Ire
ZONA-ZERO
79
13 VOTOS
70
+
Parkway Drive Ire
Publicación:
Septiembre 2015
Sello:
Resist Records / Epitaph
Productor:
Género:
metal
Estilos:
metalcore

Tracklist

  • 01. Destroyer
  • 02. Dying to Believe
  • 03. Vice Grip
  • 04. Crushed
  • 05. Fractures
  • 06. Writings on the Wall
  • 07. Bottom Feeder
  • 08. The Sound of Violence
  • 09. Vicious
  • 10. Dedicated
  • 11. A Deathless Song

Miembros

  • Winston McCall: voz
  • Jeff Ling: guitarra
  • Luke "Pig" Kilpatrick: guitarra
  • Jia "Pie" O'Connor: bajo
  • Ben Gordon: batería

Análisis

por el 19 Oct 2015
1394 lecturas
En el mundo musical alternativo ya se sabe que la fama o la atención mediática pueden ser mera anécdota, pues un día alguien cae muy bien y el día siguiente es un vendido o ha sacado un disco que solo vale para alimentar a las cabras. Pues bien, aunque parezca que no, sí existe un término medio donde tus fans te van a defender a capa y espada, y encima pensarán que lo hacen con todas las de la ley y que muy difícilmente les vas a decepcionar o dejarles con las vergüenzas al aire.

Y uno de esos grupos que tiene la suerte de contar con un público fiel es Parkway Drive. Al igual de muchos otros dentro del metalcore, sí, pero en este caso parece que el aprobado por parte de los más fans está conseguido. Con ellos está claro que, por mucha etiqueta que mencionemos, no estamos hablando de melodías o canciones fáciles, ni de altercados con groupies en el tráiler de gira, ni de tatuajes tope jarcor. Aquí solo hay un grupo tratando de superarse o, al menos, de no hacer lo mismo de siempre, algo muy complicado de encontrar en escenas tan de moda y tan tendenciosas al mismo tiempo. Lo dicho, algún día se hablará mal de ellos, supongo, pero no será con este “Ire”.

Y si queremos rizar el rizo, pues vamos y decimos que lo que buscan los australianos aquí es algo así como metalizar el metal. Hablando en general, y no tanto por la evolución (no es siquiera necesario) sino por la intención, lo que aquí ocurre es un ejercicio de reinvención, pero no tanto del grupo (sus cualidades son las mismas al fin y al cabo, la rasgada y potente voz de Winston McCall, los riffazos marca de la casa) sino del concepto que ellos tienen por esta música y por dar un concierto lo más abierto posible, que es donde realmente pueden mostrar sus habilidades y conectar con su gente.
 
Luego por supuesto habrán comparaciones, pero en casos como estos no pasan de la necesidad que tenemos de relacionarlo y etiquetarlo todo. Además, hacer un disco así, como el que descubre América, puede llevarte a la lapidación a base de críticas, pero no va a ser así, como ya hemos dicho antes. Probablemente no es su mejor disco y han tenido mejores momentos, pero el giro funciona con fluidez, sobre todo en la primera parte. “Destroyer” y “Dying To Believe” representan el cambio de tempo y la búsqueda de nuevas intenciones con respecto a “Atlas”, y les queda más que bien el lavado de cara. Con “Vice Grip” y la gran “Crushed” (¡hola Heaven Shall Burn!), claros singles del álbum, cabe preguntarse cómo lo han hecho para componer temas tan simples y a la vez tan pegadizos, con lo difícil que parece para el resto de grupos, que se hacen más y más pastelosos en busca de ese hit superventas. Aunque todo sea dicho, la siguiente “Fractures” tampoco suena tan fresca como las anteriores.

“Writings On The Wall” es quizá el momento que más chirría de todo “Ire”, se aprecia la necesidad de seguir diferenciándose pero simplemente no parece ser lo suyo. El ritmo de “Bottom Feeder”, un poco a lo crossover, nos vuelve a enganchar al disco como se merece, y forma una antítesis curiosa junto a “The Sound Of Violence”, que suena todo lo contrario a fresca: esto ya se ha hecho, y muy parecido, y muchas veces. Al menos la sublime producción y el sonido maquillan la sensación de dejà-vu, así como también ayudan los riffs de Jeffrey Ling, que ha debido abrirse la cabeza en dos componiendo para un disco en el que el grupo está buscando un nuevo rumbo y donde no todo sigue una misma línea. “Vicious” y “Dedicated” aportan poco al resultado final, pero continúan con ese buen trabajo compositivo del que hablamos. Como vemos, la inventiva se apaga un poco conforme llegamos al final, dejando paso a riffs más reconocibles y efectivos, aunque igualmente esa cierta fatiga se deja notar. Al menos el último corte, “A Deathless Song”, vuelve a dar otra vuelta de tuerca, desacelera aún más, y nos deja preguntándonos qué será de Parkway Drive más adelante con todas estas diferencias drásticas respecto a su pasado.

En definitiva, hay un ejercicio de cambio, inteligente y ambicioso, y les vendrá genial para el directo. Pero al mismo tiempo nos encontramos ante un disco irregular en parte, que abarca varios matices pero que no acaba de acertar con todos. Eso sí, al menos por una vez el metalcore suena diferente, y debemos alegrarnos por ello.


Lo Mejor: La sensación de sorpresa y de cambio, sin ninguna duda. Sin eso, sólo sería un disco más de Parkway Drive.

Lo Peor: El cambio parece más guiado por el aburrimiento que por una filosofía clara de evolución.
 


COMENTARIOS

4 Comentarios

  • 86 Muy Bueno

    kokokos
    Uno de los mejores disco del año, tiene temazos brutales como Vice Grip, (¡y vaya que videoclip!), Crushed o Bottom Feeder, se han vuelto a salir
  • 80 Bueno
    USER_AVATAR
    binladiya
    en el top 10 del año.
  • 65 Bueno
    USER_AVATAR
    torso
    Temas nu metal bien, temas que chirrian, al final un disco entretenido, pero que no cautiva. Una gran decepción
  • 90 Muy Bueno
    USER_AVATAR
    gonzalo
    Para mi uno de los discos del año.
 

DISCOGRAFÍA

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