiva, a lo Opeth o Disillusion. Por favor, contadnos algo de este disco y de vuestro impulso para crearlo.

Stefan: Allá por 2004 nuestros intereses musicales habían cambiado hacia estilos de música más progresivos. Amigos de la universidad me introdujeron en Opeth. Escuchaba mucho “Deliverance”, “Damnation” y especialmente “Blackwater Park” en esa época. También fue el año en que Disillusion publicaron su fantástico “Back to Times of Splendor”.

Thomas: De hecho, fue en un concierto de Disillusion cuando Stefan y yo reavivamos nuestra amistad. Después de largo tiempo sin ningún contacto, le llamé y le pregunté si quería venir a ese pequeño festival. Él dijo que sí sin dudarlo. Entonces nos dimos cuenta, por separado, de que nuestros intereses habían cambiado en la misma dirección. También nos fascinaban bandas técnicas y a la vez melódicas y pegadizas como Necrophagist o Anata.

Stefan: Por esta razón, nuestras propias composiciones derivaron hacia esferas más progresivas. Eran más largas, más melódicas, diversas, y, sí, incluso diría que más inteligentes, con temas enteros basados en un único motivo o con pasajes que tenían varias capas en las que un instrumento hacía presagiar pasajes posteriores o retomaba algunos anteriores para combinarlos con nuevas ideas. También quisimos añadir voces limpias, pero ninguno de los dos es lo suficientemente bueno como cantante (risas).

Thomas: Probamos ciertas cosas en el estudio y terminaron en un enorme ataque de risa (muchas risas).

Stefan: Casi todo el material estaba listo a finales de 2005. Pero, otra vez, la universidad, los trabajos, el hecho de vivir en diferentes ciudades y después mi mudanza a España, obstaculizaron que encontráramos tiempo para grabar y así se quedó durante otros tres años. La oportunidad no llegó hasta otoño de 2008, cuando Thomas estaba entre un trabajo y el siguiente y yo me despedí del mío para hacer un máster. En esos días las posibilidades técnicas también habían empezado a mejorar una barbaridad. Como no aún no teníamos batería, el descubrimiento de ezDrummer fue definitivamente un gran impulso para poner en marcha el proceso. Una vez programadas las baterías de todos los temas, grabamos los instrumentos de cuerda en casa de Thomas, en Chemnitz, con un Line 6 TonePort y después grabamos las voces en el estudio de Alex Pohl de Philosopher y Extinctionist. Pasé el resto de ese año mezclando el álbum yo mismo y después se lo devolvimos a Alex para que lo masterizara. Una vez completado, lo mandamos a varios zines y recibimos feedback positivo, pero, una vez más, no nos llevó a ningún sitio, puesto que nuestras vidas privadas y profesionales empezaron a complicarnos las cosas de nuevo y no nos dejaban tiempo para la música.

¿Y cuándo os dais cuenta de que era el momento adecuado para grabar “The Forces of Darkness”?

Stefan: Básicamente, tan pronto como supimos que disponíamos de suficiente tiempo (risas). Entre 2009 y 2013 yo estaba trabajando y al mismo tiempo estudiando el máster, así que no tenía tiempo absolutamente para nada más. A finales de 2013, Thomas me hizo una corta visita de vacaciones y, bastante borrachos, decidimos grabar las guitarras para una versión pulida de “Decay of a God” de nuestra primera demo “Dark Forces”. Poco después, me enteré de que había un concurso para telonear a Napalm Death en el bolo que iban a dar en Málaga. De todas las bandas que participaron, Chaos Before Gea me volaron los sesos y me encantó la producción de su “Erebo”. Me puse en contacto con ellos a través de Facebook para preguntarles dónde estaba ese ominoso DigiCat Studio en el que habían producido el disco. Creo que fue Adri (Adrián López Castillo, guitarra –ndr.) el que me contestó que había cambiado el nombre a Wave Nation Recording & Mixing Studio. Así fue cómo conocí al Sr. José María Tornay, propietario del estudio. A principios de 2014 grabé el bajo y las voces de “Decay of a God” con él y dejé que mezclara y masterizara el producto final. El resultado nos voló la cabeza completamente y decidimos rehacer la demo “Dark Forces” entera, para darle la producción y el lanzamiento que en nuestra opinión siempre se mereció.

Conocí en persona a Stefan (y también a José María Tornay) en 2015, concretamente el 3 de enero, en Fuengirola, en un concierto benéfico para recaudar fondos para la lucha contra el cáncer. Me habló sobre Rebel Souls y de vuestro proyecto de grabar un álbum de canciones antiguas. ¿Qué pasó desde entonces? Lo pregunto porque dos años parecen mucho tiempo para editar un álbum cuyas canciones están casi (si no totalmente) acabadas.

