Vamos a partir desde las evidencias: en este nuevo disco de Mudvayne hay madurez y ganas de aprender de los errores cometidos así como de experimentar cosas que lleven su música a otro plano superior. Ahora Matt, Ryan y especialmente Chad están a las ordenes de la guitarra de Greg, quien se ha convertido en líder de la banda tanto fuera como dentro de los escenarios. Estamos ante un disco que trae muchos cambios, yo creo que son todos para mejor. Han dejado de lado el juguetear con las similitudes a otros grupos más populares como Slipknot, Pantera y Sepultura para meterse de lleno en su papel de protagonista. Han dejado claro que no son una banda de aggro-metal del montón, sino que musicalmente hablando (porque las ventas ya son otra cosa) están en lo más alto.
Tan solo hace falta escuchar “(Per) Version of the Truth” para darse cuenta que las texturas musicales y la composición a dado un paso de giganta hacia delante, y no solo eso, sino que si conseguimos liberarnos del embobamiento que producen sus instrumentos, debemos pararnos a escuchar las voces. Ahí está la clave. Greg con su guitarra nos mete de lleno en un mundo etéreo cargado de atmósferas y ambientes, y lo hace sirviendo en bandeja a Chad la oportunidad de llevar su voz a rincones insospechados del mundo Mudvayne. Y es que han sabido mezclar a la perfección la agresividad, la furia, lo espiritual, lo revolucionario y lo intrincado de la mente humana en este casi perfecto disco “The End of All Things to Come”.
Este disco que apareció a finales del 2002 era predecesor de un disco llamado “LD50” que había vendido más de 500.000 copias. Si el disco anterior ya era bueno, este se sale por todas partes, y es que si en su anterior trabajo estos 4 virtuosos músicos tocaban como si fuesen 7, ahora parece que sean 10. Los que escuchásteis el disco anterior, si os gustó, peraparaos para alcanzar el éxtasis musical tras este “The End of All Things to Come”.
“Mercy Security” es otra canción que impresiona. Empieza como una power-ballad realmente oscura, y aunque puede resultar algo más comercial, en ningún momento pierde la integridad y dejando de sonar puramente Mudvayne. Este es un tipo de tema que podría meterse dentro del saco del metal post-grunge, y teninendo en cuenta esto, uno no necesita más de 40 segundos de audición para darse cuenta que la voz de Chud crea una armonía y un ambiente que deja en pañales a lo que se puede escuchar en Godsmack, Drowning Pools o Chevelle; incluso me atrevería a decir que le hace la competición a Staind. Y es que hablando de la magia de cada uno de los temas que componene este disco podrái pasarme varias horas escribiendo.
El estado de gracia de Mudvayne se puede empezar a contemplar ya desde el arte que acompaña al disco, tanto en portada como en su interior. Por ejemplo, el cuadernillo que acompaña al disco, resulta vivo ejemplo del acríptico interés que este grupo muestra por la renovación artística desde su particular punto de vista. No creo excederme en las declaraciones si afirmo que tras escuchar por primera vez este disco, sentí lo mismo que al escuchar por primera vez a Tool.
Antes mencionaba que en su primer trabajo se hacía referéncia con demasiada facilidad a la estética de Slipknot o a las formas artísticas de Tool o Sepultura. Esto es algo que se abandona del todo en este segundo disco, y para dar fe de ello, encontramos un tema llamado “World so Cold”, que demuestra la intención de este grupo de zafarse de la imagen de violencia y terro gratuito. Aquí suenan emotivos, encantadores me atrevería a decir, pero siempre siguen sonando a Mudvayne. Después de esta canción uno se olvida del todo de Sepultura, Tool, Pantera, Slayer y demás.
En otros temas como “The Patient Mental” se nos hace mucho más evidente el gancho que estos chicos tienen, entre otras cosas cuando ponen tan al descubierto el ataque sónico y la base poderosamente rítmica de sus prodigiosa batería junto al bajo, con la guitarra y la voz haciendo de las suyas. No son lo mismo, pero aquí podríamos comparar el sonido al metal industrial y agresivo de Fear Factory, pero solo por decir alguien, ya que de nuevo debo decir que desde la primera a la última nota, Mudvayne suena a Mudvayne. El trabajo en batería es absolutamente de otro mundo, como si esta nueva generación de estudiosos estuviera leyendo el Manual 101 del estilo/técnica de King Crimson, ya que con toda la muralla de guitarras y agresión explosiva esta banda es realmente virtuosa. El aspecto melódico se acentúa más -por la contraposición a la dureza de Mudvayne- en temas como 'Skrying' y 'A Key To Nothing', donde Chud se canta en falsetto para reafirmar las melodías.
Entre tanto virtuosimos aparece “Not Falling”, el primer single y a priori la canción más comercial, pero aun así, sigue siendo buenísima. Aquí Mudvayne ruge, y suena a reminiscencia de Death Blooms, y si seguimos con la dinámica de comparar, el siguiente tema, “Silenced”, recuerdad a “Dig”, aunque en su favor hay que decir que tiene una letra demoledora que trata sobre la libertad de expresión.
Mudvayne no es tan heavy como Slipknot, pero lo tienen todo para superar a los de Iowa. Hay que recordar que Mudvayne saltó a la fama teloneando a Slipknot, quienes les apadrinaron, en especial el “The Clown” (#6). Ahora, con dos discos bajo el brazo, el alumno Mudvayne se puede permitir un “tete a tete” con el maestro Slipknot. Habrá que esperar al tercer disco de Mudvayne y al cuarto de Slipknot para saber si se cumple el tópico de que el alumno vence al maestro.
El tema “The End of All Things to Come”, que da nombre al disco, suena tremendamente apocalíptico, pero no es el mejor, ya que el gran defecto que he encontrado en Mudvayne es que sus letras no siempre están a la altura del apoteósico acompañamiento instrumental, pero para eso tienen aun todo el tiempo del mundo para demostrar lo que valen y para pulir esos pequeños cantos que quedan por retocar.
"The End of All Things To Come" puede contener un par de hits como 'Silenced' y la excelente 'Trapped in A Wake of a Dream' y quién sabe si despojarse de tantas pinturas y máscaras les sirva para ser más atractivo para una audiencia masiva. Con esto no quiero decir que el grupo se haya vendido, sólo que se revisa a sí mismo, manteniendo esa música pesada característica (infernales cambios de tiempo y rítmicas intrincadas) más la mixtura con la melodía vocal de Chad, que ciertamente está más realzada en la mezcla final.
Con todo lo dicho, creo que “The End of All Things to Come” es un disco excelente, que no se merece la matrícula de honor por esos pequeños defectos ya comentados. Si tienes unos cuantos Euros por casa y no sabes que comprarte, te recomiendo este disco (que además no es demasiado caro), ya que si eres un buen amante del metal, no te defraudará.
Lo Mejor: El contundente sonido de la banda.
Lo Peor: Similitud entre algunos temas.
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| Zona-Zero |
Miembros |
| 90 |
81 |
| Estadísticas |
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| Tracklist |
01. Silenced
02. Trapped in the Wake of a Dream
03. Not Falling
04. (Per)version of a Truth
05. Mercy, Severity
06. World So Cold
07. The Patient Mental
08. Skrying
09. Solve et Coagula
10. Shadow of a Man
11. 12:97:24:99
12. The End of All Things to Come
13. A Key to Nothing |
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| Enlace |
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· Web Oficial |
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