black metal / experimental rock / avant-garde metal / alternative metal / metalcore / blues rock
 Zeal & Ardor
Zeal & Ardor
ZONA-ZERO
60
9 VOTOS
70
+
Zeal & Ardor

Zeal & Ardor

Publicación:
Febrero 2022
Sello:
MVKA
Productor:
Género:
metal, pop-rock
Estilos:
metalcore, blues rock, alternative metal, avant-garde metal

MEDIA

Tracklist

  • 01. Zeal & Ardor
  • 02. Run
  • 03. Death To The Holy
  • 04. Emersion
  • 05. Golden Liar
  • 06. Erase
  • 07. Bow
  • 08. Feed The Machine
  • 09. I Caught You
  • 10. Church Burns
  • 11. Götterdämmerung
  • 12. Hold Your Head Low
  • 13. J-M-B
  • 14. A-H-I-L

Miembros

  • Manuel Gagneux: voz, guitarra, sintes
  • Denis Wagner: coros
  • Marc Obrist: coros
  • Tiziano Volante: guitarra
  • Lukas Kurmann: bajo
  • Marco Von Allmen: batería

Análisis

por el 15 Mar 2022
847 lecturas
Hablar de originalidad en esto de la música siempre es un tema peliagudo. Al fin y al cabo, por mucho que uno trate de despojarse de todas sus influencias, por más que se esfuerce en encontrar un nuevo sonido, la realidad es que el background siempre va a estar ahí (no se puede crear algo desde la absoluta nada, siempre hay referentes) y es extremadamente improbable a estas alturas que sea lo que sea aquello totalmente rompedor y radical que se nos ocurra no se le haya ocurrido a nadie antes en algún momento.

Eso no significa que no se pueda ser original; de ser así la creatividad no tendría razón de ser. Y no faltan los ejemplos, los tenemos a diario, de artistas y bandas que nos sorprenden con algo que no hayamos escuchado antes, o al menos del mismo modo. Es una tendencia que, de hecho, se está acentuando. La velocidad a la que aparecen géneros y subgéneros nuevos a lo largo y ancho del panorama hoy en día no tiene parangón en la historia gracias a la democratización de los medios de producción musical que hacen que cualquiera pueda, solo y desde su casa si quiere, publicar canciones y álbumes. Pero, al final, todos esos discursos están fundamentados en experiencias anteriores. Y es precisamente a través de la fusión de estilos y etiquetas como se abren caminos inexplorados.

Esa especie de gusto por el mushup que parece guiar la evolución musical en los últimos años hace que aparezcan propuestas como la de Zeal & Ardor, un proyecto que nace, de hecho, del reto que Manuel Gagneux le planteó al hatajo de inadaptados que se juntan en los foros de música de 4chan: les pidió que le dijeran dos estilos lo más alejados posible uno de otro para componer una canción que bebiera por igual de ambas fuentes. El mandato sería mezclar "black metal" con "música de negratas" (recuerdo, esto fue en 4chan, ¿qué esparábais?), lo que llevó a Gagneux a plantearse la siguiente pregunta: ¿cómo sonarían las canciones de los esclavos negros de la América confederada si hubieran abrazado a Satán en vez de a Jesucristo? Y le hizo tanta gracia que ya lleva ocho años respondiéndola.

Y sí, el resultado es más o menos el que podemos esperar: himnos vocales que beben del gospel sobre una base de rock y metal contemporáneo, si bien la influencia blacker se ha diluido ya casi por completo. Si hay algo que reconocerle a la banda afincada ahora en Suiza es su capacidad para desarrollar un meme que, a priori, tendría que haberse agotado hace ya mucho. Pero el chiste es simpático y les sirve para presumir de discurso propio y un sonido personal. Su legión de seguidores les avala: es una de las pocas bandas de metal actuales en condiciones de dar el salto al mainstream.

En este disco homónimo vuelven a traernos más de lo mismo, y más de lo mismo significa también un trabajo irregular e inconsistente que carece de tanto como le sobra. Y lo peor es que pareciera que es precisamente la necesidad autoimpuesta de adherirse a su propia fórmula la que les lastra. Porque el disco tiene dos partes más o menos bien diferenciadas no solo en estilo sino en eficacia. La primera, que abarca poco más de la primera mitad del minutaje, es la que se mantiene más fiel a esa fórmula y es donde la banda parece pasarlo peor a la hora de redondear las canciones. Es en la segunda, cuando abrazan más desacomplejadamente los sonidos más duros y metálicos dejando a un lado la pretensión hímnica, donde de verdad parecen sentirse cómodos.