Stefan: Somos la banda de death metal más lenta del mundo (risas). Sé que esto está empezando a ser aburrido, pero otra vez el tiempo fue el factor que complicó las cosas. Cuando te conocí, solo teníamos en el bote las baterías de James, que había grabado un fin de semana de noviembre de 2014. Poco después de conocerte, en ese principio de enero de 2015, viajé a Neubrandenburg, donde vive Thomas, y grabamos las guitarras. Fue la primera vez que su trabajo nos permitió encontrarnos y grabar. Y fue entonces, mientras grabábamos, cuando nos dimos cuenta de que había algún problema técnico con la batería de “Descent” que necesitábamos que solucionara Tornay. Pero, desde luego, estaba ocupado con otros proyectos. Creo que estaba produciendo “Khâron” con Chaos Before Gea por aquel entonces y ya sabes lo ambiciosa que es esa bestia. Cuando encontró la oportunidad de arreglar los problemas, Thomas había reescrito los riffs principales de “Descent”, así que quiso regrabar la canción y yo tenía que componer una nueva línea de bajo (Thomas se ríe).

Así que entre una y otra cosa no grabé el bajo hasta abril de 2015, creo. Luego hice las voces con Tornay en mayo o junio. Como sabes, tenía previstas algunas apariciones de invitados en “The Forces of Darkness”, así que también tuve que esperar hasta que esos tíos tuvieran tiempo de hacer su trabajo. Solos, coros y guitarras acústicas no estuvieron terminadas hasta noviembre de 2015. Tornay empezó a mezclar el álbum cerca del final de 2015. Podemos ser un buen grano en el culo en lo que al sonido se refiere, porque tenemos una visión bastante clara de lo que queremos, así que Tornay nos envió varias mezclas y se las devolvimos. Lo mismo pasó con el máster: queríamos algo orgánico, nada de estas mierdas de la sensación de bombeo, la compresión y la guerra del volumen. Estoy bastante seguro de que Tornay tuvo que morderse la lengua bastantes veces antes de que estuviéramos todos satisfechos (risas). Pero, bromas aparte, no podríamos estar más felices de haber trabajado con Tornay. Tenemos un enfoque musical muy similar y capta muy rápidamente la idea que pretendes comunicar. Consiguió el mejor sonido posible para este álbum, no cambiaría nada en este sentido. O al menos nada de lo que él es responsable. En mi opinión, él es la mejor opción para producir a una banda de rock o metal en el sur de España, sin duda.

Así que a principios de 2016 todo estaba completamente finalizado y empezamos a buscar un sello discográfico. Preparamos nuestros packs promocionales y los mandamos uno a uno a los que preseleccionamos, los que consideramos que encajaban con nuestra música y podían estar interesados en distribuirla. Eso tardó su tiempo, y también tardó algún tiempo que los sellos nos respondieran. Después de firmar con Art Gates Records, cuestiones internas y administrativas retrasaron la edición, como la cola de discos y artistas que estaban obligados a editar antes que a nosotros.

Thomas, ¿viajaste a España para participar en la producción del álbum?

Thomas: Viajé dos veces para la pre-producción. La primera para grabar las guitarras de la versión pulida de “Decay of a God”, como Stefan ha mencionado. La segunda fue para grabar las demos de las pistas de guitarra que debían servir de guía a James cuando grabara las baterías. También vine cuando se grabaron las baterías, pero más como fan que como músico. Porque, ¿cuándo tienes la oportunidad de ver al batería de una banda tan reconocida grabar las baterías de tu propia música? El resto de la producción no requería mi presencia o podía ser discutida a través de Skype.

¿Tú y Stefan os veis a menudo?

Thomas: Aparte de eso nos vemos al menos cinco veces al año. Las vacaciones en casa de Stefan me salen baratas y suelo asediarle a él y a su novia junto a mi novia y mi hija (risas). Y desde 2013 vamos regularmente al festival Brutal Assault en la República Checa con amigos cercanos. Y, por supuesto, Stefan viaja a Alemania para ver a su familia, lo que normalmente aprovechamos para juntarnos e ir a algún concierto. A raíz de la publicación del álbum, supongo que tendremos más ocasiones en el futuro. Como el rodaje del vídeo para “Fourfold Wrath” en el verano de 2016.





“The Forces of Darkness” (2017;Art Gates Records): ¿Es posible reciclar canciones que tienen a sus espaldas la friolera de más de tres lustros y que hoy en día suenen relevantes? La respuesta es sí, y la prueba es “The Forces of Darkness”. ¿Cómo? Pues muy simple: basándose en conceptos que no pasan de moda: canciones dinámicas, efectivas y pegadizas –“Descent”, “Doomsday”, “Acrimony” o “Fourfold Wrath”, por nombrar algunas–, una producción letal –cortesía, una vez más, de José María Tornay en sus Wave Nation– y la dosis de paciencia necesaria para dar forma al mejor producto posible. Ardo en deseos de escuchar la demo “Dark Forces”, la base de este disco, para apreciar aún más lo que Thomas Plewnia y Stefan Hielscher han conseguido con su debut Si lo tuyo es el death old-school ya estás tardando en pegar la oreja: esto te va a destrozar.