Es verdad que el álbum comienza fuerte con 'Run', un single muy cañero y más bien directo. Pero en temas como 'Erase' o 'Feed the Machine', de corte parecido, el uso de los coros y partes más melódicas que recogen las influencias afroamericanas parece limitar a la banda y alejarla de su verdadero potencial. Son composiciones que responden a un mal entendido eclecticismo consistente en yuxtaponer partes de estilos diferentes y rezar por que no se noten las costuras. Y se notan, sí, porque es que hasta las vemos descoserse.

Esas influencias del soul y el gospel toman el mando en temas como 'Golden Liar' y 'Bow', mucho más reposados y alejados del metal. Sin hacer nada que impresione o sorprenda dentro del catálogo de la banda, son canciones coherentes y con potencial de himnos. Zeal & Ardor son mucho más interesantes cuando se centran en una sola de sus vertientes y no intentan forzar la mezcla impía que proponen. Son estos dos temas los que hacen que la primera mitad del disco no sea un auténtico desastre, porque 'Run' dista de ser un single impecable y la pesada 'Death to the Holy' no acaba de colmar sus propias expectativas. Mención aparte merece la inenarrable 'Emersion', una semiinstrumental que marca el punto menos inspirado del álbum con diferencia y que al aparecer tan temprano no ayuda al ritmo ya de por sí desacompasado de este primer tramo.

Pero a partir de 'I Caught You', un ejercicio de metal alternativo más que decente, el disco toma unos derroteros diferentes que indican dos cosas: por un lado, que concentrarse en un solo estilo por canción les beneficia; por otro, que cuando se liberan de sus propias restricciones son una apisonadora. Porque de aquí en adelante la balanza se decanta claramente por el metal y la calidad de las canciones aumenta de forma súbita e inesperada. Incluso 'Church Burns', un segundo single que vuelve a la fórmula de contraponer contundencia y melodía, es un tema mucho más consistente y efectivo que cualquiera de los anteriores.

Esta recta final nos ofrece una buena colección de riffs de pegada incontestable, florituras de guitarra inéditas hasta ese momento, cambios de tempo y un groove general que favorece la escucha. Los coros gospel pasan el testigo a las voces guturales y el tono del álbum se vuelve más oscuro y extremo. 'Götterdämerung' es la antonomasia de lo que entendemos por un pepinazo de metal moderno: un riff épico reconocible, puentes melódicos en crescendo y zapatilla para hacerse picadillo en el pit. No es ninguna obra maestra, pero ya es otra cosa.

Precisamente después encontramos la que para mí es la mayor sorpresa del disco, una 'Hold Your Head Low' que comienza minimalista y torna en orgía post-metal con una naturalidad que impresiona, aunque su estructura hace que cojee en algunas partes. Defecto que se contagia a 'J-M-B', en la que tratan de hacer algo distinto con esa cadencia psicodélica sin llegar a convencer pese a entregar otro estribillo con mucho groove. 'A-H-I-L' es una instrumental que cierra el disco con clase, aunque quizá habría funcionado mejor como intro a un tema más largo.

Esta parte final le permite remontar a un disco que comienza más bien errático y sin dirección clara, con varias canciones que no acaban de fundir de forma satisfactoria los dos elementos en esencia contrapuestos de los que se vale la banda. Aun así, las composiciones adolecen en general del mismo problema: un abuso de cambios bruscos de tercio e intensidad que no solo dejan de sorprender muy pronto, sino que destruyen el ritmo de la escucha y no están del todo bien ejecutados. Hay bandas que utilizan este recurso de maravilla y Zeal & Ardor no es una de ellas; el hecho de que sea parte fundamental de su plan les perjudica. Eso sí, cuando dejan que sus temas fluyan de forma natural y no los retuercen por deporte llegan a ser muy efectivos, ya sea en su faceta más melódica o en la más ruidosa. Cuanto antes se den cuenta de ello, mejor para todos, porque de una cosa sí me han convencido: talento e ideas, tienen. Queda aprender a darles forma.


Lo Mejor: Cuando no se emperran en reventar el ritmo de sus propios temas con cambios extraños entre partes antagónicas. Golden Liar, I Caught You, Götterdämerung o Hold Your Head Low son temas muy efectivos.

Lo Peor: Demasiadas transiciones con un timing y una ejecución muy discutibles además de un ritmo desastroso, especialmente durante la primera mitad.
 


COMENTARIOS

9 Comentarios

  • 77 Bueno

    MaNuKN
  • 70 Bueno
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    krater
  • 70 Bueno
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    kam1kaze
  • 75 Bueno
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    RaiZ
  • 79 Bueno
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    rearviewmirror
  • 59 Mediocre
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    Fuel
  • 80 Bueno
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    Wakibu
  • 60 Mediocre
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    Wirrak
  • 60 Mediocre
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    MONs
 

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