Vamos ahora a hablar de la parte musical de “The Forces of Darkness”. Veo claramente el efecto “Reign in Blood”: una corta y perfecta dosis de música, sin grasas añadidas, pura y simple agresión death metal con ligeros toques black. ¿Cuáles eran vuestras metas cuando empezasteis a trabajar en el álbum?

Stefan: Pues exactamente esas: una experiencia corta pero altamente intensa. Nuestra meta al volver a trabajar en estas canciones no era otra que hacerles justicia. Hoy suenan como deberían haber sonado hace dieciséis años. En general, creo que lo que buscamos es producir en el oyente las mismas reacciones que la música que nos inspiró a crear Rebel Souls nos produce a nosotros. Ese chute de adrenalina cuando estás en un bolo y la banda toca tu canción favorita, ese impulso de mover la cabeza o empezar un ‘mosh pit’.

Puedo sentir el espíritu de la vieja escuela en estas canciones. Desde las voces (la garganta de Stefan se oye perfectamente), al sonido natural de la batería, los estribillos, no hay plástico en este disco. ¿Os identificáis con la vieja escuela o era la única manera de trabajar en este disco apropiadamente?

Thomas: Ese sentimiento de la vieja escuela tal vez se deba a que somos músicos bastante puristas: amplificador, guitarra, cable… y allá vamos. Sin adornos innecesarios, no hacemos una ciencia de esto. No necesitamos una mesa de efectos de 8m2 con veinte pedales frente a nosotros. Representamos una manera muy directa de hacer música.

Escuchando el disco pienso en bandas como Morbid Angel, Vader, Kreator o Behemoth. ¿Tenéis en mente vuestras influencias cuando escribís una canción?

Thomas: Escuchábamos mucho a Morbid Angel y Vader cuando escribimos las canciones originales. Y también “Conquerors of Armageddon” de Krisiun. Así que innegablemente han tenido influencia en el resultado. Sé que los primeros Death han sido una gran influencia para Stefan. También recuerdo que la versión original de “Descent” estaba muy influenciado por Aura Noir, al menos el (viejo) riff principal.

Stefan: “Fourfold Wrath” está íntegramente inspirada en “Scream Bloody Gore”. Y escribí “Doomsday” el día después de que viéramos a Morbid Angel en directo por primera vez, aunque no sea una canción muy de su estilo. Pero no es como si dijéramos: «Hey, escribamos una canción de Vader», es solo lo que nos sale en cierto momento y luego nos dejamos llevar. Así que si la canción suena a cierta banda es el resultado de algo inconsciente o subconsciente.

Trabajáis más o menos estrictamente en los límites del género, pero ponéis sobre la mesa algo que no es muy común estos días: canciones, pasión y devoción.

Stefan: La pasión y la devoción son nuestros motores principales. Así que si alguien puede apreciar eso mientras escucha nuestra música nos sentiremos muy halagados y habremos cumplido nuestra misión.

“Doomsday” es, aparte de un tema destacado, la única canción que se adentra en territorios black. ¿Es el black metal parte de Rebel Souls?

Thomas: En esa época, sí. La mitad de las canciones de nuestra segunda demo “Estrangement. Disillusion. Frost” se alineaban estilísticamente con el black metal. El black metal acuñó bastante nuestros hábitos de escucha de entonces e inevitablemente se abrió paso en nuestra propia música, especialmente en la mía. Pero hoy en día veo a Rebel Souls como una banda de puro death metal con ligeras trazas de black. Pienso que una mezcla demasiado fuerte de estilos o de géneros muy diferentes resulta conceptualmente disruptivo. Por eso no regrabamos una de las canciones que aparecía en “Dark Forces”, porque era demasiado black metal. Aparte de eso, ya no sigo ese género con la misma pasión de entonces, así que no sería auténtico. Solo hubiéramos podido grabar esas canciones como material extra, como añadido al álbum, no sé. Si me diera la vena black la canalizaría a través de un proyecto paralelo o en Dead Entities’ Realm. Ahí tenemos más influencias black metal.

Stefan: Sí, al menos en el aspecto melódico y melancólico, aunque no en esa atmósfera fría y siniestra.

Las canciones de “The Forces of Darkness” necesitan un batería experto, rápido y preciso, y habéis contado con James Stewart. ¿Cómo fue el primer contacto con él? ¿Podríais compartir con nosotros alguna anécdota de las sesiones de grabación? Por lo que he oído, el tipo es una bestia, ¿no?

Stefan: Una vez más, el primer contacto tuvo lugar en Facebook. Esa maldita cosa tiene sus ventajas (risas). Escribí a James y le pregunté si estaría dispuesto a grabar las baterías para el disco. Después de que le explicara el proyecto y todos los detalles logísticos que traía consigo, aceptó. Sinceramente, no me podía creer que estuviera pasando, pero fue real. Y la grabación fue una experiencia alucinante. No te equivocas, es una bestia. ¡Grabó todas las canciones en una toma! No ciertos pasajes, no, las canciones enteras de principio a fin, sin triggers ni efectos. En la canción “Dark Forces” hay un pasaje de aproximadamente un minuto de blast beats a 240bpm, sin paradas ni redobles para aflojar. Y eso fue porque James quería grabarlo así, porque mi versión inicial sí incluía redobles en esa sección. Pero él quería blasts a saco, me dijo que sería su homenaje personal a Frost de Satyricon (risas). Y ahí lo tienes, después de dos o tres tomas generalmente teníamos la versión final, la que puedes escuchar en el disco. Un tío absolutamente alucinante.

Por lo que sé, hay más invitados en “The Forces of Darkness”. ¿Podéis decirnos quiénes son y cómo conseguisteis que se involucraran en el disco?

Stefan: Sí, creo que hemos podido reunir a tres de los mejores músicos de la provincia de Málaga y estoy muy feliz y agradecido de que aparezcan en nuestro disco. Está el Señor Rafael Marín Becerra de G14, que tocó todas las partes acústicas y contribuyó en la fántastica outro acústica de “Doomsday”. Es muy amigo de Tornay y él nos lo recomendó. Cuando le vimos tocar material acústico supimos que le queríamos en el disco.

También tenemos a David García Chaves de Psycho. Él estuvo con nosotros durante la grabación de las baterías y, en un descanso, Tornay puso algo del material de Psycho. Cuando escuché los solos de guitarra le pregunté a David si quería contribuir con un solo de guitarra en una de las canciones. No lo dudó mucho y metió el solo brutal de “The Elementar”.

Y, finalmente, tenemos a Will McShepard de Southwind y The Hum. Lo conocí la primera vez que vi a Chaos Before Gea en su local de ensayo, pero no supe que era un virtuoso hasta que le vi tocar en directo con The Hum. Me quedé admirado viéndole recorrer el mástil de su guitarra y no tardé mucho en preguntarle si quería estar en el disco. Él compuso y grabó los dos solos de guitarra de “Descent”.

En su día grabasteis dos demos más, así que tenéis bastantes canciones con las que trabajar. ¿Grabaréis algunas para el segundo disco o, por el contrario, el plan es empezar a componer desde cero?

Thomas: Definitivamente, nuestro plan es trabajar con el material death metal que hay en el resto de demos. De nuevo, haremos énfasis en conseguir una producción muy mejorada, profesional, y en el uso de un batería real. Pero para la próxima vez probablemente tendremos también dos o tres canciones nuevas.

Estamos aquí para hablar de Rebel Souls, pero no puedo evitar preguntaros por Dead Entities’ Realm. ¿Hay planes de escribir un segundo álbum?

Thomas: No lo descartaría. Aunque creo que necesitaríamos enclaustrarnos durante tres semanas en una cabaña en Noruega para conseguir resultados convincentes. El material y las ideas están ahí, pero me temo que requieren un intensivo y preciso proceso de composición, y no veo que vayamos a tener el tiempo necesario para ello en un futuro cercano. Sin embargo, hemos estado barajando la idea de remezclar y remasterizar el primer álbum para reeditarlo en condiciones, con su correspondiente campaña promocional.

Y, para finalizar, la cuestión principal: pese a los problemas logísticos ¿planeáis salir de gira o, al menos dar algunos conciertos?

Stefan: Por descontado. Intentaremos buscar fechas, quizá una gira corta para defender el material en directo. Si uno de nosotros no está disponible en ciertas fechas lo reemplazaremos con músicos de directo. Nos encantaría tocar con James, pero habrá que ver si está disponible, porque obviamente gira un montón con Vader y tiene también bolos con su otra banda, Divine Chaos. Tendremos que buscar a otros músicos de directo que sean competentes, esperemos que el disco sea un incentivo para que baterías jóvenes y talentosos contacten con nosotros.


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COMENTARIOS

2 Comentarios

  • #2
    teambuilding
    el 4 de Junio de 2017
    Es un grupo que he empezadoa escuchar hace poco y me esta encantado.
  • #1
    hollow_life
    el 25 de Febrero de 2017
    Gran entrevista y gracias por el super-tardío descubrimiento de Nocturnal Breed :D cómo no le iba a gustar semejante grupo a un fan de Evil Dead...


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